martes, 3 de julio de 2018

Los “amiguísimos” de las empresas.


Papá Vader ha tenido una disquisición con un compañero de trabajo de la Estrella de la Muerte.
Sobre como acaban comprando en las empresas y la falta de profesionalidad de los departamento d compra de los mismos.

El “amiguismo Empresarial”
Aunque parezca mentira, el amiguismo todavía existe en España.
Y más aún, después del lustro largo que hemos pasado de amiguismo político

Si nuestros líderes lo hacen, es normal que aquel que tenga algo de poder dentro de la empresa también lo haga.

Pero ¿Qué es el “amiguismo empresarial”?
Fácil…
Bueno, no tan fácil de explicar.

Pongamos un ejemplo.
Supongamos que queremos entrar como proveedores en la empresa “Estrella de la Muerte, S.L.”, por lo que empezamos a hacer nuestros deberes.
Primero indagamos a ver con quien tenemos que hablar sobre el producto que queremos ofrecer.
Una vez que sabemos quién es, hablamos con él y hacemos las preguntas pertinentes para saber las motivaciones y necesidades sobre el producto que ofrecemos.
Después de un buen rato de conversación, sabemos que quieren, que tienen, que necesitan y que motivación pueden tener para quererlo.

Por ello nos ponemos manos a la obra y preparamos un anteproyecto de que le ofrecemos y como se lo ofrecemos (plazos de entrega, montaje, precio, postventa,…)
Y se lo entregamos, pormenorizando cada uno de los puntos del anteproyecto, para comprobar que lo ha entendido bien y que nos lo solicitarán a nosotros, después de su estudio entre colegas de la “Estrella de la Muerte, S.L.”.

Y aquí es cuando aparece el amigo de turno.
Este responsable de departamento, que se cree muy listo y eficiente, le pasa nuestro anteproyecto a su amigo/proveedor habitual, para que le pase un mejor precio.

Una vez que el responsable de compra ya tiene la oferta del amiguísimo en las manos, compara los dos anteproyectos y son exactamente idénticos, con el precio un 10% más económico. Está contento.
Presenta al responsable de pagos los dos anteproyectos y habla de las excelencias del de su amiguísimo. Al final pagan este último, y el nuestro acaba en la basura.


La falta de seriedad y profesionalidad en las compras
¿Y dónde está el truco?
Fácil…
El responsable de compra sabe el precio real del anteproyecto de su amiguísimo, que suele ser un 40% menos realmente. El amiguísimo devuelve a este responsable la diferencia entre lo que ha pagado y el precio real de la oferta, aunque la factura aparecerá con el precio de un 10% inferior.
Y el responsable de compras puede seguir con su lujosa vida, que con el mísero sueldo de comprador no podría costeárselo.


Los “cuñados” en las empresas
Evidentemente  este responsable de “Estrella de la Muerte, S.L.”, para bajar más el precio le indica que “ya lo implantaré yo”, y así su amiguísimo pueda devolverle más guita del proyecto que ha pagado su empresa.

Tengamos en cuenta que la mayoría de estos jefes de compras que juegan al “egipcio” (pagan con una mano y recogen con la otra una mordida), son los que se creen que lo saben hacer todo.



¿Cómo evitarlo?
Más que como evitarlo, sería más correcto “cómo contrarrestarlo”.
Realmente se puede contrarrestar de tres formas.

La primera es muy simple: convertirnos en amiguismo del responsable de compra.
Esto Papá Vader lo ha hecho un par de veces, y decidió no volverlo a hacer. No sale a cuenta.
No sale a cuenta porque el jefe de compra, aunque te nombra “su” amiguísimo, descubre muy tarde que suele tener entre dos y cuatro amiguísimos más, que ofrecen lo mismo que tu, por lo que cuando te piensas que está todo resuelto, tienes de nuevo el mismo problema, pero sin opción a abandonar el barco.
Te tiene cogido y te amenaza con denunciarte.
Y lo único que puedes hacer es competir en precio y calidad contra los otros amiguísimos, para que al final el jefe de compra, cada vez más, se lleve más dinero de cada una de las mordidas.
Y a veces te exige la mordida por adelantado, aun sabiendo que “posiblemente” no te compre a ti…

La segunda es la más simple de todas; olvidarte de esa empresa y dedicar los esfuerzos y recursos en encontrar a otra.
Afortunadamente no todas las empresas tienen jefes de compra así. Suele ser un 10% ó 20% de las ovejas negras. Como dice el refrán: “hay más días que longanizas”

La tercera es una variación masoquista de la segunda; mantener el contacto con la empresa, con la espera de que gerencia se entere de lo que hace y lo despida,  para que pongan a otro jefe de compras y “rezar” que no venga con nuevos “amiguísimos”.

Papá Vader


Imagenes:

martes, 5 de junio de 2018

Papá Vader también es tóxico


Papá Vader es una persona tóxica.

Papá Vader es tóxico según el punto de vista de alguno.

Y como todo el mundo, en mayor o medida, seguro que es el malo de la película, desde el punto de vista de alguno.

Pero seamos serios.
De la misma manera que nosotros evitamos a los tóxicos porque nos obligan a hacer, decir y actuar de una forma diferente a la nuestra, adecuada a la forma que desean otros., al no hacerlo nos convertimos en tóxicos para ellos, ya que nos comportamos de forma egoísta (para ellos).

Pero voy más allá.
Los tóxicos nos hacen dudar de nosotros, para que no seamos nosotros mismos, para que seamos como ellos dicen.
Todos, he dicho TODOS, en mayor o menor medida, somos tóxicos, sobre todo y en especial hacia nosotros mismos, ya que no nos perdonamos lo que hemos hecho mal o el inconveniente que hemos dicho, fuera de contexto, en algún momento.

Pero aunque nos comportemos correctamente, de forma amable y afable, digamos lo correcto con mesura y tras un buen rato pensándolo, siempre nos encontraremos con la típica gente que no tiene ni idea de lo que es un tóxico que nos acusará de ello.
Nos acusaran de tóxicos porque la mayoría de ellos no quieren saber realmente que es una persona tóxica. No les interesa, ya que sería reconocerse a sí mismos como los amos y señores de la toxicidad.
Es una palabra que está de moda y la soltarán con total impunidad, sin miramiento alguno y sin importar si es cierto o no.
Y muchas veces lo dicen sabiendo que dañarán la imagen de esa persona, del que vive de la imagen, sin ser quien realmente es, sin hacer daño a nadie, pero engañándose a ellos mismos.

Papá Vader es tóxico para sí mismo porque se castiga por lo que piensa de él mismo.
Papá Vader es tóxico, para él mismo sobre todas las cosas.
Pero Papá Vader actúa con libertad, no libertinaje, diciendo lo que dice sin dañar a nadie ni acusar al más pintado.
Y son los verdaderamente tóxicos los que ven en esta libertad de expresión, un daño hacia su persona, capaces de meter en la cárcel a cualquiera, que no diga las cosas como ellos quieren que se digan.

Y es por ello que decir lo que dice, por hacer lo que hace, por no callar y/o por no hacer lo que alguno quiere que papá Vader haga, Papá Vader es tóxico.

Pero lo que se debe recordar es que todos somos tóxicos, muy tóxico de nosotros mismos, ya que lo que pensamos de nosotros mismos, muchas veces es negativo.
Y eso no debemos consentirlo.


Imagen:


viernes, 20 de abril de 2018

"Si pagas con cacahuetes, tendrás monos"



"If you pay peanuts, you get monkeys".

Según tengo entendido es una expresión norteamericana de los años 40’s, que vienen a decir que si como empresario pagas un sueldo bajo, sólo contratarás a gente no especializada, a gente del nivel del sueldo.
Podemos encontrar su homóloga en castellano, tan rica en refranes y dichos:
Tanto das, tanto recibes
 Y es muy cierto.

Hace ya muchos años escuche esta expresión en un curso de dirección de ventas que realicé.
Y posteriormente lo he vuelto a escuchar reiteradas veces, siempre por quien no debería usarlo, o por gente que acaba de descubrir la frase y se piensa que es de escasamente algunos días o semanas de vida.

Después de años de que me dijesen por primera vez la frase, explicando de forma sarcástica, amena e instructiva las no-ventajas y las desventajas de este sistema de mentalidad, hace unos 8 años volví a escucharlo en boca de un buscador de monkeys.
Un empresario que se quejaba constantemente de no encontrar a técnicos especializados de informática y vendedores, acorde con el nivel de su empresa.
A estos quería pagarles el sueldo base estipulado por el gobierno (640,- €, si no mal recuerdo), más un plus por trabajo finalizado, por lo que el técnico, un mes bueno de trabajo bien hecho, se podía plantar en los 800,- € fácilmente, y el comercial, con las “grandes” comisiones diseñadas “para que vendiese más”, se podía plantar en los 900,- € ¡Un pastón!, según este empresario.

Está claro que hay a quien no le entra en la cabeza de estos empresarios “de éxito”, que esto no va a funcionar bien nunca, tanto para el empresario como para el trabajador.
Y está muy claro: los que cobran estos sueldos de Cacahuete, no se sienten a gusto y se pasan el día apuntándose a ofertas de trabajo más atractivas. Y el empresario se pasará el día poniendo anuncios o buscando candidatos para reemplazar las previsibles bajas.

Lo barato siempre sale caro.
Alta rotación de personal y mínima satisfacción laboral. Esto se traduce en un pésimo servicio y clientes insatisfechos.
Y todavía el empresario se preguntá qué habrá hecho para que le vengan gente con ninguna ganas de trabajar.
Y lo peor de todo es cuando se encuentra con un cliente que aun le parece caro su precio (que no suele ser el más económico, aunque parezca contradictorio) y se decanté por la competencia, soltando la frasecita de “este cliente quiere pagar con cacahuetes, por lo que va a conseguir son monos”.

Pero lo peor es que en estos últimos meses estoy viviendo un “Déjà Vu”, ya que volvemos a encontrar a empresarios (los mismos no, que muchos de estos ya desaparecieron con la crisis, curiosamente), que quieren volver a pagar con cacahuetes a los trabajadores.
Y la excusa de ofrecer cacahuetes es que “como hay crisis, los buenos trabajadores cogerán lo que sea para trabajar”.

No será Papá Vader quien ponga en duda si alguno tiene buena voluntad, (sólo alguno…), pero me da la impresión de que a estos empresarios o a los responsables de RRHH se les escapa un matiz, que suelen exigir para ellos, pero no quieren ofrecer a los demás: Los trabajadores tienen el mal vicio de querer recibir un trato de persona, de ser humano (faltaría más!!); quieren ganar el dinero que creen en justicia para pagar unos excesos de sus vidas, como son la comida, la luz, el agua, la vivienda,… y poder darese algún que otro gusto, como ir al cine.
Algo que el empresario da por supuesto que él “lo necesita”, y que muchos de estos consideran que no debe ser su empresa la que se lo soporte a sus trabajadores. Para eso que se casen y que tengan un segundo sueldo, ¡que ya esta bien!

Pero esta forma de pensar no lleva a buen puerto.

Pero esto es peor cuando escuchas a estos empresarios, gurús de la economía laboral, ir diciendo que son víctimas de una conspiración de la competencia, ya que les están bajando precios para hacer que su empresa se hunda; o que no hay técnicos ni comerciales que realmente quieran trabajar.
Pero no se plantean que la buena competencia tienen precios que no suelen ser los más económicos (pero tampoco los más caros), o que el nivel de sus técnicos es mucho más elevado que el que él contrata (y, evidentemente, cobran un 25% más, como poco).

Y que decir de las retribuciones e incentivos, que suelen pasar de largo y mirando al tendido, aduciendo aquella coletilla que aparece en muchos contratos de "según convenio".
Con este tipo de mentalidad, muy fácil para contratar y muy legal, no se dan cuenta que no siempre es lo más adecuado, ya que conlleva un elevado riesgo de fugas de estos trabajadores especializados.

La experiencia le ha demostrado a Papá Vader que tener colaboradores valiosos, comprometidos, y que quieran crecer contigo, tiene un precio, no excesivamente elevado para los resultados posteriores que se conseguirán, ya que se amortiza pronto y su empresa crecerá exponencialmente.

Lo contrario, racanear en salarios, se consigue crear una plantilla de monos. Los buenos trabajadores (los no-monos) hace tiempo que se han ido a trabajar a otra empresa, y los que quedan son los que tienen un nivel de mono acorde con el sueldo de cacahuetes: se pasan el día calentando la silla, mirando el facebook y comiendo los cacahuetes.

Papá Vader


domingo, 4 de marzo de 2018

MI BLOG, MIS REGLAS, Y AL QUE NO LE GUSTE, QUE NO LO LEA.



En este blog, los comentarios deben ser consecuentes con el contenido del artículo, por lo que incluir enlaces para dar a conocer sites propios no los permito y serán rechazados sin piedad por muy interesantes que puedan ser. Sólo los que se demuestre que tiene algo que ver con el tema y que aporten algo interesante al mismo serán publicados. Los comentarios en los que se haga publicidad de cualquier clase, por bienintencionada que sea, se considerarán spam y recibirán el mismo trato.



Quien sea educado sus comentarios aparecerán sin problemas, aunque sea una opinión diferente o contraria al artículo. Flamers, trolls o cualquiera que no respete lo escrito, al autor del escrito ni al lector, será obviado sin mención.



Recibir mails amenazadores, francamente, me importa bien poco. Y miedo, es lo último que me da, ya que es pena o risa -o ambas cosas- lo único que puede dar.



Insultar de forma directa o indirecta no es de persona y considero que escribo para las personas. Decir que eres tonto o que eres poco inteligente, es insulto de una o de otra forma, más camuflado o no, pero insulto al fin y al cabo.



Imponer un criterio sobre lo que escribo, a la fuerza, al estilo L’Oreal, “porque yo lo valgo”, no es de recibo. Sólo si se desarrolla, se razona y se demuestra es la única manera que Papá Vader pueda cambiar su criterio y, evidentemente, permitir que la opinión puesta en los comentarios del artículo, vea la luz del día. Así es y así ha sido siempre en mi vida, no es algo nuevo en mí, como algunos ya conocéis.



Dictaminar si puedo o no escribir sobre un tema en concreto, sólo soy yo la única persona que puede determinar si hacerlo o no. Comentarios como “¿Quién te da derecho a crear este blog sin mi consentimiento?”, que cierta persona me escribió hace ya un tiempo, o "¿Quien te crees para escribir sobre este tema?" de otro hace bien poco, no merece más que recordarlo como anécdota divertida a contar entre amigos y en estas líneas, ya que alguien que llega a poner esto está muy claro que tiene problemas psicológicos graves. Y evidentemente, “será obviado y sin mención”.



Así que por favor, los trolls, flamers y maleducados en general, abstenerse de seguir escribiendo comentarios indignos en este blog.



Papá Vader.

miércoles, 21 de febrero de 2018

Como les gusta hacernos perder el tiempo



Una de las funciones comerciales es la de concertar visitas.
Actualmente la mayoría de las primeras visitas se realizan de forma remota, con una reunión telefónica, ya que la tecnología nos lo permite, está al alcance de todos y evita que tanto el cliente como el comercial pierdan tiempo inútilmente con los preámbulos y las despedidas, mientras unos u otros entran y salen del edificio donde se tiene la reunión.

Esta primera reunión telefónica suele servir para presentar la empresa que quiere vender el producto y, sobre todo, recabar información para saber si es el target deseado para una posible operación comercial.

Esta reunión suele solicitarse mediante un correo electrónico o, dependiendo del status del interlocutor dentro de la empresa objetivo, mediante una llamada a la secretaria concertando día y hora de esta reunión, como si fuese una visita in situ.

Y una vez concertada esta reunión, el día programado, nos podemos encontrar con dos tipos de interlocutores, la que realmente están interesados en el tema y los que están muy aburridos en su puesto de trabajo.

Sobre los primeros, el como hablar, como convencerlos y como llegar a que sean clientes, existen libros que hablan largo y tendido sobre el tema, algunos más actualizados que otros, y unos con más sapiencia que otros.

Pero sobre los que están aburridos…

Hace años, cuando se realizaban estas reuniones a base de “puerta fría” (visitando al cliente sin visita concertada, dejando un catálogo y, si se tenía suerte, sacar la información necesaria), por la cara de hastío, de cansancio, de hipocresía o “vete a saber que”, se podía detectar desde el minuto 1, que el interlocutor tenía tiempo que perder por estar sumamente aburrido.
Actualmente, si no existe una video conferencia por medio, es muy difícil detectarlo.

Pero no nos engañemos, esto pasa en todos los sitios y países.

Pero en España es el sumo del sumo.
Aquí la economía va mal, las empresas despiden a gente que no tiene trabajo interno.
Pero los jefes de departamento, se buscan reuniones para hacer ver que hacen cosas.

En Europa, cuando se concerta una reunión telefónica, en el 95% de los casos es porque el interlocutor está realmente interesado en el producto/servicio que se le ofrece, ya que han detectado una problemática que puede ser subsanada.
En España, cuando se concerta una reunión telefónica, en el 40% de los casos es porque el interlocutor no sabe que hacer, esta aburrido o “porque quiere saber que es lo que hay en el mercado”. Si tienen algún problema al respecto, si no es lo suficientemente grave como para parar toda la empresa, “es asumible”, aunque enlentezca el trabajo de una gran cantidad de empleados.

Cuando se concerta una reunión de remota con uno de estos “perdedores de tiempo”, suelen mentir diciendo que tienen un proyecto sobre la mesa sobre el tema que se está ofreciendo.
Suelen decir que está avanzado y que tienen un par de ofertas sobre la mesa.

Son auténticos especialistas de hacer creer que lo que dicen es cierto. Son mejores que la inmensa mayoría de comerciales.
Yo suelo sentir lástima por la empresa que tiene a uno de estos en un departamento técnico o de producción.
Muy posiblemente la empresa va mal por su dejadez, “aburrimiento” y “mañana lo haré”. Y eso que son los jefes de área de la empresa. El staff, por decirlo de una forma más directa.
Y si esto nos lo hace a la empresa que puede solucionarle algún que otro problema, ¿qué le estará haciendo al gerente de su empresa? No quiero ni pensarlo.
Y después dicen que en España hay muchas empresas que van mal.

El día que la persona adecuada de nuestra empresa proveedora puede hablar con el “responsable” del posible cliente, se inicia una conversación que suele ser primero consultando que problema tienen.

Si el interlocutor no es un hábil mentidero, se inventará un problema relacionado el producto/servicio que se está ofreciendo. Si el comercial ha hecho bien su trabajo, suele detectar la mentira en este punto, ya que los mentirosos no recuerdan que mentira contaron hace más de un día, ni a quien se la han contado.
Si el interlocutor en un muy hábil mentidero y tiene una muy buena memoria (que os juro que existen), volverá a contar el mismo problema por el que se generó esta reunión. Y el comercial, por muy bien que haya hecho su trabajo, suele tragarse la mentira “con patatas”.

Ahora voy a comentar que suele pasar en ambos casos indicados, que suele ser muy curioso.
Supongamos que el interlocutor no es muy hábil mentiroso, por lo que el comercial lo detecta rápidamente, le interpela el porque lo está haciendo, el interlocutor suele decir que el comercial es un mal educado y poco profesional.
El comercial es el poco profesional!!!
Y si este decide terminar la reunión antes de empezar, ya que ve que se va a perder el tiempo, entonces es el interlocutor el que amenaza con que la empresa del comercial nunca trabajará con ellos.
Ni falta que hace…

En el segundo caso, en el que el interlocutor es muy hábil mintiendo. Se inicia con las mismas preguntas que en el primer caso y este contesta de forma creíble y con coherencia respecto a lo hablado en otro día.
El comercial y la persona especializada en el tema siguen con la reunión telefónica. Así durante 20 minutos o la media hora de la reunión. No suele durar más tiempo la reunión.
No suele durar más tiempo, ya que el interlocutor empezará a hacer preguntas absurdas, intentando hacerles creer al comercial y al especialista, que sabe del tema.
Y cuando el comercial, que aunque no sea muy hábil con detectar mentiras, se habrá dado cuenta del engaño, le interpela el porque les ha hecho perder el tiempo, el interlocutor suele decir que el producto no está a la altura de su empresa.
Respuesta absurda, pero que es un constante en todos los que nos hacen perder el tiempo a base de mentiras.

Si en España fuésemos un poco más profesionales, sólo la mitad que en Europa, muy posiblemente que no se perdería tanto tiempo en reuniones inútiles y se cerrarían más operaciones. O las mismas, pero en menos tiempo.

Papá Vader pide a los que engañan a los comerciales para perder el tiempo, que se pongan delante del ordenador con cara de estar haciendo un trabajo serio y responsable, como muchas veces suelen hacer, mientras juegan al solitario.
Y que dejen a los comerciales de los posibles proveedores que hagan su trabajo con otra empresa.
Con la competencia del interlocutor, para que esta pueda vender más, ya que parece que los aburridos y perdedores de tiempo les importa bien poco que su empresa crezca o desaparezca.

Papá Vader

Nota:
Para los que no buscáis las palabras en el diccionario. “Interpelar: Exigir explicaciones sobre un asunto”.
Y si, un comercial puede, debe hacerlo ante un posible cliente que les toma el pelo.
No hacerlo, sí que es una falta de profesionalidad).

martes, 23 de enero de 2018

Tratar mal a los demás


Pero… ¡¡que nadie se le ocurra tratarlos mal a ellos!!

Desde hace ya mucho tiempo, a Papá Vader le vienen patinando una serie de personajes que se dedican a tratar mal a todo el que está cerca.
Primero se acercan como aduladores y gente simpática, para acabar enseñando la cara oscura de la luna; el mal educado, el ofensivo, el tirano.

Este tipo de gente se dedican a atraparnos en sus redes para después manipularnos sentimentalmente, por medio de la culpabilidad (principalmente).

Pero vayamos por partes.

Estos mediocres del quehacer, se les identifica principalmente porque alardean que hacen esto y aquello, siempre mejor que otros, pero nunca demuestran nada de lo que dicen saber hacer, y cuando se ven obligados a hacerlo, es tan lastimero su quehacer, que enseguida se apresuran a insinuar que lo han hecho sin ganas, a modo de leve muestra y que están esperando un mejor momento para poder enseñar lo que saben hacer, “aunque sea al 50%”.

Pero esto último, nunca llega.

Y no llega ya que ponen escusas tan peculiares como “no merece la pena hacerlo”, “hay poca gente para poder ensañarlo”, “no estoy para perder tiempo”, “justo ese día me ha salido un compromiso”, e incluso he escuchado la escusa “mi pareja no me deja”.

Esos individuos se acercan a sus víctimas, ya que se sienten inferiores a ellos, bien porque saben que nunca podrán hacer lo que estos hacen, bien por la más insana de las envidias, para poder anularles su personalidad y, de esta manera, sentirse ganadores y superiores a estos.

Cuando ya tienen a su victima convencida de que el “agresor sentimental” es su amigo de verdad, consiguen convencerlos en algunos casos a que abandonen al resto de amigos; y es en ese momento cuando empieza la perfidia.

Suele empezar dándonos las culpas de lo que ha hecho o dicho es por nuestra culpa, que le hemos obligado a hacerlo y que debemos responsabilizarnos nosotros y solucionárselo.
Y terminan, si no lo hemos remediado de antemano, haciéndonos creer que no valemos para nada, que somos unos negados, que gracias a él somos lo que somos y si no estamos con él, caeremos en el abismo más profundo y melancólico inimaginable.

Hace un tiempo, Papá Vader se encontró con un tipejo de esta calaña, un tanto curioso. En un concurso de pintado de miniaturas, una de las figuras era extremadamente delicada, y sin ser un problema real de organización, esta se rompió. Pues bien, el tipejo en cuestión, dueño de una tienda de miniaturas que se presentó como patrocinador del pintor de la miniatura, amenazó con que si no le dábamos el premio a ese pintor, por la rotura de la mini, se encargaría de hablar mal del concurso y de Papá Vader.
Evidentemente Papá Vader no accedió a este chantaje, pero el tipejo cometió el error de hablar mal del concurso y de Papá Vader. Digo “cometió el error” ya que supongo que se pensaba que él era más importante y conocido en el mundillo de los concursos que el propio Papá Vader.
Animalito…
Es lo que tiene que Papá Vader no alardeé de lo que es y de quien es.

Otro tipo de “agresores sentimentales” son aquellos que te obligan a decir “¡Wow! Que cosa más guapa has hecho”, cuando la realidad es que se le tendría que decir: “Tío, sigue practicando, que algún día te saldrá bien”. Pero si haces lo último, lo mismo que si no le dices nada, te desprecian y se dedican a hablar mal de ti. Y de estos conocemos todos unos cuantos muchos, en especial en Facebook.

O aquellos que esperan ser tus amigos para ponerse las medallas de lo que tu estés haciendo, por el simple hacho de mirar como lo haces.
Hace relativamente poco, Papá Vader conoció a uno de estos.
Como el individuo no consiguió que en el evento que organiza Papá Vader aparecer “por el morro” como organizado ni como colaborador, a cambio de no hacer absolutamente nada, se dedicó a ir diciendo que Papá Vader era un ladrón y un estafador.
El problema principal que tiene este personaje es que no podrá demostrar nunca esto, ya que no puede encontrar a nadie que le pueda decir que es cierto.
El motivo es bien sencillo: Papá Vader no deja con vida a los que roba o estafa. Es la mejor forma de no dejar pruebas.

Los “maltratadores de amigos” son tan sumamente peculiares que si por aquello de las casualidades, se nos ocurriese contar una mentira de ellos, dejarles en la estacada en medio de trabajo, hacer un comentario en la que de en ridículo, y aunque sea el llamarles “capullo”, de forma sinceramente cariñosa, o no solucionarle su problema, exactamente igual que lo que ellos hacen siempre con nosotros, esto les sienta tan mal que son capaces de montar un espectáculo deplorable, muy triste, a base de faltas de respeto, insultos y chillidos incluidos, contra nuestra persona.
Ellos se consideran con todo el derecho del mundo de hacérnoslo, pero nosotros que ni se nos ocurra hacérselo a él.
Tened en cuenta que ellos se han acercado a nosotros con toda la mala intención de hacernos daño y humillarnos todo lo que puedan, por odio, por envidia, por mediocridad, por lo que si se lo hacemos nosotros, entienden que nosotros lo estamos haciendo exactamente por el mismo motivo.
Es como aquel refrán que dice “Un ladrón se piensa que todos somos de su condición”.


Cuando os encontréis con personajes de esta índole, con los tóxicos manipuladores, lo mejor es pasar de ellos.
Lo que más mal les sienta y lo mejor para vuestra salud mental, es que ni intentéis dale la menor importancia a sus exigencias y mentiras.
Les sienta fatal, ya que no se les da más oportunidad de “demostrar su mentira”, de que juguemos al juego que más les gusta y dominan mejor que nosotros, y poco a poco quedan mal con los que le rodean, ya que un mentiroso no suele recordar la mentira que ha contado hace poco tiempo, por lo que cada vez más cuenta una más gorda y menos creíble.

Por ello, no perdamos tiempo con ellos, ni demostrar sus mentiras ni intentar razonar.
No merece ni la pena esforzarnos en hacerlo, ni el tiempo que podemos llegar a perder en ese tema.


Papá Vader.

domingo, 7 de enero de 2018

Creencia o Convencimiento


Muchas veces decimos u oímos a gente que dice tener la creencia sobre una cosa en concreto. Y se toma como cierto esa creencia.

Y cuando Papá Vader dice que él tiene el convencimiento de algo, la gente le toma como que lo que dice es una inmensa mentira.

Papá Vader está convencido que la gente no sabe lo que quiere decir creencia ni convencimiento, porque creo que es al revés de lo que opina la gente.

Creencia.
Una creencia es el estado de la mente en el que un individuo Supone verdadero el conocimiento o la experiencia que tiene acerca de un suceso o cosa;​ cuando se objetiva, el contenido de la creencia presenta una proposición lógica, y puede expresarse mediante un enunciado lingüístico como afirmación.​
Básicamente creer significa "dar por cierto algo, sin poseer evidencias de ello".

Convencimiento
Es cuando una persona tiene la Certeza de la verdad o firmeza de lo que piensa o siente.
Básicamente estar convencido significa “tener las pruebas o el conocimiento real de ello”.

Por ello la creencia es una suposición y el convencimiento una certeza.

Pero ¿Qué es cada cosa?
Cierto es también que poca gente suele buscar las palabras en el diccionario, por ello Papá Vader lo ha buscado.

Suposición
Suposición es la realización de conjeturas sobre alguna cosa (hechos, causas que los han originado, entre otras), que se realizan con base en indicios o analogías frente a hechos o causas similares.
También es indicar la sospecha, o al menos la posibilidad de que lo que se va a añadir a continuación sea cierto o sea propio decirlo.

Certeza.
La certeza es la seguridad que constata que se tiene como garantía del grado de verdad o falsedad en general del conocimiento sobre un asunto.


Por ello hacer creer a otro que tus creencias son ciertas, es insultar a la inteligencia del que escucha, es llamarle poco inteligente, lerdo de mente.
Hacer creer a otro de algo que ha pasado sin demostrarlo, además es algo poco democrático (si, esa palabra que está de moda: democracia), poco de justicia y totalmente fuera de las leyes occidentales.

Hacer creer a la gente de algo no medible ni palpable ni demostrable, es hablar de humo.

Por ello, Papá Vader no tiene creencias, ni cree lo que dicen otros sin comprobarlo.

Por ello, Papá Vader tiene el convencimiento sobre los temas que habla.

lunes, 13 de noviembre de 2017

LA DOCTRINA DEL SHOCK


Como la élite del poder de un país destruye la sociedad del bienestar…
Y se lo permitimos.

Hace pocos días, Naomi Klein pasó por Barcelona para presentar su nuevo libro, 'Decir no no basta'.

Es curioso que en estos momentos se haga una presentación de un libro con este título, justo en Barcelona.
Es curioso que desde Madrid no sólo no hayan dado resonancia al hecho, sino que lo poco que han dicho del libro haya sido para criticar de partidista y oportunismo esta presentación.
Es curioso que en ninguna televisión estatal ni periódico de español, se hayan hecho eco de este acontecimiento.
Es curioso que desde Barcelona se haya alabado este libro y se haya comparado con lo que pasa en España.

Es curioso.

Por ello, Papá Vader, ni corto ni perezoso, se ha puesto a indagar que es esto, y ha llegado hasta otro de sus libros, “La Doctrina del Shock”.

El título del libro no es gratuito, ya que esta doctrina realmente existe, desde los años 70.
Pero… ¿Qué es?

Dicho de forma sencilla y sin crear recovecos, la Doctrina del Shock es uno de los instrumentos del Neo-Liberalismo, que por medio del temor y la manipulación psicológica, nos imponen medidas extremas, en beneficio de las clases en el poder. 

Las políticas económicas han alcanzado tal importancia en países con modelos de libre mercado no por su popularidad, sino por los impactos en la psicología social a partir de desastres o contingencias, provocando que, ante la conmoción y confusión, se puedan hacer reformas impopulares con una facilidad terrorífica. 
Unos ejemplos fueron lo acaecido políticamente en el Golpe de Estado de Chile, la Guerra de las Malvinas, el 11 de septiembre, el Tsunami de 2004 en Indonesia, o la crisis del huracán Katrina, en los que se aprovecharon  con la intención de forzar la aprobación de una serie de reformas que de otra forma, impopulares, no habrían seguido adelante.

Esta doctrina de shock, puede ser utilizada para cambiar la forma de ver las cosas de los más vulnerables, el pueblo llano, mediante la desinformación y el reiterado machaque constante de la misma mentira “si cuentas muchas veces una mentira, acaba convirtiéndose en verdad”, dice un dicho popular.
También para cambiar la economía de un país, haciéndolo totalmente dependiente  de las leyes que imponga el estado.

En los años 70 esta doctrina fue impulsada por la CIA tras el Golpe de Estado de Pinochet, pero en la actualidad se realiza sin necesidad de violencia extrema en contra de los sectores más vulnerables de la población.

Las empresas han aprendido a sacar provecho de los desastres de cualquier índole. Y como Lobbies fuerzan a que sigan existiendo estos desastres en los países, en su beneficio.

Uno de los efectos más claros que se pueden ver rápidamente, es como partes de un país, aparentemente sin recursos económicos, se benefician de este estado de shock, prosperando a lujosas zonas residenciales, mientras que otras zonas del país, normalmente donde se genera mayor productividad, quedan con la decadencia de la infraestructura pública y la disminución de los ingresos.

El economista Milton Friedman (premio Novel de Economía 1976) describió así la táctica del capitalismo contemporáneo:
“Solo una crisis -real o percibida- da lugar a un cambio verdadero. Cuando esa crisis tiene lugar, las acciones que se llevan a cabo dependen de las ideas que flotan en el ambiente. Creo que ésa ha de ser nuestra función básica: desarrollar alternativas a las políticas existentes, para mantenerlas vivas y activas hasta que lo políticamente imposible se vuelva políticamente inevitable”.

Aquí en España el escenario de la Doctrina del Shock no lo provoca un golpe de Estado (Chile) ni una invasión ilegal con bombardeos masivos (Irak), ni una inundación de consecuencias catastróficas (Tsunami), sino la propia crisis económica. Es ella la justificación de la que se sirve el Gobierno -y sobre todo, los poderes económicos y financieros que auspician sus medidas- para abordar un tratamiento de choque económico que nos receta descargas eléctricas de forma continuada hasta provocar un cortocircuito en nuestra capacidad de respuesta o, dicho en palabras de Friedman, reacciones psicológicas que facilitan “el proceso de ajuste”.

El gobierno de España, con la excusa de responder contra la crisis, nos impone más crisis.
El objetivo es crear una modificación permanente a través de recortes drásticos en derechos y servicios sociales: Nada volverá a ser lo que era.
Últimamente no hay mes (incluso semanas), en que no nos vayamos a dormir con alguna nueva medida que rompe aún más nuestra posibilidad de vivir con cierta dignidad y bienestar.
No hay tiempo para asimilar.
La rapidez con la que se están acometiendo las ‘reformas’ impide una capacidad de reacción por la apertura de tantos frentes simultáneos.
Cuando se denuncia el desagüe por el que se nos esfuma la educación pública, nos comunican nuevos tijeretazos en la sanidad; cuando ponemos empeño en detener desahucios, se reforman las pensiones para devaluarlas.
Y así, un largo etcétera.

Ahora que el FMI vigila a España de cerca -con sus propios “hombres de negro”, para supervisar de cerca el rescate de la banca con nuestro dinero-, es interesante observar qué dice de nosotros.
El informe de agosto de 2015 destaca que “la situación política parece estable pero la tensión social podría comprometer el esfuerzo de reforma. El gobierno tiene una amplia mayoría y solo se ha enfrentado a disturbios sociales limitados”.
Y prosigue: “Pero el contexto económico ha reducido la popularidad de los dos principales partidos, lo que podría hacer que el apoyo público a nuevas y difíciles reformas fuera más complicado”.

Según comentó Naomi Klein “La respuesta de Rajoy a Cataluña es incendiaria, un ataque a la democracia”, afirma la periodista y activista en la presentación de su libro 'Decir no no basta' en Barcelona.

Al pasar los “disturbios limitados” a la declaración de independencia de Cataluña, el gobierno debe aumentaría la carga de electroshocks, con todo tipo de estrategias: mayor represión, medidas que crean más pobreza, e incluso mecanismos para hacer tambalear, desde dentro, a los grupos organizados.

Lo que ha pasado en España es una estrategia de shock deliberada, como la de Trump: lo prohíben todo para agravar el ambiente de crisis y así evitar que se fijen en los procesos legales de corrupción.

Según diferentes economistas y políticos independientes mundiales, indican abiertamente que la actuación del presidente Rajoy es el paradigma de la doctrina del shock: una respuesta incendiaria, un ataque a la democracia;
No aceptan esta respuesta ni la de la Unión Europea
La aplicación del artículo 155 debería retirarse
No se puede contrarrestar un movimiento no violento con la violencia que se dio el 1-O o arrestando a un gobierno.
Es un mal paso tanto para un gobierno como para una Doctrina de Shock que llegue a buen fin.


¿Y cómo se puede contrarrestar esto? Una de las vías es darse cuenta de lo que esta pasando y salir a la calle a reclamar nuestros derechos.

Demostrar que nos hemos liberado del Shock y no tenemos miedo.

Mantener y velar por la memoria colectiva es el primer síntoma de resistencia.

Y todo esto ¿de qué nos suena?

Para más información:
https://es.wikipedia.org/wiki/La_doctrina_del_shock


Papá Vader

viernes, 20 de octubre de 2017

Dialogo de Besugos

Papá Vader acaba de leer un artículo de Iu Forn que expresa claramente lo que esta pasando entre dos gobiernos que no dialogan entre ellos y que cada uno tiene entre ceja y ceja hacer algo, aunque le den la razón.

Y Papá Vader lo copia íntegro.


Nuevamente, esta humilde columna tiene una exclusiva mundial (o más). Se trata de la ultima carta en formato cara a cara presencial y en vivo que se han enviado Carles Puigdemont y Mariano Rajoy:

Carles Puigdemont (CP): ¿Qué?

Mariano Rajoy (MR): No

CP: ¿Por qué?

MR: Por qué no.

CP: Hombre...

MR: ¿Hombre? ¿Qué has querido decir exactamente con eso?

CP: Pues diciendo hombre, he querido decir hombre.

MR: Ya pero, ¿realmente has dicho hombre?

CP: ¿Quieres que te envíe una carta para explicarte si he dicho hombre?

MR: Hombre...

CP: ¿Hombre? ¿Has dicho hombre? Yo ya había dicho hombre antes...

MR: Vaya, ahora soy yo quien tendrá que enviarte una carta para aclarar qué he querido decir exactamente cuando he dicho hombre. Pero, como que no te reconozco como sujeto político, me la enviaré a mí mismo. Me encanta explicarme las cosas.

CP: No te entenderás. Tendré que enviarte yo una carta para explicarte a ti lo que tú te quieres explicarte y que no te entenderás...

MR: No tengo prisa.

CP: ¿Para?

MR: Para que me contestes si has dicho o no has dicho hombre...

CP: Ya te he dicho que lo he dicho.

MR: Pero no me lo has dicho lo bastante claro.

CP: Te estoy diciendo que sí, que he dicho hombre...

MR: Pero, ¿has proclamado hombre?

CP: Lo he dicho. He dicho hombre.

MR: Ya, ¿pero lo has proclamado o no?

CP: Lo que he hecho ha sido recoger la expresión hombre y decirla.

MR: Pues quiero que me lo pongas por escrito.

CP: ¿El qué?

MR: Si has proclamado o no la palabra hombre.

CP: ¿Y si lo hubiera hecho, que no es el caso?

MR: ¿No es el caso de qué?

CP: Que haya proclamado hombre.

MR: Pues entonces aplicaría el 155.

CP: Pues si tú aplicas el 155, yo proclamaré la independencia.

MR: Pues si tú proclamas la independencia, yo aplicaré el 155 dos veces.

CP: Pues si tú aplicas el 155 dos veces, yo proclamaré la independencia dos veces y empataremos.

MR: Pues entonces eso tendrás que decírmelo por carta.

CP: Lo que te diré por carta es que aplicaré el 155.

MR: Pues si tú aplicas el 155, yo proclamaré la independencia.

CP: Pues si tú proclamas la independencia, yo aplicaré el 155.

MR: ¿A quién?

CP: A ti.

MR: Hombreeee.

CP: ¿Hombre?

MR: Quieres una carta donde me explique a mí mismo la contestación a la pregunta "¿por qué ahora he dicho hombre?.

CP: No será necesario porque proclamaré la independencia del 155

(De repente se oye una fuerte explosión)

¡BOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOMMMMMM!

MR: Perdona, es que la unión de las palabras proclamar, independencia y 155 en una misma frase y produciendo como resultado la expresión "proclamar la independencia del 155" me ha hecho estallar la cabeza. Ahora la recompongo y me envío una carta para aclararme qué he querido decir exactamente.

CP: No, la carta te la enviaré yo a ti porque la frase te la he dicho yo. Y te lo explicaré.

MR: Ya, pero, ¿la has proclamado o no?

CP: ¿El qué? ¿La frase o la independencia del 155?


¡BOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOMMMMMM!

martes, 3 de octubre de 2017

Las Setas Tempraneras.

Hace unos días, hablando con un técnico informático Freelance que tenemos, me ha comentado un tema que me ha recordado mucho otro que hace años escribí.
Es sobre los Snobs en el mundillo informático, pero que curiosamente se puede trasladar a cualquier otros.

En informática existen excesos de Snobs que dicen saber mucho de temas, los que van surgiendo de dos en dos años, y en especial en los últimos dos años.
Pero cuando hablan, se ve que se han aprendido de memoria 3 palabrejas en inglés, pero no tienen ni idea del tema en concreto, ni intención de formarse en el tema.
Estos llegan, tocan las naricillas durante un año, año y medio o dos años, y después desaparece.
Cariñosamente los llamamos, en Barcelona, bulets (setas), ya que son de temporada: aparecen y, cuando ya no hay ganancias, desaparecen cual terreno baldío.
 ¿Alguien se ha encontrado con estos en el rol, softcombat u otro estilismo?
Después es un problema del cliente buscar a quien reclamar sobre lo que le han vendido.

Parece mentira pero otra cosa en la que coincidimos este compañero y yo, y que es repetitivo en todos los sectores y hobbies, es la poca seriedad de los snobs.
Y es curioso el enfado que pillan, cuando se les descubre su falta de profesionalidad y conocimiento, y cuando se les demuestra que se han equivocado.
Lo peor es que cuando esto pasa, encima insultan, faltan al respeto, hablan mal de los profesionales (los no snobs).
Y se dedican a corromper el mercado o sector, dejando como lacra la marca distintiva de que ese colectivo (refiriéndose a TODOS, tanto snobs como no snobs), que somos poco de fiar y peligrosos.

Lo más lamentable es que cuando esto explota (KABOOOOOM!!!), los snob desaparecen rápidamente, cual cucarachas frente a Cucal.
Si después de un tiempo te los encuentras en otro sector o hobby, estos suelen contarte que se han ido del mundillo porque han visto que dos o tres han corrompido en mundillo.
Y si la liaron mucho, incluso llegan a decir frases lapidarias como “yoo??, te equivocas de persona, yo nunca he estado en ese sector!!”
¡Os juro que esta última frase más de una vez me la han dicho desde gente que ha estado de técnicos en Informática y la liaron con u cliente!

¡Cuánta falta de responsabilidad, oiga!


Papá Vader