viernes, 2 de diciembre de 2011

Desmitificando los mitos de los eventos míticos






Hace ya uno meses, me enseñaron un artículo por internet criticando al Salón del Cómic de Barcelona. Aparentemente uno más de los artículos clones que he visto en los últimos años. Era un artículo de alguien que veía todo mal hecho en el evento y, en ese momento, me llenó de mal humor por la cantidad de incongruencias, no saber lo que decía, por comparar el Salón con una Convención, y otras tantas “meadas fuera de tiesto”, denotando una falta total de profesionalidad, que no podía dejarme indiferente.

Dejé aparcado el tema, olvidandome completamente de él, pero haciendo limpieza de papeles, eso tan bueno y aconsejado de hacer de tanto en tanto, volví a leerlo con todas las anotaciones que puse, y que no eran pocas.

A día de hoy ya no es mal humor lo que siento cuando leo el artículo, sino pena por el articulista, ya que denota una envidia tal por los organizadores y por el resto de profesionales del gremio del comic. Lástima y pena.

No hace falta decir quien era el articulista. No merece la pena dar su nombre. Realmente sólo interesa la base clonada de los pocos artículos idénticos que se pueden leer pasada cada edición del Salón del Cómic, por no profesionales amargados y frustrados del sector del Cómic. De los que querrían ser y lo que realmente son y nunca serán. Pero indicar sólo donde no es coherente el escrito, similar al resto de artículos que he leído criticando al Salón del Cómic de Barcelona en los últimos años.

En algo en lo que sí estamos todos de acuerdo es que el Salón del Cómic de Barcelona es carente de algunas cosas, que se pueden mejorar en conjunto y se puede cuestionar el cómo se han hecho otras. También es cierto que esto sólo lo puede comentar el Fan que compra cientos de cómics al año, y gente que organiza otros eventos y sabe lo que cuesta mantener año tras año un salón de estas características. Pero sobretodo decir que no existe ni el evento perfecto ni el evento que sea del gusto de todo el mundo, afortunadamente.

Lo primero que me llama la atención de este escrito, al igual que el resto que se lee año tras año por los muy pocos descontentos del Salón, es el intento vano y pueril por destacar por encima de la inmensa marea que existe en el mundillo Friki; o eres bueno en lo que haces o sólo tendrás la fama de los 5 minutos.

Como decía, en el escrito se compara el Salón del comic de Barcelona con las ComicCon de USA. Por ello se debería explicar en que consiste un Salón y una Convención,  ya que comparar una pera con un camión con tráiler lleno de melones, como que no tiene nada que ver. A mi no se me ocurriría nunca en la vida decir que hace lo mismo una moto de 49cc y un camión con tráiler de 10Tm de desplazamiento. Si, los dos son vehículos, ambos llevan ruedas, y son movidos por el mismo tipo de combustible, pero… Fin de las similitudes.

Un Salón es casi una feria temática, es una enorme tienda en la que pagas por entrar para ver otras tiendas dentro, a las que puedes acudir para comprar cosas que te resulta difícil adquirir habitualmente. En un Salón se pueden ver a artistas firmando sus obras (Cómics, libros, cornucopias, posters,…), ver presentaciones de productos, promociones teatralizadas de productos, novedades de productos, ver productos, productos, productos,… En un salón todos los presentes pagan por estar: las tiendas para vender su stock a precios de oferta, normales o desorbitados, el artista también paga por el espacio para enseñar su obra y la editorial para presentar su nuevo producto. La organización se reserva el invitar a algún artista relevante, para que sus fans paguen la entrada y babeén un rato, mientras compran su producto… bueno, traer al invitado suele hacerlo en el 90% de los casos la editorial que ha pagado por el espacio preferencial.

El cliente objetivo de un Salón del Cómic es el friki que busca comics raros y todo aquello que se pueda comprar y no lo encuentre habitualmente en su tienda favorita.

Una Convención es un evento en el que se conjugan multitud de facetas sobre el tema. Una Convención de Cómics debe poseer un salón en el que las tiendas venden su stock a precios de oferta o asequibles; debe tener una zona de Feria Empresarial, sólo accesible a profesionales acreditados del sector, en el que se presentan novedades y ofertas (sólo para tiendas y distribuidores), se cierran acuerdos con artistas,…; debe tener también una gran área lúdica, ya que el público que va a una ComicCon es el Fan y Friki del Cómic y lo que se desea de este tipo de eventos es que esta gente se lo pase bien y que el número de aficionados que venga el siguiente año a la convención crezca. En esta parte lúdica podemos encontrar desde juegos temáticos (Ah, sí!!! Una Convención cada año suele tener una temática diferente), bien sean de mesa o sociedad, rol de mesa i en vivo, wargames de tablero o figurita, cartas,…, las presentaciones a todos los públicos de juegos sobre el tema (y juegos que han salido de cómics, se puede hacer una lista muy larga), y no nos olvidemos de los concursos, en especial el de cosplay, favorito del público asistente, pero también los concursos del mejor cómic de artista novel, o el del mejor Best Sellers.

Y no nos olvidemos del área cultural de las convenciones, con presentaciones, disertaciones y mesas redondas, ofrecidas por profesionales, catedráticos, editores, escritores, dibujantes y otros entendidos y líderes de opinión del tema a tratar.

A ver… ¿en donde nos hemos perdido al comparar un Salón del Cómic Español, de los más grandes de Europa, con la Convención de Cómics Norteamericana? Creo que de entrada ya en el nombre y para seguir en los conceptos.

“El Concepto es el Concepto” (Airbag)

Lo que si que está claro es que en ambas, si un artista quiere exponer su obra, debe pagar por estar presente. Siempre  ha sido así aquí, en Honolulu y en cualquier lugar del mundo, sea en un Salón o una Convención. Si el artista tiene un representante, es función de este último conseguir las mejores condiciones para su representado, por lo que correrá por cuenta del representante el decirle a su artista donde debe exponer y, si hace falta, pagarle esa exposición (ya se lo cobrará más adelante con las ventas de las obras en esa exposición). Pretender que el artista vaya gratis al salón y encima salir con beneficios, eso dejaría al salón como ser puta, no cobrar y poner la cama.

En definitiva, si un representante de artistas se cabrea porque sus representantes no exponene, sólo significa que no ha sabido hacer su trabajo. Y si otros representantes tienen éxito y están mejor considerados, es porque han pagado, no han criticado nada, y encima realizan los deberes correspondientes para que las editoriales contraten a sus artistas, para que editen sus cómics, en las mejores condiciones tanto para la editorial como para el artista. Y no hablo sólo de la parte económica, sino de promociones y reconocmientos.

Todas las críticas y comparaciones mal puestas dejan en entredicho al que las hace, y denotan una gran falta de profesionalidad, gran envidia y poca responsabilidad por el trabajo propio y no demasiado bien hecho.

Lo dicho, Lástima y pena.

Saludos.

Papá Vader.

jueves, 1 de diciembre de 2011

El Concepto es el Concepto - 2




En el primer artículo indicaba los tipos de eventos que existen, dentro de los más habituales en los temas lúdico/culturales. Y ahora le toca el turno a la tipología de personas que intervienen en ellas.



Si hace unos días me encontré con gente que llamaban Convención a cualquier cosa que montaban (la moda… que le vamos a hacer!), hace algo más me encontré con gente que conoce a otros que participan en el montaje de una quedada o una jornada, y por ese simple hecho se autodenominaban organizadores del evento. Si echamos mano al tan abundante refranero español, podemos rescatar aquel que dice “con ayuda de mi vecino, mi padre mató a un cochino”.



A ver, caballeros, “no todo el monte es orégano”. Ni todos los que intervienen en un evento son organizadores, no los que miran tampoco. “El que quiera agua, que se moje el culo”, que para eso estudiamos en las escuelas, institutos y facultades, para saber trabajar.



Ponerse las medallas de los que trabajan, eso incluso el más tonto sabe hacerlo. Es por ello que lo mejor es explicar que es cada cosa. Conocer el concepto de cada uno de las tipologías de las personas que intervienen en los eventos.



EL CONCEPTO ES EL CONCEPTO.



Y para eso, empezaremos desde abajo hacia arriba.

PÚBLICO: Por definición es el sujeto objeto del evento y reviste una importancia fundamental no solo como destinatario sino también por la comunicación privilegiada que se establece entre él y el resto de miembros y tipologías del evento. En un evento, la condición óptima para el éxito del mismo es la empatía que debe existir entre los que montan el tinglado y el público que participa.

PARTICIPANTE: Se debe definir como una tipología diferente a la de público, ya que los primeros pueden ser sólo como meros espectadores que miran el evento, también muy importantes, mientras que los participantes son los que interactúan activamente en el evento. Como participantes debemos entender no sólo a la parte del público “activo”, sino también al resto de miembros que colaboran en el evento. Todo el que interactúa, tanto como espectador o público como desde dentro de organización, todos son participantes y así deben ser tratados por igual.

JUGADOR: Un jugador es un participante activo de la parte del público, en el caso de un evento lúdico, que ha venido con la intención de interactuar y divertirse. Suele ser el público objetivo de un evento, aunque no necesariamente el único.

COLABORADOR: Por colaborador se refiere abstractamente a toda persona que se involucre en el trabajo de llevar a buen término el evento. No necesariamente debe ser miembro de organización. Un ejemplo de colaborador es el personal de una empresa patrocinadora que ha venido a hacer la demo de un juego determinado. También podemos denominar colaboradores a los Pnj’s de un Rol en Vivo, que permiten llevar a término el buen hacer del evento, supeditados por los árbitros de juego, que a su vez pueden ser también sólo colaboradores.

PATROCINADOR: El patrocinador es una empresa que ha llevado a término un convenio con organización, a fin de que éste presente la marca o el producto que desea promover la empresa patrocinadora dentro del evento. El patrocinador suele buscar un mayor conocimiento de su marca o producto o bien un posicionamiento concreto de los mismo en el sector, por lo que apoyará el evento en las condiciones establecidas entre ambos. Por ello, la organización del evento recibe de los patrocinadores una contraprestación, o económica (raras veces en eventos lúdico/culturales) o con material que el fabricante posee, bien para la entidad o bien para ofrecer como premios en el evento. Muchas compañías quieren a cambio que su logotipo aparezca en toda publicidad que se realice.

ORGANIZADOR: Se entiende por organizador a cada uno de los miembros que dentro de las actividades trabajan de forma directa, responsable y involucrados profesionalmente en todas y cada una de las facetas del evento; la cooperación entre todos los organizadores es esencial para la existencia de la organización y sólo existe cuando hay personas capaces de comunicarse y que están dispuestas a actuar conjuntamente para obtener un objetivo común.

COORDINADOR: Dentro de organización, es el miembro o miembros que velan por el correcto cumplimiento de ejecución de los trabajos asignados a los equipos creados desde organización para la realización de llevar a buen término las diferentes áreas del evento.  Se podría decir que son miembros del Staff organizativo. Realmente sobre estos miembros recae toda la responsabilidad del buen hacer del evento. En el caso de no existir esta figura en el evento, se corre el riesgo de no responsabilidades por parte del equipo que ha fallado en el área correspondiente.

DIRECTOR: El Director del evento es la persona sobre la que recae todo el peso  de que todo salga bien o salga mal. Es quien debe dar las directrices a los coordinadores o Staff organizativo, según el diseño realizado. También debe ser la imagen del evento, las relaciones públicas y el dueño y señor de la idea y ejecución del evento. Repartir esta responsabilidad entre más de una persona se corre el riesgo de lentitud en las tomas de decisiones, en el cruce de directrices opuestas y en buscar culpables antes que soluciones durante el evento. Debe ser el motor, impulsor y saber “tirar del carro” en los momentos más difíciles antes y durante la ejecución del evento. Y lo más importante, tener un poder de decisión con una muy alta rapidez para solventar los problemas que surjan durante el evento y saber cuáles que dispone en todo momento. En pocas palabras: el que domina realmente el cotarro. Esta figura, aunque parezca mentira y haya gente que lo cuestiones SIEMPRE TIENE QUE EXISTIR EN LOS EVENTOS.



Y aquí finaliza esta segunda y última entrega de tener los conceptos claros en los eventos.



EL CONCEPTO ES EL CONCEPTO.



Saludos.


Papá Vader.


El Concepto es el Concepto - 1




En Airbag, ya lo tenían muy claro: “el concepto es el concepto”. Y si no lo tenían claro, se podía liar de mala manera. Lo importante en esta vida es tener los conceptos claros. El dar bandazos de un lado para otro, cambiando los conceptos personales a ritmo de conversaciones con conocidos o extraños, no es muy bueno para la salud mental, francamente. Sin los conceptos lo más normal del mundo es que nos estrellemos constantemente con muros infranqueables, impuestos por nosotros mismos y sin ayuda de nadie más, aunque queramos echarles las culpas a otros para engañarnos y sentirnos bien.

Si queremos montar un evento, el que sea, se debe tener muy claro que queremos y podemos hacer. Hace unos días que me estoy encontrando con gente que comenta que va a hacer esto o va a hacer aquello otro, llamándolo por otros nombres y dándole un bombo y platillo fuera de lo normal. O desprestigiando otros por mera envidia que les corroe por dentro. Ya se lo encontrarán, ya que la gente, que muy posiblemente se los crean de entrada, en el fondo no son tontos y se darán cuenta de que han sido engañados y, a partir de ese momento, no querrán saber nada de estos vendedores de humo.

Si el 1º deporte nacional español es la envidia (no, lo siento, no es ni ha sido nunca el futbol, ya que esto va por el número de practicantes), el 2º deporte nacional es el renombrar o cambiarle el nombre a las cosas (lo siento, pero sigue sin es el futbol, que le vamos a hacer). Pero muchas veces el renombrar las cosas es usado para practicar el 3º deporte nacional: el ponerse medallas no merecidas o ajenas (¡y si, el 4º sí que es el futbol!).

Pero “EL CONCEPTO ES EL CONCEPTO”, estemos aquí o en Honolulu.

Y todo ello viene a cuento, como decía al principio, a que hace días me estoy encontrando con gente que comenta que van a hacer una Convención el domingo por la mañana en tal parque o jardín público y si quiero venir. ¿Convención?, ¿sólo domingo por la mañana? A ver, que parte de “quedada” no se ha entendido. O aquellos que también comentan que el sábado por la tarde/noche, en tal Sala de Fiestas, en el Centro Cívico de turno o en aquella Discoteca van a hacer una Convención. No hijo, no, eso es una fiestuki o, en el mejor de los casos un festival (por lo de monotemático, ser por la tarde y no la noche o por ser para un público muy limitado por ser alternativo).

Ya se sabe que la palabra Convención está muy de moda, viste mucho decir que has hecho una Convención, queda muy “in”, los Snobs necesitan imitar a sus ídolos,  y que todo el mundo quiere ponerse la medalla de poder decir que ellos han organizado una convención en su vida, ya lo sabemos, pero a las cosas se les debe llamar por su nombre, sólo por temas de salud mental propia, que el que cambia nombres, puede acabar mentalmente muy mal, francamente. “EL CONCEPTO ES EL CONCEPTO”.

Para poder entender que decimos y hablamos, sobre que vamos a montar o que podemos hacer, lo mejor es explicar todas y cada una de las palabrejas que claramente define cada cosa. Que después haya gente que quiera hacer el ridículo por practicar el 2º deporte nacional, en especial de cara al extranjero, eso está en la conciencia de cada uno, de los 5 minutos de gloria que quieran conseguir o si lo que hacen es buscar el Vellocino de Oro.

En la siguiente serie de conceptos no se colocarán todos los eventos que se conocen, sería absurdo, pero si los que más se suenan y se utilizan para unir a grupos sobre un mismo interés común y, en principio, lúdico/cultural.

EVENTO: Este término se refiere a cualquier acontecimiento, circunstancia o suceso posible. Con este nombre se determina de forma genérica todas las actividades que se puedan realizar, desde una quedada hasta una convención.

CERTAMEN: Es una reunión planificada y organizada para el logro de determinados objetivos. O sea, un evento un poco más elaborado, pero también es una denominación genérica de ciertas actividades que por su planificación tienen una proyección periódica en el tiempo (mensual, semestral, anual, bianual,…). Lo más habitual es usar este término para concursos como los de cine.



QUEDADA: Es el evento más sencillo de montar, a veces incluso esporádico. Se refiere a aquellas reuniones realizadas por un grupo no muy numeroso de amigos, sobre las de 30 personas como mucho, para realizar una determinada actividad, para conocerse, volver a verse después de mucho tiempo, o simplemente para poder hablar de temas en común. Las quedadas no tienen un límite de tiempo de realización en concreto, ni los asistentes deben residir en la misma área geográfica, ya que puede ser una quedada de Startropers internacional de Star Wars, sólo para hacer un desfile en una ciudad en concreto (durante dos o tres horas y despues, cada uno a su rollo), como de ex compañeros de instituto. Tanto puede ser para un par de horas y tomar un café mientras hablan, como juntarse en un parador nacional en medio de la montaña todo un fin de semana. No se necesita ningún tipo de infraestructura especial; sólo que todos los asistentes se conozcan entre ellos y que uno o dos sean los que busquen el lugar, la fecha y realizar los mensajes pertinentes para poder iniciar la quedada (bien sea por teléfono, por mail, como por sms, o por un foro; o sea, cualquier medio de redes sociales es bueno para quedar). El objetivo de la quedada es pasárselo bien entre el grupo de amigos.

QUEDADA TELEMÁTICA: Esta es una variación de la quedada, que en los 3 últimos años está haciendo furor en internet y redes sociales. Se trata de una quedada normal explicada anteriormente, pero con el aliciente de que el mismo día, a la misma hora, se conectan simultáneamente por medio de Webcam, desde diferentes lugares, que bien pueden ser dentro de la misma ciudad, como desde diferentes puntos del globo terráqueo, otros grupos que tambien están haciendo quedadas. Ejemplos que llevan funcionando desde hace años se podría comentar como la Hafla de danza Tribal que cada 6 meses, más o menos, se vienen realizando, conectado a diferentes países en una hora determinada, un día en concreto, pudiendo ver a compañeras bailarinas desde otro país. Esto para gente con ciertos recursos económicos limitados que no pueden viajar a diferentes lugares del mundo para eventos temáticos, es una solución barata y, por parte de organización, tan fácil de montar como una quedada normal, con la única añadidura de tener que llevar un ordenador portátil con webcam, para retransmitir lo que se está haciendo. El objetivo de la quedada telemática es pasárselo bien entre los diferentes grupos de amigos.

FIESTA FIN DE CURSO: Podríamos decir que este evento es el que necesita un poco más de infraestructura, recursos y  organización que las quedadas. Como su nombre indica, son los realizados al final de un curso, para poder demostrar al resto de gente lo que se ha hecho, lo que se ha aprendido. Suelen ser una especie de Festival de una tarde en la que en ella se deben coordinar, desde organización, a los diferentes grupos que actuaran en un escenario, bien sea para leer un poema, o para realizar una compleja coreografía de Batuka. Se debe precisar de un local con la iluminación y sonido necesarios y el espacio para poder haber espectadores sentados. Como podemos ver, aquí ya interviene más gente; por un lado existe un equipo de organización, no necesariamente numeroso (una única persona puede ser más que suficiente, pero dos suele ser lo habitual), el grupo de amigos que hacen o presentan la actividad temática concreta y el grupo de espectadores (estos son nuevos hasta ahora). El objetivo de la Fiesta de final de curso es pasárselo bien entre el grupo los alumnos del curso que termina y actúan y que los espectadores se lo pasen también bien, que vuelvan a repetir, inscribiendo a sus hijos nuevamente a otro curso.

FESTIVAL: Una variante algo más trabajada que la fiesta anterior. Se necesita la misma infraestructura que la fiesta de fin de curso, pero esta vez no son alumnos de cursos culturales, sino que los que actúan suelen ser profesionales, conocidos o no, que ofrecen un espectáculo y suelen hacerse en noches y en locales acondicionados para evitar molestar con los sonidos altos a los vecinos circundantes. Por si no lo he dicho, un festival siempre es un espectáculo, pero de menor envergadura y relativamente fácil de montar. El objetivo de este tipo de evento suele tener una doble vertiente: Por un lado es la promoción de los artistas que actúan y por el otro es el de ganar dinero por parte de los organizadores, bien sea para cubrir gastos de toda la infraestructura utilizada, para patrocinar a una asociación sin ánimo de lucro o, simplemente, por el hecho de ganar dinero. Este dinero puede salir de donaciones, el pago de una entrada o el pago de las bebidas en el local del Festival.

JORNADAS A PUERTAS CERRADAS: Personalmente no tengo idea de como clasificar este tipo de evento, si como "Quedada Avanzada" o "Jornada Menguada". Estas jornadas son una variación entre quedada y Jornada Ludico/culturales (o "A puertas Abiertas"), ya que se crea un evento temático pero para un grupo determinado, bien sea de una asociación, grupo o foro, sin opción a que otra gente externa pueda entrar al mismo, aunque tengan las mismas inquietudes o aficiones. En definitiva, su planteamiento es igual que una Jornada Abierta, pero invitando sólo a los mismos de una quedada. Estas jornadas pueden celebrarse en un solo día (dos o tres también son factibles), con una duración mínima de 6 horas, con un mínimo de unos 10 asistentes y un máximo de unos 30. Este tipo de Jornads son poco utilizadas a nivel Lúdico/Culturales, pero muy utilizadas a nivel de empresas, las cuales las usan para presentar un producto o servicio a los clientes, conseguir que los empleados aprendan a trabajar en equipo, o descubrir cual de sus empleados puede ser el lider del grupo.

JORNADA LÚDICO/CULTURAL: ("Jornada Abierta al Público") Desde mi humilde punto de vista, este evento es el que empieza a ser el que más condicionantes tiene hasta ahora y el que organizativamente tiene más trabajo de los mostrados hasta ahora (a excepción del Festival, que puede ser más trabajado que muchas jornadas), ya que puede ser que empecemos a trabajar con diferentes áreas de forma simultánea. Se denomina jornada a la reunión que se celebra en un solo día (dos o tres como máximo), con una duración mínima de 6 horas y un mínimo de unas 20 personas. Estas suelen hacerse temáticas, como por ejemplo una jornada de macramé, en la que se puede ver desde los macramés realizado por los diferentes miembros expositores, fabricantes presentando sus nuevos productos, hasta talleres para la realización piezas de macramé artesanas con nuevas técnicas. Las jornadas pueden ser realizados en los locales de una asociación, o en cualquier otro recinto cerrado, como en una casa perdida en mitad de la montaña. El objetivo de la jornada es conocer más gente con la misma afición y fuera del entorno habitual (asociación, grupo, foro,...), pasárselo bien entre los diferentes asistentes, y/o conocer novedades o nuevas técnicas de la temática de la jornada.

FERIA DE MUESTRAS: Es un evento social, económico y cultural y que llega a abarcar generalmente un tema o propósito común. La Feria suele organizarlo un organizador independiente y suele tener por objetivo primordial la promoción, aunque también se busca como finalidad el lucro o generar ganancias para las localidades anfitrionas, personas u organizaciones patrocinadoras. Es como unas Jornadas de más días, pero para ganar dinero con ello en conjunto de la zona. No puedo explicarlo de otra manera.

SALÓN TEMÁTICO: Otro evento en el que se expone de forma pública una temática social, económico y cultural y que llega a abarcar generalmente un tema o propósito común. Este tipo de evento, al contrario de la Feria que suele organizarlo un organizador independiente, generalmente están promovidas por los expositores, o una empresa que los junta para un objetivo cmún, bien sean fabricantes o comerciantes de la zona. Se puede decir que un salón es como un gran centro comercial que se pone en unas fechas determinadas periódicamente en el tiempo, para que el visitante pueda tener todas las posibiliddes de adquirir elementos temáticos de una sola vez y en único sitio. La finalidad principal es el lucro o generar ganancias entre los expositores.

CONVENCIÓN LÚDICO/CULTURAL: Con la iglesia hemos topado. Una convención es un evento con una duración mínima de dos días y mínimo unas 100 personas. Las convenciones poseen dentro de ellas a todas las anteriores juntas, repartidas por áreas. Por un lado podemos encontrar quedadas de gente con la misma afición, por lo que existe un área en la que se podrán reunir, quedar y hablar entre ellos, conocerse y saludarse (quedada). También podemos encontrar un área de promoción económica de objetos temáticos del evento (Salón), zona de exposición de artistas para la promoción de su obra (Feria) y una zona de conferencias, en la que se exponen temas culturales o de interés general de los asistentes, trayendo conferenciantes de prestigio para hablar de los temas en concreto y una zona para presentar novedades y nuevas técnicas del tema de la Convención. A la hora de poner en marcha una convención, hay que tener en cuenta cuatro componentes adicionales, que hasta ahora tampoco han surgido: el lugar en que se celebrará, que deberá ser lo suficientemente amplio como para acoger cómodamente al público e invitados y que las reuniones y actividades se desarrollen con éxito. Prever alojamiento para los asistentes de fuera de la ciudad donde se realice el evento, que no debe estar muy alejado del lugar de la convención. Se debe prever el transporte de los asistentes, por lo que o se debe fletar unas lanzaderas para su acercamiento o no estar demasiado lejos de paradas de transportes públicos. Y se debe prever la alimentación, para lo que habrá que prever el suministro de bebidas para las pausas de los asistentes, en especial en la zona de las reuniones de quedadas, así como la organización de comidas y/o cenas para los asistentes durante el periodo de duración, o la localización de restaurantes o locales para ello en las proximidades.


Y estas son los diferentes eventos que se pueden organizar. He intentado explicarlo de una forma sencilla entendible y, como habrán observado, son indicaciones coherentes y racionales de cada evento.

Como pueden observar no es posible llamar a una Quedada, con presencia física o telemática, como una Convención, ni a un Salón del Cómic comprarlo con una Comic Convention americana (en otro artículo ya volveré a explicar el porqué se suele hacer estas comparativas con el Salón del Comic). Tampoco se debe despreciar el trabajo realizado por la organización de una Fiesta de Final de Curso y mucho menos si nunca se ha hecho ni una simple Jornada, ni renombrar un Festival por Convención. Y sobre todo no decir que una Convención es una Quedada de dos días, porque es despreciar el trabajo que pueden estar realizando un equipo de organizadores (entre 5 y 10 personas). Hacer esto ello es muy feo, pero ya sabemos que el 2º deporte nacional es el de renombrar las cosas y el 1º el de la envidia para tirar por el suelo lo hecho por otra gente. Y como digo yo siempre: el que quiera hablar del tema, que antes haga lo mismo para poder opinar, sino, mejor que no haga el ridículo.

EL CONCEPTO ES EL CONCEPTO.


Papá Vader.

NOTA: Este artículo ha sido ampliado con "Jornada a Puertas Cerradas", ya que no me había dado cuenta de que faltaba, en 26/01/12

viernes, 18 de noviembre de 2011

Época de Vacas Flacas





Ya sabemos que en época de vacas flacas, hasta el más tonto no quiere perder una venta, por lo que algunos se embarcan en cosas que ni saben ni tienen recursos para cubrirlo. Algunos proveedores se compromete a cosas sin saber si van a poder cumplir lo prometido y que, evidentemente, por motivos de su error en el presupuesto o recursos ofrecidos, no se pueden realizar las cosas pactadas en el proyecto (e incluso en algún caso aceptadas por escrito); pero lo peor es que encima no quieren o no saben solucionar la papeleta, ni dar la cara explicando que se han equivocado en las previsiones, ni dar la solución a aplicar. La única solución que esta gente encuentra es salirse del Job Venture e ir hablando a todo el que quiere oírle de que el problema es de otro, normalmente del director del proyecto que pertenece a la otra empresa, haciendo creer que este no le ha dejado hacer las cosas pactadas. Todo ello para que "el otro" le solucione la papeleta, igual que los papis le hacían cuando eran pequeños.

Hace años esto lo había visto en el jefecillo o mando intermedio de empresas, o entre compañeros de trabajo, en especial para quitarle el puesto de responsable al jefecillo o al compañero con opción a un ascenso, pero últimamente entre empresas colaboradoras en un mismo negocio conjunto, también lo estoy viendo. Esto es lo más estúpido que se puede hacer, ya que así los dos pierden el negocio... bueno, sólo el que se retira del negocio, sin tener conciencia de que realmente él es el único que ha perdido el negocio. Los que quedan, aunque solucionan el problema y rescatan el negocio, les cuesta mucho volver a tener la confianza del cliente. Una falta flagrante de profesionalidad a todas luces, por parte de los desaparecidos.

Lo bueno es que los clientes no son tontos y en poco tiempo se dan cuenta de la falta de iniciativa y profesionalidad de estos "desertores", rechazándolos poco a poco como proveedores y dejándolos de lado. Como esta nueva situación de rechazo por parte de los clientes no les gusta a los tránsfugas, ya que no es lo que querían conseguir, sino todo lo contrario en muchos casos (quedarse ellos solos con el cliente es otra de los motivos por lo que algunos hacen esto), aprovechan la ocasión para ir diciendo por otros lares pestes de "el otro" (el que ha quedado dando la cara, recibiendo las tortas ajenas no merecidas, y solucionando el problema incluso mejor que antes), para seguir hablando mal de ellos, con mayor intensidad, y contando mentidas por doquier, llegándoles a acusar de que todos los males que ellos han tenido durante muchos años, incluso de antes de conocerse o trabajar entre ellos. Y si nos quejamos y defendemos, arremeten con lindezas verbales, que a mi vergüenza me da escribirlas.

No, si en época de vacas flacas, ni protestar podremos ante ataques externos de personas injuriosas.

Cuanta falta de profesionalidad y de responsabilidad hay por el mundo, oiga!!

Afortunadamente, estas muestras de falta de profesionalidad no suelo sufrirlas más que de vez tarde en tarde y es la primera vez en 5 largos años, no como otros con los que he hablado, que dependiendo del sector los tienen semanalmente. La solución: dejando todo muy bien atado antes de empezar en el proyecto.

Pero esta última vez que me ha pasado, aunque todo bien atado y firmado por todas las partes implicadas en el proyecto, en una sola semana, fueron 3 de golpe. Uff, difícil de digerir.

Comentándolo con otros colaboradores y conocidos, indican entre risitas que a ellos también les pasa y, a causa de su intento de ofrecer un precio más bajo en sus proyectos, se lo suelen encontrar con una asiduidad muy superior a la mía.

Lo dicho. Cuanta falta de profesionalidad y de responsabilidad hay por el mundo, oiga!!

Saludos.

Papá Vader.

viernes, 21 de octubre de 2011

Jugando a Rol, siempre gano




“Jugando a Rol, siempre gano”. Esta es la típica frase del jugador novel, que dice llevar jugando más años que Matusalén, cuando en realizada ha jugado a aventuras gráficas, mal llamados Juegos de Rol en los Videojuegos.

Hace poco hablando con Transmetropolitan (http://quemando-cromo.blogspot.com/) me indicó que desde el blog de Rolitis Aguda ya hablaron de este tema. Todo surgió debido a que Sergi, nuestro Máster de D&D Básico (Ediciones Borrás), nos permite usar personajes duales; o sea, con más de una profesión. Estamos con un grupo más o menos estable y con ciertos años de experiencia (desde2 ó 3 años, hasta más de 30, como es mi caso), pero hice la broma de que si entra algún novel, podría pedir hacerse un mago-clérigo-guerrero, como en los videojuegos, por lo que no llegan a entender estos noveles el porqué no puede llevarlo. (y me ha pasado en otras partidas).

Todo esto venía por que recuerdo partidas gloriosas de jugadores de videojuegos que toman por primera vez el escabroso mundo del Rol; empezando por qué se debe investigar antes que atizar, que es mucho más fácil hacerse un personaje nuevo en medio de una partida, de los que suele creerse la gente y, sobretodo, porque debe interpretar. Recuerdo durante una partida ya muy lejana, que un jugador novel llevaba a un clérigo, que como no conseguía la información necesaria, saco el martillo de guerra y exclamo gritando “Te pego… Porque te tengo que pegar!!”. También recuerdo al típico “listillo” que en medio de un combate, soltó aquello de “¿con qué combinación puedo ganar fácilmente a mi enemigo?”… supongo, aun hoy, que se refería a la combinación de teclas para la típica trampa de ganar en PC.

Muchos de los jugadores de videojuegos, viendo la dificultad real de los juegos de rol, en especial la de interpretar y tener que interactuar con compañeros reales y jugar en equipo, desaparecen y no se les ve el pelo nunca más. Pero algunos, pocos, les llega a gustar en sobremanera este nuevo juego para ellos, El Rol, por lo que abandonan su obsesión por los videojuegos y se convierten en asiduos del Rol; alguien me dijo que la complejidad y dificultad de interactuar con otros jugadores, la amplitud de posibles direcciones a tomar y la imposibilidad de prever lo que hará el Máster, es lo que más les atrae.  Supongo que esto mismo es lo que rechazan el resto de videojugadores: demasiado complejo, no previsión de lo que hará el juego, no poder repetir para mejorar puntuación, no poder jugar en solitario y, parece ser el denominador más importante, no poder hacer trampas.

En algún sitio he leído hace poco que “la Vieja Guardia”, al inicio del Rol en España, hacíamos partidas de mucha acción y se sabía quien era el malo. No se si con esta definición se refiere a los “nuevos-viejos” jugadores que aparecían  en un club diciendo que llevaban el doble de tiempo jugando  del que realmente llevaban, especializados en partidas de pega-pega y mata-mata. Cuando yo jugaba allá a principios de los 80, las partidas eran de mucho investigar, desmontar y salvar trampas, resolver rompecabezas complejos y si al final te pegabas con alguien que creías que era el malo maloso, resultaba ser el esbirro de turno, con poca inteligencia, pero con muy mala leche. El buen Máster de aquella época, creaba a los Señores del Mal al estilo “Spectra”: todo el mundo sabía que existía, pero nadie sabía quién era. Además es lógico que se creara este tipo de malo maloso, ya que era la época gloriosa de 007 con Roger Moore y todas las películas de los malos ocultos tras el telón.

Después de “la Vieja Guardia”, después de un par de generaciones, en especial a principios de los 90, aparecieron los Máster que les encantaba meter partidas de tirar y tirar dados para todo, por lo que premiaban la poca interpretación frente a la suerte de los dados. En fin, ya contaré en otra ocasión más batallitas del abuelo Cebolleta. Pero los jugadores y Másteres de mucha acción, de saber de casi antemano quien es el malo de la historia y de muchos combates, son los del final de la 2ª generación y los de 3ª generación /entre 15 y 20 años). Lo que nosotros llamábamos “La Generación del Pega-pega, Mata-mata”. Desde la revista Nereid, estábamos constantemente denunciando esto y proponíamos aventuras al estilo antiguo, de investigación.

Saludos

Papá Vader.