domingo, 2 de septiembre de 2018

Nuevo y antiguo paradigma en la mentalidad de la empresa


Antes de las vacaciones, Papá Vader estuvo hablando con varios conocidos sobre la nueva mentalidad empresarial, la nueva forma de enfocar la forma de incrementar la efectividad y productividad en la empresa.
En este caso, es el trabajador el que debe poner de su parte, no sólo la empresa, y el empresario el que debe entender que este cambio de mentalidad en la forma de hacer las cosas, es imprescindible para ser competitivo y eficiente.

Al final, aunque Papá Vader no estaba del todo de acuerdo, se terminó la conversación, la puesta en común de la forma de ver, de cada uno de los contertulios, en la que es la empresa la que debe ser el primero en poner la piedra de la nueva estructura empresarial.
Papá Vader es de los que opinan que debe ser el empleado el primero en dar el paso al frente en este sentido, aunque también entiende que es la tarea más difícil de iniciar, aunque la más rápida a medio plazo.

La conversación sobre el nuevo paradigma social terminó aquí… hasta que hace unos días a Papá Vader habló de este mismo tema con otro conocido, que no estuvo en la conversación antes indicada, intento a la fuerza convencer a Papá Vader que este cambio de paradigma es ciencia ficción y que no se producirá nunca.

Este conocido es simpatizante de partidos de la derecha conservadora.
Alguien a quien no le importa que la sociedad avance hacia un capitalismo colaborativo de estructura horizontal, sino que le es imperioso que se mantenga el tradicional capitalismo de los últimos 150 años, el capitalismo vertical, con status y clases sociales.

Pero… ¿De que paradigma está hablando Papá Vader?
El nuevo paradigma, el que se impone globalmente en toda la faz de la tierra, tiene unos puntos muy claros, de mentalidad horizontal, respecto a la tradicional mentalidad de clases sociales vertical.
También indicar, que lo que los tradicionales no entienden, es que estos status y las clases sociales continuarán existiendo, pero el cambio viene dado a que ya no será el hijo de “alguien” el que se mantenga en la misma clase social o en el status que ha mantenido su familia desde tiempos inmemoriales, sino que entrarán nuevos actores y saldrán algunos de ellos, defenestrados, por no adaptarse o no ser eficientes.

Y esto último es lo que no quieren los conservadores que suceda. Quieren que todo siga igual como los últimos 150 años.

Pero el nuevo paradigma está apretando fuerte.
Y las multinacionales internacionales ya lo están aplicando. 
Las pymes en España, también. 
Las empresas “de toda la vida” españolas creadas hace muchos años, o de reciente implantación, creo que tardarán bastante más en aplicarlo… como siempre.

¿Cuáles son las diferencias entre la mentalidad nueva y la antigua?
Los puntos clave de este nuevo paradigma, comparándolo con el tradicional es:
- SER: el actual trabajador, en especial los nuevos líderes y los emprendedores, fijan su objetivo principal en el SOY, en su persona, en su salud, en compartir su tiempo entre el trabajo y el ocio, en su bienestar en definitiva.
En contra de la mentalidad tradicional se basa sobre la posesión, el TENER más que nadie, en estar siempre atento en lo que tiene de más el vecino.
- NOSOTROS: El actual trabajador piensa en equipo, no en hacerlo todo él. Piensa en el conjunto como empresa, como marca. Piensa en que todos tienen que ganar (Win/Win/Win), en que es la mejor manera de solventar las trabas que puedan surgir, en no conocer todo y especializarse en algo, en que en el equipo cada uno está especializado en un área.
La mentalidad tradicional sólo piensan en el YO, en competir, en ser el mejor, sobresalir en la empresa por encima del resto de trabajadores, en sólo ganar él (win/lose/lose), por lo que el trabajo que debe hacer es doble: ganar y vigilar que en su entorno no haya nadie mejor.
- LÍDERES: El actual responsable, ya no debe ser el jefe del equipo, el que manda a los demás lo que tienen que hacer, mientras él sólo supervisa lo que hacen sus subordinados, no. El actual responsable es el primero en arremangarse las mangas de la camisa y meterse en el fango para sacar el trabajo adelante. Es el que con el ejemplo hace que el resto del equipo se implique para no quedarse atrás. El Líder trabaja para que feliciten al equipo y a cada uno de los colaboradores ante el trabajo bien hecho.
La mentalidad tradicional esto no lo contempla, ya que el JEFE opina que los que se deben implicar y ensuciar son los subordinados, ya que si hay algún problema, siempre puede hacharles las culpas a ellos, para librarse él. El Jefe hace que trabajen sus subordinados para que le feliciten sólo a él, para ser el único receptor de las medallas.
- REDARQUÍA: Adhocracia distribuida (destinado para un fin determinado). Es crear una red de colaboracionismo entre compañeros, tanto internos como externos, para llegar a un fin concreto. Es el paso lógico dentro del orden del líder, ya que cada función es entregada a cada especialista y el trabajo irá avanzando ya que a cada paso, se implicará el actor correspondiente, sin esperar a su asignación.
La mentalidad tradicional dice que la JERARQUÍA es inamovible, que antes de dar el siguiente paso, es el jefe el que tiene que dar el visto bueno y asignar el nuevo paso a otro de los subordinados, sin importarle si está especializado o no.
- OBJETIVOS A LARGO PLAZO: La nueva mentalidad piensa en el trabajo a medio y largo plazo, más que en la ganancia mediocre de hoy, en el buen negocio de mañana.
La mentalidad tradicional opina que es más importante la ganancia mediocre de hoy, el OBJETIVO A CORTO PLAZO antes que el buen negocio de mañana. Y si pasa al contrario, es que el subordinado ha hecho las cosas mal. “Pan para hoy y hambre para mañana”.
- EL CAMINO: El nuevo paradigma tiene muy claro que es tan importante el camino realizado o a realizar, el como alcanzar los objetivos, ya que el camino es la semilla que dará muchas ganancias en el objetivo a largo plazo.
La mentalidad tradicional dice que lo importante, sobre cualquier cosa, son los RESULTADOS de hoy. No le importa los posibles buenos resultados del mes que viene.
- CREATIVIDAD: En la nueva mentalidad, la creatividad de la empresa, de todos los actores participantes, es primordial, tanto para ofrecer formas de incrementar beneficios, como para solventar los problemas que puedan ir surgiendo.
La mentalidad tradicional dice que lo principal para que todo funcione correctamente es la RUTINA, por lo que se inundan de protocolos de actuación y, si el problema surgido no es contemplado en estos protocolos, se deja perder la oportunidad de un nuevo negocio.
- CENTRADO EN LAS PERSONAS: El nuevo paradigma centra todas sus actuaciones en las personas, tanto en los colaboradores, como en los clientes. Siempre antes son las personas, lo que opinan y lo que sienten, antes que otras cosas.
La mentalidad tradicional se CENTRA EN EL PRODUCTO, sin importarle si este se adapta al cliente, ni si los subordinados están a gusto en la empresa.
- CONFIANZA: La nueva mentalidad confía en que cada uno de los colaboradores realizarán correctamente el trabajo.
La mentalidad tradicional opina que el jefe debe ser el supervisor que CONTROLA constantemente a los subordinados, ya que no confía en que harán su trabajo.
- PROACTIVIDAD: El nuevo paradigma opina que los colaboradores deben ser proactivos, para que incremente la responsabilidad de estos sobre el trabajo que realizan. Se valora más  el comportamiento anticipatorio, orientado al cambio de las situaciones dadas.
La mentalidad tradicional opina que lo mejor es inculcar la REACTIVIDAD, inculcar que el subordinado sienta culpa ante los problemas surgidos, sean directos o indirectos a su trabajo o a lo realizado, y que la empresa es la victima ante cualquier situación negativa.
- CONSCIENCIA: La nueva mentalidad potencia que el colaborador aprenda más, que sepa más del tema, que se especialice en su campo.
La mentalidad tradicional prefiere que los subordinados no progresen en la empresa, ni a nivel personal. Prefieren la IGNORANCIA a la evolución. Minaran cualquier iniciativa de formación de estos. Quieren subordinados poco cualificados para el trabajo a realizar: Se les puede dominar mejor y pagar menos.
- ABUNDANCIA: Como ya se ha dicho, la mentalidad que está imponiéndose opina que es preferible ganar mucho con la consecución de buenos negocios a medio o largo plazo, ya sea económico, como contactos, como conocimiento. Aprenden a pensar en la abundancia.
La mentalidad tradicional cree que el día a día es lo importante, la ESCASEZ, el subsistir sin saber que pasará mañana, la escasez de todo, para que todos se sientan culpables, porque creen que así el subordinado puede rendir más. Se conforman a pensar en la escasez.
- HOLISMO: En la nueva mentalidad, lo importante es el todo, el conjunto, la forma de pensar, el continente y el contenido.
La mentalidad tradicional opina que lo importante es el MATERIALISMO, el detalle, sólo el contenido.
- CON PROPÓSITO Y SENTIDO: Todo lo que el Líder inicia es por un propósito determinado y todo hecho con sentido racional.
Todo lo que el jefe inicia es por puro deseo personal, SIN PROPOSITO REAL NI SENTIDO ALGUNO. Por norma general, lo que el jefe exige hacer, se contrapone con lo que pide el mercado.
- ENFOCADO AL SERVICIO: La nueva forma de hacer, está encaminado al servicio y con todo el cariño que se puede hacer de cara al cliente, el Win/Win es lo fundamental. Y el cliente corresponde.
La mentalidad tradicional busca ser el más fuerte, llegar al CONFLICTO, PELEAR Y LUCHAR por los objetivos, el Win/Lose es lo fundamental.

Y vosotros ¿Que opinais?

Papá Vader

Imagen:

miércoles, 22 de agosto de 2018

El tóxico sin ética ni conciencia: El sociópata


¿Conoces a algún sociópata?

Esta es una muy buena pregunta, ya que suele ser muy difícil detectarlo a simple vista, en nuestra actual sociedad.

Tras ver en alguna que otra película policiaca referirse a un asesino en serie como un sociópata, lo primero que nos viene a l amento es el mismo esquema que el del psicópata, un enajenado mental con cuchillo en ristre y cara de loco.
Pero la realidad dista mucho de que nos encontremos a un sociópata haciendo esto (o a un psicópata). Podemos estar comentando este artículo con un sociópata y ni tan siquiera saberlo.

¿Qué es sociópata?
Primero debemos diferenciar entre sociópata y psicópata.

El termino sociópata se empezó a usar a principios del siglo XX, para referirse a los psicópatas, ya que los periódicos sensacionalistas, durante todo el siglo XIX, definían de psicópatas a todos los asesinos con un cierto sadismo en sus actos.
Los doctores detectaron que realmente estaban frente a personas que no poseían ningún sentido de ética o de los derechos de otras personas, sin necesidad de ser peligrosos, a nivel asesinato, claro está.

En la actualidad, los investigadores han descubierto que existen realmente dos tipos de sociópatas: los que tienen un trastorno más grave, relacionado con la genética, volviéndolas sumamente agresivas y más peligrosas, denominándolos Psicópatas; y los que sufren más o menos los mismos síntomas, pero no son peligrosos de muerte, los Sociópatas, que son más un producto de su entorno, en especial de su educación.

Otra diferencia clave entre psicópatas y sociópatas es si tienen conciencia.
Esa pequeña voz en su cabeza que les dice cuando están haciendo algo mal.
Los psicópatas no tienen eso, usan y manipulan personas según su voluntad y no sienten nada.
Un sociópata suele tener conciencia, pero es débil y no les impide hacer lo que quieren.

Pero sobre todo, ambos carecen de empatía, aunque no lo aparenten de forma inicial o primaria, ya veremos porque.

Cómo detectar a un sociópata
Los sociópatas y lo psicópatas se parecerse a nosotros. Esto debemos tenerlo muy presente.
En nuestro entorno de trabajo y en de las amistades.
Por mucho que sean sociópatas o psicópatas, no, no suelen ser violentos, ya que saben que eso es contraproducente para ellos.
Tendrán un trastorno mental, pero no son tontos.

Las 8 características de un sociópata o de un psicópata, que las podemos usar para detectarlos, son las siguientes:
1. No sienten culpa
Los sociópatas no sienten culpa por sus acciones. Harán lo que quieran para obtener lo que quieran, y nunca se sentirán mal por ello.

2. No sienten empatía
Un sociópata no puede ponerse en el lugar de otro y entender sus emociones.
Sin embargo, lo que sí son capaces de hacer es imitar la empatía o la simpatía, que aprendieron al observar a los demás.
Por ello es siempre difícil detectarlos sólo teniendo como referencia esta característica.

3. Disfrutan haciendo que la gente se sienta culpable
A los sociópatas les encanta jugar con las emociones de las personas.
Es cómo pueden manipular a las personas para que hagan lo que quieren.
Recogen pequeños detalles acerca de cada uno de nosotros para ganarse nuestra confianza, y usan esa información para hacernos sentir culpables, para conseguir nuestros favores.
Y la mentira es su mejor arma para ello.

4. Ellos solo se valoran a sí mismos
Para los sociópatas, ellos son los únicos que merecen tener el bien estar.
Su entorno se puede derrumbar y ellos estar tranquilos, siempre y cuando ellos estén a salvo. No les importa si el resto de su entorno se malogra. Para ellos, él es lo importante y el único que merece estar bien.

5. Creen que son mejores que los demás
Los sociópatas y los psicópatas se ven a sí mismos como superiores a todos los que los rodean, el mejor en todo.
Así es como se escapan sin sentir culpa alguna.
Se sienten casi omnipotentes, por encima de todo y de todos.

6. Son mentirosos
La frase “mientes más que parpadeas” es un fiel reflejo de ellos.
Mentirán sobre todo, incluso si no tiene ningún beneficio para ellos.
Les da una falsa sensación de poder de la que no pueden obtener suficiente.
Si les pillas con una mentira, son capaces de jurar y perjurar que tu eres el que no ha entendido lo que dijo, y te contará la mentira al revés, y jugará con la culpabilidad para que te sientas mal por haber pensado que te ha mentido.

7. En general son muy apreciados
Aunque es muy triste, la realidad es que los sociópatas y psicópatas pueden llevarse bien con casi cualquier persona.
Son amigables y accesibles, nada de lo que se ve en películas o televisión.
En el ámbito laboral, suelen ser los “trepas” que no les importa sacrificar a un buen compañero, mientras él sea el ascendido en la empresa.
Amigables pero no dudará en usarnos como un pañuelo de papel, como un peón sacrificable en su partida de ajedrez, sólo para conseguir el único objetivo de ser el mejor, el que más dinero gana, el que aparente ser el más inteligente.

8. No se hacen responsables de sus acciones
No sienten ninguna responsabilidad ni por lo que hacen, ni de lo que dicen. Nunca.
y es así como pueden ser manipuladores y no sentir culpa.


Después de leer estas 8 características, empezarás a pensar en si conoces a alguien que coincide con este criterio, y seguro que conoces a más de uno.
Pero si conoces a gente que sólo tienen parte de estos 8 síntomas, no es un sociópata, lo siento, en realidad es solo un gran idiota que piensa que haciendo esto será alguien importante e influyente.

Sea realmente un sociópata, un psicópata o gran idiota, la solución en cuanto detectas la manipulación es alejarte lo más pronto de él.

Y se puede hacer.

Papa Vader.

Imágenes:

domingo, 29 de julio de 2018

Mediocres y amargados.


En esta ocasión os contaré algo que desde la estrella de la muerte se ha comentado en varias ocasiones sobre un stormtrooper que dejo el servicio activo y se ha ido como mercenario.

Este stormtrooper salió del servicio con deshonores, ya que se hizo pasar por oficial, cuando ni tan siquiera era cabo, liando la del emperador en su sección de la estrella de la muerte.

Fue tanto el lio que montó, que cuando se marchó, fue diciendo que su compañía se había disuelto por traición al emperador.

Ni mucho menos, la compañía existe, pero el propio emperador, para evitar problemas de disciplina en otras compañías dentro de la estrella de la muerte, aconsejó renombrarla, por lo que paso de ser la 1002ª compañía a llamarse la 1200ª compañía.

En el nuevo grupo mercenario al cual se unió, se han creído que era un oficial, aunque los informes que indican que era un stormtrooper mediocre, y que Papá Vader fue quien le hizo la vida imposible, cuando la realidad es que el solito lo ha hecho todo, sin necesidad de que yo intervenga en nada. Estos mercenario creen que todas las pruevas que hay en su contra son falsos, para desprestigiarlo, aunque este stromtrooper no ha demostrado nunca nada que corrobore lo que dice.

La verdad es que no tiene ni idea de estrategia, por mucho que desee hacérselo creer a los pobres mercenarios.

Según el oficial psicólogo del 1000º regimiento, en el que está la 1200ª compañía, cree que este stormtrooper, aparte de ser un soldado mediocre sin creatividad y con dificultad para poder tomar decisiones, se cree superior al resto de los seres vivos de toda la galaxia. Tamién considera que es un pobre soldado amargado, ya que su mujer le ha dejado y empieza a estar muy cansado de tener que criar conjuntamente al hijo de ambos.

Pero… ¿Qué es un amargado?
El amargado es aquel que opina que todo lo que le pasa a los demás es bueno, y a él todas las desgracias. Pero lo piensa y no lo dice en voz alta, ya que en voz alta intenta hacer creer a todo el mundo que es el más mejor y le pasa todo lo bueno que le puede pasar a cualquiera.
Cree que un amigo que lleva años con su pareja, son perfectos y que su matrimonio se ha ido al garete, porque su mujer no le entiende. No es porque él se haya ido con otra, no, eso él cree que es secundario. Es que su mujer no le entiende y la amante si, y la siguiente mante, también, y la otra, también,… y no son las amaantes las que le dejan a él, ya queél dice a todo el mundo que él es el que deja a sus amantes.

Un amargado está sufriendo por todo: por lo que dicen otros, ya que piensa que se están refiriendo concretamente de él; por lo que hacen los demás, ya que está convencido lo hacen exclusivamente para hacerle daño sólo a él; cuando en el trabajo promocionan o felicitan a un compañero, opina que este le ha robado el mérito que le pertenece legítimamente; opina que lo que tiene otro debería ser suyo, ya que es el mayor merecedor para su posesión;…

Pero no lo dicen abiertamente.
Son cobardes por naturaleza.
Aprovechan cualquier mínimo error del otro, para que el resto de la gente crea que es una montaña, un perdedor, una mala persona.
Aprovecha cualquier acto propio para hacer creer a la gente que es lo más extraordinario que nunca nade ha hecho.

Son propensos a ponerse la medalla de otro, antes que nadie sepa quien ha sido el artífice de la idea o acción.
Son propensos a pensar como Maquiavelo, para poder robar lo que tienen otros, poder estafar, poder engañar, poder apropiarse de las cosas de la forma más rastrera posible… y después van alardeando de ello… pobrecitos.

Cuando se han equivocado, cuando han “metido la pata”, siempre buscarán a un “chivo expiatorio” al que echarle las culpas, del que no perderá tiempo alguno para culparlo y repetirlo, cual mantra, hasta que su entorno se crea que ha sido la otra persona y lo excluyan de su círculo. Y quiere que lo excluyan, para que este no pueda demostrar la verdad de los hechos.

Gente que encuentra la sensación del triunfo que le han negado los demás, en las drogas o el alcohol. Son gente adicta, pero nunca lo reconocerán (“yo controlo porque no bebo mucho, sólo una botella de Vodka, de vez en cuando”).
Gente que encuentra la sensación del triunfo que le han negado los demás, hablando mal de los triunfadores, de los ganadores, de lo que saben hacer las cosas que a él le gustaría hacer, pero suelen ser negados en ello, un "manos de mantequilla", ya que piensan que la gente nace sabiendo y no desean perder el tiempo practicando, superándose yendo siempre un paso más allá.
Gente que se encuentran bien robando los méritos de los otros, o simplemente rayándole el coche de gama alta, con sus llaves de su utilitario, o de su motito de 49cc.

Son gente que cuando hacen algo medianamente bien, se encargan de que toda la faz de la tierra lo sepa, aunque sea utilizar correctamente las tijeras por primera vez en años.
Son gente que como se sienten amargados, quiere amargarle la vida al resto de seres humanos.

Y los amigos… el amargado no tiene amigos, tiene competidores a los que dominar, tiene pañuelos desechables.

Son extremadamente cobardes, ya que creen que cambiando su vida, les traerán desgracias. Pero no ven que es justamente lo que le pasa en la actualidad, haciendo lo que hace ahora.
No se atreven a decir lo que piensan de una situación ni a los jefes ni a compañeros
Creen que si le cuenta a su mujer lo que piensa y lo que le pasa, está le dejará. Pero realmente los amargados acaban solos, ya que su mujer quiere ayudarle y este no se deja ayudar, por lo que decepcionada, y no queriendo acabar como su marido amargado, termina marchándose, termina dejándolo.

A Papá Vader estos stormtrooper mediocres y amargados les da mucha pena.
Papá Vader prefiere que estos stormtrooper estén con los mercenarios.
Papá Vader sabe que más pronto que tarde, todos los que rodean a los amargados termina muriendo en el campo de batalla.
Pero los mercenarios que se dan cuenta que estos stormtroopers son muy peligrosos, perjudiciales y tóxicos, terminan por dejarlos solos, acabando en un rincón más amargados todavía.

Al final, a Papá Vader les da mucha lástima.
Pero no los quiere en la Estrella de la Muerte.


martes, 17 de julio de 2018

La experiencia es un grado.


Hace unos días, desde LinkedIn, un contacto recomienda un artículo de Carmen Posadas, en XLSemanal, sobre los trabajadores de más de 40 años, que las empresas suelen despreciarlos (https://www.xlsemanal.com/firmas/20180709/que-hacen-con-ellos-los-fumigan-carmen-posadas.html)

No sólo estoy de acuerdo con lo que en el artículo se dice, sino que yo voy un poco más allá, debido a mi “experiencia” por esos +40 años que tengo, ya que consideran que los mayores de 40 años no son aptos para ciertas empresas, en especial las que quieren hacer creer que tienen un caracter "innovador". Recomiendo la lectura de este artículo, antes de continuar con este escrito (eso si, sólo si si queréis).

Pero por mi "experiencia" de +40 años, considero que no es cierto en absoluto.

Lo ciento es que muchas empresas consideran a los trabajadores como números, nunca como personas ni, pero aun, como trabajadores.

Si no consigues la cuota asignada "deloquesea" (números, número, números,...), no eres valioso para la empresa.
Curiosamente estos "números" tapan la realidad cotidiana, y pueden ser falseadas facilmente, ya que las empresas, dirigidas por personas "con menos experiencia", ocultan unos parámetros que los gerentes de empresa normalmente desconocen, a menos que sea muy grave y explote arrastrando a varias personas... cuando y es muy tarde.

Esto no es otra cosa que los fracasos del personal del departamento.

Bien cierto es que los jóvenes se lanzan a un frenesí de conseguir su cuota, como si no hubiese mañana y sin importarles si la piscina tiene o no agua. Con ello se consigue un valor (números) que cumplen las cuotas asignadas (reales o falseadas por el arrastre de ciertas mentiras... pero eso ya es motivo para otro artículo), y todo lo que no sea poder "demostrar" la valia de los dirigentes de las áreas, los "no números", son escondidos en cajones bajo llave (y de esto los he visto en más de una ocasión, palabra de honor). 
Lo que se esconde bajo llave no es otra cosa que las "las pifias", los errores que hacen perder dinero a la empresa.

Un ejemplo.
Supongamos que hay dos comerciales en la empresa, uno de 45 años y otro de 22 años.
El comercial de 45 años tiene una cartera consolidada de "sólo" 45 clientes que mensualmente le compran, consiguiendo superr con tranquilidad la cuota mínima. Asimismo cada trimestre el comercial "viejo" consigue uno o dos nuevos clientes. Cada mes realiza 30 pedidos con una facturación de 30.000,- €. Todos los pedidos realizados, tanto de los asiduos como de los nuevos clientes, no tienen problemas, o estos problemas no llegan a administración, ya que el comercial, con su experiencia, los solventa con elegancia y sin que nadie salga perdiendo.Hace un seguimiento constante de sus clientes y conoce a la perfección que necesitan, que suelen comprar y cual es la motivación de estos para con su empresa.

El comercial de 22 años está haciendo su cartera y tiene que buscar nuevos clientes, por lo que cada mes consigue entre 15 y 20 clientes nuevos. También cada mes realiza unos 40 pedidos con una facturación de 40.000,- €. Como este comercial debe conseguir nuevos clientes, no atiende correctamente a todos los que tiene, tanto los conseguidos hace meses como los conseguidos en el mes en curso, por lo que cada mes pierde entre 10 y 20 clientes enfadados, que suelen anular unos 20 pedidos.

De cara a Gerencia, el informe del director del departamento, que desea ponerse medallas y estar en el círculo de favoritos del Gran Jefe, indica lo siguiente:
- El comercial de 45 años sólo consigue 2 clientes cada trimestre, mientras que el comercial de 22 años consigue 20 clientes nuevos al mes.
- El comercial de 22 años consigue facturar por encima los 40.000,- €, más de 10.000,- € al mes, respecto al comercial de 45 años.
- El comercial de 45 cobra 1.500,- € al mes, más 300,- € de comisiones, cuyo total es 1.800,- € al mes.
- El comercial de 28 cobra 1.000,- € al mes, más 400,- € de comisiones, cuyo total es 1.400,- € al mes. O sea un 25% menos de sueldo del comercial "viejo".

Y no cuenta más. Y gerencia no quiere saber más.

La realidad es que el comercial de 22 años gana cada mes no gana clientes, sino que a la corta los va perdiendo todos, y la facturación real, después de compensar las devoluciones, es que tiene un déficit de -20.000,- € al mes, por lo que ni tan sólo cubre su propio sueldo. Y suelen tener 1 ó 2 clientes muy enfadados cada trimestre, a punto (o no) de poner una denuncia por no cumplir con el contrato.

Pero al momento de hacer reducción de plantilla, por los números, recomiendan al comercial de 45 años que se vaya a otra empresa.Según Gerencia, este comercial, tal como lo ha expuesto el director del departamento, sale caro.

La realidad es que el comercial de 28 años hace perder dinero a la empresa. Pero esa pérdida, en la habilidad del joven director del departamento comercial, lo achaca a la explotación de impagos de la empresa, al área de contabilidad. Dos Postgrados y un Master él cree que sirven para estas cosas.

Gerencia en su afán de saber que departamente es el más rentable, asignar los recursos por departamento.
Por ello los directores de departamente buscan que los números negativos no estén en su área y que pasén a ser de otro departamento, por triquiñuelas técnicas.
Y la guerra entre directores de departamento está servida.
Por lo que desde este punto de vista, Gerencia considera que el director financiero no hace correctamente su trabajo y también sale caro.

Y es por ello que además de los trabajadores de más de 40 años, otro de los colectivos tan propenso a durar poco en la empresa, sean de la edad que sean, a ser poco estable, es el de los nuevos directores de departamento, ya que muchos de ellos no soportan que les asignen en su explotación, los números negativos de otros departamentos o áreas. O simplemente, que no pueden dejar "bonitos" los numeros de su departamento, gracias a la falta de "Experiencia" de su personal.

Y luego se preguntan porque muchas empresas no levantan cabeza.

A pesar de que tengan a los más directores más jóvenes, los mejores de las promociones de la universidad, con más Postgrados y Masters que el catálogo de una escuelas de alta dirección, la empresa sigue fallando, no levanta cabeza y, al cabo de 5 años, tienen que cerrar, achacando este cierre al mercado, a los bancos, a la competencia (pero nunca a su incompetencia).

Pero curiosamente sólo perduran las que tienen mandos “con solera”, trabajadores con más de 40 años.
Tienen lo que yo denomino, “solucionadores”. 
Y estos sólo se encuentran a partir de los 40 años.

La experiencia SI es un grado.

Papá Vader.

martes, 3 de julio de 2018

Los “amiguísimos” de las empresas.


Papá Vader ha tenido una disquisición con un compañero de trabajo de la Estrella de la Muerte.
Sobre como acaban comprando en las empresas y la falta de profesionalidad de los departamento d compra de los mismos.

El “amiguismo Empresarial”
Aunque parezca mentira, el amiguismo todavía existe en España.
Y más aún, después del lustro largo que hemos pasado de amiguismo político

Si nuestros líderes lo hacen, es normal que aquel que tenga algo de poder dentro de la empresa también lo haga.

Pero ¿Qué es el “amiguismo empresarial”?
Fácil…
Bueno, no tan fácil de explicar.

Pongamos un ejemplo.
Supongamos que queremos entrar como proveedores en la empresa “Estrella de la Muerte, S.L.”, por lo que empezamos a hacer nuestros deberes.
Primero indagamos a ver con quien tenemos que hablar sobre el producto que queremos ofrecer.
Una vez que sabemos quién es, hablamos con él y hacemos las preguntas pertinentes para saber las motivaciones y necesidades sobre el producto que ofrecemos.
Después de un buen rato de conversación, sabemos que quieren, que tienen, que necesitan y que motivación pueden tener para quererlo.

Por ello nos ponemos manos a la obra y preparamos un anteproyecto de que le ofrecemos y como se lo ofrecemos (plazos de entrega, montaje, precio, postventa,…)
Y se lo entregamos, pormenorizando cada uno de los puntos del anteproyecto, para comprobar que lo ha entendido bien y que nos lo solicitarán a nosotros, después de su estudio entre colegas de la “Estrella de la Muerte, S.L.”.

Y aquí es cuando aparece el amigo de turno.
Este responsable de departamento, que se cree muy listo y eficiente, le pasa nuestro anteproyecto a su amigo/proveedor habitual, para que le pase un mejor precio.

Una vez que el responsable de compra ya tiene la oferta del amiguísimo en las manos, compara los dos anteproyectos y son exactamente idénticos, con el precio un 10% más económico. Está contento.
Presenta al responsable de pagos los dos anteproyectos y habla de las excelencias del de su amiguísimo. Al final pagan este último, y el nuestro acaba en la basura.


La falta de seriedad y profesionalidad en las compras
¿Y dónde está el truco?
Fácil…
El responsable de compra sabe el precio real del anteproyecto de su amiguísimo, que suele ser un 40% menos realmente. El amiguísimo devuelve a este responsable la diferencia entre lo que ha pagado y el precio real de la oferta, aunque la factura aparecerá con el precio de un 10% inferior.
Y el responsable de compras puede seguir con su lujosa vida, que con el mísero sueldo de comprador no podría costeárselo.


Los “cuñados” en las empresas
Evidentemente  este responsable de “Estrella de la Muerte, S.L.”, para bajar más el precio le indica que “ya lo implantaré yo”, y así su amiguísimo pueda devolverle más guita del proyecto que ha pagado su empresa.

Tengamos en cuenta que la mayoría de estos jefes de compras que juegan al “egipcio” (pagan con una mano y recogen con la otra una mordida), son los que se creen que lo saben hacer todo.



¿Cómo evitarlo?
Más que como evitarlo, sería más correcto “cómo contrarrestarlo”.
Realmente se puede contrarrestar de tres formas.

La primera es muy simple: convertirnos en amiguismo del responsable de compra.
Esto Papá Vader lo ha hecho un par de veces, y decidió no volverlo a hacer. No sale a cuenta.
No sale a cuenta porque el jefe de compra, aunque te nombra “su” amiguísimo, descubre muy tarde que suele tener entre dos y cuatro amiguísimos más, que ofrecen lo mismo que tu, por lo que cuando te piensas que está todo resuelto, tienes de nuevo el mismo problema, pero sin opción a abandonar el barco.
Te tiene cogido y te amenaza con denunciarte.
Y lo único que puedes hacer es competir en precio y calidad contra los otros amiguísimos, para que al final el jefe de compra, cada vez más, se lleve más dinero de cada una de las mordidas.
Y a veces te exige la mordida por adelantado, aun sabiendo que “posiblemente” no te compre a ti…

La segunda es la más simple de todas; olvidarte de esa empresa y dedicar los esfuerzos y recursos en encontrar a otra.
Afortunadamente no todas las empresas tienen jefes de compra así. Suele ser un 10% ó 20% de las ovejas negras. Como dice el refrán: “hay más días que longanizas”

La tercera es una variación masoquista de la segunda; mantener el contacto con la empresa, con la espera de que gerencia se entere de lo que hace y lo despida,  para que pongan a otro jefe de compras y “rezar” que no venga con nuevos “amiguísimos”.

Papá Vader


Imagenes:

martes, 5 de junio de 2018

Papá Vader también es tóxico


Papá Vader es una persona tóxica.

Papá Vader es tóxico según el punto de vista de alguno.

Y como todo el mundo, en mayor o medida, seguro que es el malo de la película, desde el punto de vista de alguno.

Pero seamos serios.
De la misma manera que nosotros evitamos a los tóxicos porque nos obligan a hacer, decir y actuar de una forma diferente a la nuestra, adecuada a la forma que desean otros., al no hacerlo nos convertimos en tóxicos para ellos, ya que nos comportamos de forma egoísta (para ellos).

Pero voy más allá.
Los tóxicos nos hacen dudar de nosotros, para que no seamos nosotros mismos, para que seamos como ellos dicen.
Todos, he dicho TODOS, en mayor o menor medida, somos tóxicos, sobre todo y en especial hacia nosotros mismos, ya que no nos perdonamos lo que hemos hecho mal o el inconveniente que hemos dicho, fuera de contexto, en algún momento.

Pero aunque nos comportemos correctamente, de forma amable y afable, digamos lo correcto con mesura y tras un buen rato pensándolo, siempre nos encontraremos con la típica gente que no tiene ni idea de lo que es un tóxico que nos acusará de ello.
Nos acusaran de tóxicos porque la mayoría de ellos no quieren saber realmente que es una persona tóxica. No les interesa, ya que sería reconocerse a sí mismos como los amos y señores de la toxicidad.
Es una palabra que está de moda y la soltarán con total impunidad, sin miramiento alguno y sin importar si es cierto o no.
Y muchas veces lo dicen sabiendo que dañarán la imagen de esa persona, del que vive de la imagen, sin ser quien realmente es, sin hacer daño a nadie, pero engañándose a ellos mismos.

Papá Vader es tóxico para sí mismo porque se castiga por lo que piensa de él mismo.
Papá Vader es tóxico, para él mismo sobre todas las cosas.
Pero Papá Vader actúa con libertad, no libertinaje, diciendo lo que dice sin dañar a nadie ni acusar al más pintado.
Y son los verdaderamente tóxicos los que ven en esta libertad de expresión, un daño hacia su persona, capaces de meter en la cárcel a cualquiera, que no diga las cosas como ellos quieren que se digan.

Y es por ello que decir lo que dice, por hacer lo que hace, por no callar y/o por no hacer lo que alguno quiere que papá Vader haga, Papá Vader es tóxico.

Pero lo que se debe recordar es que todos somos tóxicos, muy tóxico de nosotros mismos, ya que lo que pensamos de nosotros mismos, muchas veces es negativo.
Y eso no debemos consentirlo.


Imagen:


viernes, 20 de abril de 2018

"Si pagas con cacahuetes, tendrás monos"



"If you pay peanuts, you get monkeys".

Según tengo entendido es una expresión norteamericana de los años 40’s, que vienen a decir que si como empresario pagas un sueldo bajo, sólo contratarás a gente no especializada, a gente del nivel del sueldo.
Podemos encontrar su homóloga en castellano, tan rica en refranes y dichos:
“Tanto das, tanto recibes”
 Y es muy cierto.

Hace ya muchos años escuche esta expresión en un curso de dirección de ventas que realicé.
Y posteriormente lo he vuelto a escuchar reiteradas veces, siempre por quien no debería usarlo, o por gente que acaba de descubrir la frase y se piensa que es de escasamente algunos días o semanas de vida.

Después de años de que me dijesen por primera vez la frase, explicando de forma sarcástica, amena e instructiva las no-ventajas y las desventajas de este sistema de mentalidad, hace unos 8 años volví a escucharlo en boca de un buscador de monkeys.
Un empresario que se quejaba constantemente de no encontrar a técnicos especializados de informática y vendedores, acorde con el nivel de su empresa.
A estos quería pagarles el sueldo base estipulado por el gobierno (640,- €, si no mal recuerdo), más un plus por trabajo finalizado, por lo que el técnico, un mes bueno de trabajo bien hecho, se podía plantar en los 800,- € fácilmente, y el comercial, con las “grandes” comisiones diseñadas “para que vendiese más”, se podía plantar en los 900,- € ¡Un pastón!, según este empresario.

Está claro que hay a quien no le entra en la cabeza de estos empresarios “de éxito”, que esto no va a funcionar bien nunca, tanto para el empresario como para el trabajador.
Y está muy claro: los que cobran estos sueldos de Cacahuete, no se sienten a gusto y se pasan el día apuntándose a ofertas de trabajo más atractivas. Y el empresario se pasará el día poniendo anuncios o buscando candidatos para reemplazar las previsibles bajas.

Lo barato siempre sale caro.
Alta rotación de personal y mínima satisfacción laboral. Esto se traduce en un pésimo servicio y clientes insatisfechos.
Y todavía el empresario se preguntá qué habrá hecho para que le vengan gente con ninguna ganas de trabajar.
Y lo peor de todo es cuando se encuentra con un cliente que aun le parece caro su precio (que no suele ser el más económico, aunque parezca contradictorio) y se decanté por la competencia, soltando la frasecita de “este cliente quiere pagar con cacahuetes, por lo que va a conseguir son monos”.

Pero lo peor es que en estos últimos meses estoy viviendo un “Déjà Vu”, ya que volvemos a encontrar a empresarios (los mismos no, que muchos de estos ya desaparecieron con la crisis, curiosamente), que quieren volver a pagar con cacahuetes a los trabajadores.
Y la excusa de ofrecer cacahuetes es que “como hay crisis, los buenos trabajadores cogerán lo que sea para trabajar”.

No será Papá Vader quien ponga en duda si alguno tiene buena voluntad, (sólo alguno…), pero me da la impresión de que a estos empresarios o a los responsables de RRHH se les escapa un matiz, que suelen exigir para ellos, pero no quieren ofrecer a los demás: Los trabajadores tienen el mal vicio de querer recibir un trato de persona, de ser humano (faltaría más!!); quieren ganar el dinero que creen en justicia para pagar unos excesos de sus vidas, como son la comida, la luz, el agua, la vivienda,… y poder darese algún que otro gusto, como ir al cine.
Algo que el empresario da por supuesto que él “lo necesita”, y que muchos de estos consideran que no debe ser su empresa la que se lo soporte a sus trabajadores. Para eso que se casen y que tengan un segundo sueldo, ¡que ya esta bien!

Pero esta forma de pensar no lleva a buen puerto.

Pero esto es peor cuando escuchas a estos empresarios, gurús de la economía laboral, ir diciendo que son víctimas de una conspiración de la competencia, ya que les están bajando precios para hacer que su empresa se hunda; o que no hay técnicos ni comerciales que realmente quieran trabajar.
Pero no se plantean que la buena competencia tienen precios que no suelen ser los más económicos (pero tampoco los más caros), o que el nivel de sus técnicos es mucho más elevado que el que él contrata (y, evidentemente, cobran un 25% más, como poco).

Y que decir de las retribuciones e incentivos, que suelen pasar de largo y mirando al tendido, aduciendo aquella coletilla que aparece en muchos contratos de "según convenio".
Con este tipo de mentalidad, muy fácil para contratar y muy legal, no se dan cuenta que no siempre es lo más adecuado, ya que conlleva un elevado riesgo de fugas de estos trabajadores especializados.

La experiencia le ha demostrado a Papá Vader que tener colaboradores valiosos, comprometidos, y que quieran crecer contigo, tiene un precio, no excesivamente elevado para los resultados posteriores que se conseguirán, ya que se amortiza pronto y su empresa crecerá exponencialmente.

Lo contrario, racanear en salarios, se consigue crear una plantilla de monos. Los buenos trabajadores (los no-monos) hace tiempo que se han ido a trabajar a otra empresa, y los que quedan son los que tienen un nivel de mono acorde con el sueldo de cacahuetes: se pasan el día calentando la silla, mirando el facebook y comiendo los cacahuetes.

Papá Vader


domingo, 4 de marzo de 2018

MI BLOG, MIS REGLAS, Y AL QUE NO LE GUSTE, QUE NO LO LEA.



En este blog, los comentarios deben ser consecuentes con el contenido del artículo, por lo que incluir enlaces para dar a conocer sites propios no los permito y serán rechazados sin piedad por muy interesantes que puedan ser. Sólo los que se demuestre que tiene algo que ver con el tema y que aporten algo interesante al mismo serán publicados. Los comentarios en los que se haga publicidad de cualquier clase, por bienintencionada que sea, se considerarán spam y recibirán el mismo trato.



Quien sea educado sus comentarios aparecerán sin problemas, aunque sea una opinión diferente o contraria al artículo. Flamers, trolls o cualquiera que no respete lo escrito, al autor del escrito ni al lector, será obviado sin mención.



Recibir mails amenazadores, francamente, me importa bien poco. Y miedo, es lo último que me da, ya que es pena o risa -o ambas cosas- lo único que puede dar.



Insultar de forma directa o indirecta no es de persona y considero que escribo para las personas. Decir que eres tonto o que eres poco inteligente, es insulto de una o de otra forma, más camuflado o no, pero insulto al fin y al cabo.



Imponer un criterio sobre lo que escribo, a la fuerza, al estilo L’Oreal, “porque yo lo valgo”, no es de recibo. Sólo si se desarrolla, se razona y se demuestra es la única manera que Papá Vader pueda cambiar su criterio y, evidentemente, permitir que la opinión puesta en los comentarios del artículo, vea la luz del día. Así es y así ha sido siempre en mi vida, no es algo nuevo en mí, como algunos ya conocéis.



Dictaminar si puedo o no escribir sobre un tema en concreto, sólo soy yo la única persona que puede determinar si hacerlo o no. Comentarios como “¿Quién te da derecho a crear este blog sin mi consentimiento?”, que cierta persona me escribió hace ya un tiempo, o "¿Quien te crees para escribir sobre este tema?" de otro hace bien poco, no merece más que recordarlo como anécdota divertida a contar entre amigos y en estas líneas, ya que alguien que llega a poner esto está muy claro que tiene problemas psicológicos graves. Y evidentemente, “será obviado y sin mención”.



Así que por favor, los trolls, flamers y maleducados en general, abstenerse de seguir escribiendo comentarios indignos en este blog.



Papá Vader.