sábado, 10 de octubre de 2015

¿Responsabiliqué?




Responsabilidad, he dicho responsabilidad.



Es bien sabido Por mucha gente que la palabra “responsabilidad” no está dentro del diccionario de mucha gente, en especial de las que exigen a los demás.



Pero vamos a ver que es realmente la responsabilidad.



Si se que esto puede ser tedioso, en especial para los que no saben lo que es ni quieren ponerlo en practica nunca, y aunque será raro que esta tipología de gente pueda estar leyendo este artículo, lo pondré… porque soy Papá Vader. Y Chimpum.



Según el diccionario de la lengua castellana de la Real Academia Española, responsabilidad es:



- Dicho de una persona: De posibles y digna de crédito.

- Cargo u obligación moral que resulta para alguien del posible error en cosa o asunto determinado.

- Capacidad existente en todo sujeto activo de derecho para reconocer y aceptar las consecuencias de un hecho realizado libremente.



Lo traduciremos para los que les cuesta entender las definiciones del diccionario, que aunque parezca mentira, hay muchas más de las que nos podemos imaginar (aunque no quieran esas personas reconocerlo).



Es la capacidad de toda persona para reconocer y aceptar las consecuencias de un posible error en cosa o asunto determinado que ha hecho o dicho libremente.



Ahora se entiende, ¿no?



¿Qué sigue sin entenderse?



A ver como lo explicaremos de forma más imple para que la comprensión lectora llegue a nuestras entendederas:



Es el ser persona.



A ver. Una persona tiene la facultad de poder equivocarse, de cometer errores. No somos máquinas. Pero por consideración al resto de personas, debemos asumir lo que hemos hecho o dicho que haya perjudicado a otro. Y las mentiras o bulos, es algo sobre lo que nos tendríamos que responsabilizar si o si.



No actuar de esta forma nos convierte en sociópata, como poco. Por si alguien confunde este simple concepto, un sociópata es un antisocial, por mucho que se esfuerce en intentar aparentar lo contrario. La sonrisa forzada perenne y la hipocresía, son síntomas claros del sociópata.



A ver... veo que hoy el entender estos conceptos le cuesta a la gente. El sociópata no es el que mantiene la alegría de la fiesta.  El sociópata, también conocida como persona con trastorno de personalidad antisocial (pero es muy largo), es una enfermedad, si enfermedad, que tienen ciertas (demasiadas)personas que pierden la noción de la importancia de las normas sociales, como son las leyes, los derechos individuales, las faltas de respeto, la falta de humildad,...



Haremos un alto y seguiré explicando que es un sociópata, ya que es sabido que a veces nos cuesta mucho buscar, incluso por internet, las definiciones de los temas en general.



La persona sociópata normalmente se muestran encantadores, ya que son excelentes mentirosos, y no dejan ver sus pensamientos ni emociones. Un sociópata, tiene una alta autoestima y se piensa a sí mismo como alguien grandioso, por encima del resto y no tiene ninguna reserva en pasar por encima de los demás, sin sentir responsabilidad por sus acciones (anda! Mira por donde ya ha salido la palabreja “responsabilidad”).


Los sociópatas saben muy bien obtener lo qué quieren, mintiendo y manipulando. Además, suelen correr riesgos, ser irresponsables e impulsivos.



Ahora vamos a suponer que no somos antisociales (sociópatas) pero no nos gusta la responsabilidad.



Ser irresponsable es una señal de inmadurez ya que éticamente son las personas adultas (o con "responsabilidades") las que toman decisiones  sobre las acciones que realizan, aplicando una gran dosis de interés. Todo lo que (¿mucha?) gente no desea ser: ADULTO y hacer lo corresponde en el momento indicado.



Desde mi humilde opinión de Papá Vader, la responsabilidad empieza en el momento que das tu palabra de lo que vas a hacer, comprometiéndote y reconociendo ese esfuerzo que vas a realizar. Y si no lo haces, sabes que estará en entredicho tu palabra y tu credibilidad. La palabra, ese don tan preciado y muchas veces desvalorizado. Al dar esa palabra, a otra persona o a ti mismo, en un auto de fe propio y conciso (marcarte las metas a conseguir, por ejemplo), se convierte en un compromiso, en una RESPONSABILIDAD.



Todo el que rehúsa la responsabilidad de sus actos, tanto de verbo como de acción, es una gran suerte, francamente (uff! Como me cuesta hablar de este tema en modo sarcástico…), ya que tener cerca a un irresponsable cerca es ser afortunado,¡¡Que suerte, siempre sabrás que hagan lo que hagan, ellos nunca tendrán la culpa!! Para mi es un misterio que siempre encuentran al chivo espiatorio de turno, para hacer creer a los demás que ha sido el chivo espiatorio el irresponsable lo ha hecho o está haciendo (Mmmm… ¿no es esta una de las características del sociópata?).



Tener responsabilidad conlleva no sólo un gran peso, el de ser adulto, sino que también el de aceptar las consecuencias del error (o no error) cometido, para bien o para mal.



Con lo fácil, bonito y divertido que es reconocer los errores y responsabilizarse de lo que se hace!!!! Personalmente me encanta hacerlo, ya que si pillas a un sociópata delante, en el momento de responsabilizarte de lo que has hecho, la cara de pulpo perdido en el garaje que pondrá este, no se puede pagar ni con la MasterCard.



Fuentes de la información:






viernes, 11 de septiembre de 2015

¿Aburrido por no conseguir tus metas?



¿Decepcionado porque no tienes lo que deseabas?

¿Después de muchos años sigues con la esperanza de que “algún día” te llegara lo que quieres tener?



Todos tenemos metas y sueños, unas son racionales otras, pura fantasía.

Pero la mayoría de las veces es difícil ser fieles a nuestros objetivos.



A Papá Vader le pasaba lo mismo. Y de vez en cuando le sigue pasando. Papá Vader empezaba un proyecto, trabando en él durante un rato, días, meses, pero poco a poco perdía el enfoque, el interés, las ganas, y decidía empezar con otra cosa diferente. Pero al poco tiempo, volvía a perder el enfoque y volvía a decidir empezar con otra cosa diferente. Y así una vez tras otra. Cuando Papá Vader quiso ver los resultados del trabajo realizado, se dio cuenta que había parado y empezado nuevos proyectos tantas veces que apenas ha avanzado en nada. Y no había terminado ninguno.



Tranquilos. A mucha más gente le pasa lo mismo. A mucha más gente de la que pensamos le pasa lo mismo. Y hay mucha gente que no quiere reconocer o no se han dado cuenta de que le pasa lo mismo.



¿Cuál es la diferencia entre los que tienen éxito y los que no lo tienen? Llega un momento en que todo se reduce a quién puede soportar el aburrimiento de seguir con el proyecto hasta el final, realizando pasos monótonos todos los días, pero ilusionado por ver el final del proyecto.



Si sólo hacemos caso a lo que te dicen para conseguir tus metas, dicho la mayoría de veces por gente que le ha pasado lo mismo que a Papá Vader y que se llenan la boca con la frase que también, otros  que no se han estancado, de “Todo se reduce a tener pasión por lo que haces”, creo que esta frase debe ser el motivo de que muchas personas se depriman cuando pierden enfoque o motivación, ya que creen que la gente de éxito debe de tener una pasión imparable y una fuerza de voluntad que a ellos les falta. Pero escuchad bien: esto es una falacia sin fundamento, ya que, como he dicho, es todo lo contrario.



La gente que ha conseguido el éxito, tiene el mismo aburrimiento y falta de motivación que el resto de mortales. La diferencia está en que estas personas que se autocomprometen con sus metas (aunque esto parezca grandilocuente) y no dejan que sus emociones condicionen sus acciones, que no se coman la cabeza, dicho de otra manera, soportando mejor el aburrimiento y aceptando el trabajo aparentemente sin resultados del día a día, necesario para alcanzar sus metas. La habilidad para llevar a cabo el trabajo diario cuando no es fácil, es lo diferencia a los profesionales de los aficionados.



Y si encima eres bueno haciéndolo, deja de ser aficionado ya!!



Cualquiera puede trabajar cuando se siente motivado. Al emprendedor le encanta trabajar cuando le sobran los clientes y las cosas van bien. Los buenos resultados hacen que te lances hacia adelante sin miramientos.

¿Pero qué pasa cuando estás aburrido? ¿O cuando el trabajo no es fácil? ¿O cuando no estás consiguiendo los resultados que querías?



La diferencia entre el aburrimiento y la motivación es nuestra habilidad para trabajar cuando el trabajo no es fácil.



Pero no nos equivoquemos, pensamos que las metas solo son el resultado, el final del camino, el momento de tomar el descanso y disfrutarlo. Vemos el éxito como un objetivo que puede ser alcanzado y completado. Todos hemos oído o pensado alguna vez:

·         Operación Bikini: “Si pierdo diez kilos, tendré un tipazo para lucir”.

·         El empresario o emprendedor: “Si consigo que mi empresa o yo salga en Negocios (o Expansión, Cinco Día, Economía), ya he triunfado”.

·         El artista: “En cuanto mi trabajo se exponga galería de cierto prestigio, tendré el reconocimiento y el respeto del resto de artistas”.

Y como estas frases, podría poner otras muchas frases limitadoras y boicoteadoras de objetivos.



Si nos fijamos bien, la gente que alcanza sus metas no son los objetivos o los resultados los que hacen que tengan éxito, sino el compromiso para con el proceso de conseguirlo. Cada día al levantarse siente el amor de tu trabajo diario, con lo que hacen en todo momento, no del objetivo concreto. Ese amor por el proceso de conseguir el objetivo es lo que nos permite disfrutar de los buenos resultados. Lo mismo que haríamos para con la persona amada, primero damos nuestro amor para que esté a nuestro lado y luego seguimos dando el mismo amor, después de haber decidido estar con ella toda la vida.



Tienes que amar el proceso de construcción de llevar a cabo ese trabajo diario, en vez de limitarte a soñar con los resultados que deseas. En otras palabras, enamórate del aburrimiento. Ama la repetición y la práctica. Ama del proceso de lo que haces y deja que los resultados vengan solos. Y sólo entonces, las metas llegarán solas y antes de lo que pensamos.



Papá Vader

sábado, 8 de agosto de 2015

Ser el Centro del Ombligo



Ahora que estoy de vacaciones, he decidido hacer limpieza en mi ordenador. Y he encontrado unas “conversaciones” curiosa, que mantuve hace años con una de las típicas personas que se piensan que son el centro del universo y que todos no sólo giramos a su alrededor, sino que debemos pensar y actuar como ellos quieren.

Como estas conversaciones hacen referencia a unos eventos que organice (y de esos al cabo del año puedo terminar haciendo 5 ó 6), como generalizaré, no indicaré sobre que eventos fueron estas conversaciones. Por ello diremos que es una jornada de Chufletas (por poner algo).

Para que nadie se sienta señalado con el dedo, nombraré Personaje Ombligo a lo que dice el interlocutor y Papá Vader a lo que yo comento o contesto. El Personaje Ombligo puede bien ser hombre o mujer, a gusto del lector, ya que me he encontrado con ambos este tipo de individuo.

Espero que con esta conversación se sientan aludidas muchas personas, más que nada para que vean que hacen y en el ridículo que quedan.


Personaje Ombligo.
Hola Papá Vader, he visto que estas montando una jornada de Chufletas y me gustaría estar en ello.

Papá Vader.
Oh!, estupendo, podéis estar montando una actividad, o con una mesa presentando vuestro grupo.

Personaje Ombligo.
He pensado que puedo montar una torneo de Chapas Chufletas, por lo que me tenéis que dar 20 mesas de dos metros de largo para ello.

Papá Vader.
Lo siento, pero disponemos de 30 mesas de dos metros  para actividades y ya tenemos confirmadas 23 mesas. Sólo podemos ofreceros 5 mesas, si eso os va bien.

Personaje Ombligo.
Pues que bien... En fin, la jornada quedará un poco deslucida por tan pocas mesas para un torneo de Chapas Chufletas, que es lo que la mayoría de gente quiere.

Papá  Vader.
Ten en cuenta que aparte de Chapas Chufletas, hay mucha más gente que le gustan otras actividades. ¿Os reservo estas 5 mesas?

Personaje Ombligo.
Vale, lo haré pequeñito. Recuerda de poner mi logo en el apartado de organización, ya que organizo el torneo.

Papá Vader.
Ok. Te reservo las 5 mesas y te pongo el logo junto con los otros grupos que montan actividades. ¿Podéis hacer difusión del evento?

Personaje Ombligo.
Por mi parte aportare toda la ayuda que pueda tanto en asistentes para las otras actividades de tu jornada y en especial para mi torneo, y de paso podrás tener gente para las otras actividades de Chufletas que os podemos montar, si el espacio de vuestro local puede absorber tantas personas. Lo del logo con el resto de grupos, ya lo hablaremos, que no me parece bien, ya que vamos a aportar mucho más que todos los demás juntos, que ya nos conocemos todos.

NOTA 1: estamos hablando que las jornadas que Papá Vader suele organizar, oscilan entre los 100 y más de 1000 asistentes, y estos Personajes Ombligo suele mover, de media unos 10 asistentes. Y siempre tenemos a uno o dos grupos que monta una actividad y suelen venir con unos 12 asistentes cada uno, como poco, y nunca exigen nada.

Papá Vader.
A parte del torneo de Chapas Chuferas, ¿de qué otras actividades estáis hablando?

Personaje Ombligo
Como sabéis, en especial Pepito Pérez, aparte del Chapas Chufleras, solemos hacer actividades de SaltaChuflas y de CPDA, principalmente, pero todo esto dependerá de si tenéis espacio, los que pueden venir conmigo, ya que es en julio y no podremos venir todos o si la gente que traigo prefiere jugar sólo al torneo que monto.

NOTA 2: Aunque a Pepito lo conozco, este no ha estado nunca la organización de mis eventos, ni en mi propio grupo de Chufleras, por lo que la absurdidad de haberlo nombrado, nunca sabré a que a venido.

Papá Vader
OH!, perdonad, pero como lo mío es Chuflas Espontáminas, conozco poco de otras actividades y, aparte de Chapas Chufleras, no sabía qué otras actividades más hacéis. Ahora ya lo sé. Por cierto ¿qué es CPDA?

Personaje Ombligo.
Si molesto o consideras que interfiero en tu jornada, solo me lo tienes que decir por mail o por mensaje vía facebook. Mi intención es ayudar en ampliar el nº de jugadores de Chufleros, pero si soy una molestia en tu jornada no volveré a interferir. Un saludo.

Papá Vader
???? No entiendo nada, lo siento, sólo es mi desconocimiento por las actividades Chufleras, ya que como os he comentado yo casi exclusivamente hago Chuflas Espontáminas. De esta misma forma que no se a que actividades os dedicáis vosotros. Si esto te ha ofendido, lo siento, no era ni lo más mínimo mi intención.

NOTA 3: Tengo que indicar que el Personaje Ombligo no se presentó a las jornadas, por lo que nos dejaron esas 5 mesas colgadas. A más, ha ido contando a varios fabricantes de Chufleras que ellos estaban en la organización de la Jornada y que al final Papá Vader les ha hecho el feo de no nombrarlos por ninguna parte como organizadores. Actualmente exijo un compromiso por escrito y este tipo de gente no lo hacen nunca.

NOTA 4: Afortunadamente a este Personaje Ombligo he tenido la gran suerte de que no aparezca nunca más a mis jornadas, aunque siempre “amenaza” con estar en organización “nuevamente”

Nota Final: Aun hoy después de haber pasado un par de años, sigo sin saber que es CPDA.


Papá Vader.