viernes, 20 de septiembre de 2013

15 Tipos de Steampunks molestos



Traducción realizada por Dorian Clockwork, administrador de Steampunk México, del divertido artículo, en clave de humor, que apareció en: http://steampunk.wonderhowto.com/forum/15-types-annoying-steampunks-0142496/
 

15 Tipos de Steampunks molestos.
Hay muchos tipos de Steampunks, y no se refiere a los arquetipos de los personajes como el científico loco, pirata aéreo, etc. Se refiere a que dentro de la comunidad Steampunk encontrarás una variedad de personas que parecen encajar en categorías que vemos todo el tiempo. Muchas son molestas, especialmente cuando los ves una y otra vez.

1.     Los modificadores de nerf
Esa gente que ama pintar armas Nerf para usarlas en sus disfraces. Generalmente hablando son Nerfs sin modificar que han sido pintadas para parecer Steampunk-“y”. No importa que tan bien luzcan esas armas, siguen siendo reconocibles al instante por todos como armas Nerf.



Los Modificadores de Nerf usualmente no les importa gastar tiempo o dinero para hacer props más impresionantes, así que se encuentran luchando por legitimidad dentro de la comunidad, particularmente en contra de los siguientes:

2.     Los snobs de los Materiales
Son aquellos que piensan que solamente materiales reales y auntenticamente victorianos deben usarse en la construcción de props Steampunk. Eso incluye madera, latón, cuero, etc. Retuercen sus narices ante el plástico y piensan que los Modificadores de Nerf no hacen realmente arte Steampunk, sin importar que tan bien luzcan sus trabajos.



3. Los Definidores
Los Definidores son personas que piensan que el Steampunk debe definirse como movimiento genero o lo que sea. 



A veces se sienten como los científicos que trabajaban en el proyecto Mahattan;  se esmeran en encontrar una definición, sin importar si esa definición es usada luego para el bien o el mal, y creen que esa definición es inherentemente neutral. Eso los pone en contra de:

4. Los no definidores
Éstos creen que crear una definición de steampunk será inequívocamente usada para excluir gente de la comunidad que no se adhiera a las guías establecidas en una definición. Los no definidores o indefinidos suelen ser víctimas de los definidores en otras subculturas y su frase preferida es “El Steampunk es lo que quieres que sea”. 



Piensan  que  los Definidores son imbéciles.

5.Los Justicieros Steam
La llamada “justicia social” se ha convertido en una gran cosa en el internet en la última década o así y el Steampunk no ha sido inmune a esa influencia. Los Justicieros-Steam han predicado justicia en foros, a menudo del tipo de los que evocan consecuencias apocalípticas con dramatismo.



Los hilos que los involucran se vuelven ya sea en un montón de personas de acuerdo una con otra, o una grande y desagradable discusión. Mientras que los puntos son usualmente válidos, tienden a resultar pataleos de imbéciles enojados que no les hacen ganar amigos entre ellos.

 6. Los Privilegiados
Están compuestos de hombres y mujeres blancos que ven en el Steampunk como escapismo y rápidamente se vuelven defensivos cuando alguien intenta llevar algo del mundo real a su escapismo. 



Eso incluye asuntos de raza, género, entre otros. Los privilegiados odian que los hagan sentirse culpables de nada, así que los justicieros steam los enfurecen, pero también los ignoran o rechazan aun cuando están calmados y racionales.

7. Los lectores
Esta gente lee literatura steampunk  pero no hacen realmente nada de disfraces o artilugios, sin embargo a veces se consideran a sí mismos steampunks aunque no se involucran mucho con la subcultura. Como resultado frecuentemente tienen ideas muy fuertes acerca de que es exactamente el steampunk y esas ideas divergen marcadamente de la que tiene el resto de los miembros en el movimiento.



8. Los escritores.
Estos disfrutan de leer ficción steampunk, y creen que sus obras les permiten hablar del Steampunk con autoridad, lo que frecuentemente hacen. Eso es especialmente cierto cuando son auto-publicados, que a pesar de no haber pasado por un proceso de examen de una compañía editorial grande, sienten que por el simple hecho de escribir una novela les confiere respeto que puede o no estar certificado. 



9. El historiador nazi
Similar al elusivo Grammar Nazi, está convencido de que sabe mucho de Historia, sin importar que sea cierto o no. A menudo, han leído un par de libros y se les descubre utilizando citas de Wikipedia en sus discusiones.



No pueden abstenerse de corregir a nadie que diga algo que piensan que es impreciso, no porque no puedan soportar que la desinformación se propague, sino porque los hace sentir importantes.

10. Los que bajonean (Downers)
No hacen mucho de nada pero rondan en foros y dicen “esto no es Steampunk” cuando alguien postea algo que discutiblemente no lo es. En vez de ayudar explicando por qué dicen que no lo es, sólo lo dicen para molestar y se van.



También escudriñan los detalles más pequeños de un vestuario o artilugio con la esperanza de hallar algo de que quejarse.

11. Los halagadores
Son el contrario de los bajoneadores, cada vez que alguien postea una foto de sí mismos o de algo que hicieron, los halagadores saltaran a decir algo tan inútil como “oh, luce genial” en vez de dar una retroalimentación real y útil.



También alentaran a las personas aunque su trabajo sea horrendo. Suelen ser víctimas de los Bajoneadores.

 12. Los auto-promotores
No deben ser confundidos con los promotores de eventos. Los auto-promotores siempre quieren hablar de sí mismos y de sus obras. Normalmente tienen algo que vender o buscan una excusa en casi todos los post para comentar y mencionarse o a sus obras.



Desafortunadamente su trabajo de auto-promotores es ya sea malo, simple o mediocre.

13. Los Personajes
Algunos Steampunkers disfrutan entrar en personaje y pretender que viven en un mundo steampunk. Los Personajes de esta categoría lo hacen todo el tiempo, aun sin disfraz, esto es particularmente prevaleciente en internet, donde los Personajes aparecen u dicen algo como “Bien, Yo digo que me apetece un juego de Cricket querido compañero” en un hilo serio. Una de las peores combinaciones es el del Personaje Bajoneador, que gusta de señalar anacronismos en las fotografías de las personas al decir “Hermoso atuendo, pero ¿qué es esa cosa ridícula que estás sosteniendo?” (pista: un celular)



14. Los autodidactas
Han aprendido alguna habilidad por sí mismos, ya sea por prueba y error, leyendo libros o viendo videos. Están muy orgullosos de sus habilidades y que se han enseñado a sí mismos, como resultado rehúsan aceptar críticas de cualquiera. Especialmente de profesionistas en su campo. Los autodidactas creen firmemente en que han descubierto la mejor manare de hacer todo y no se les puede decir lo contrario.



15.Los Austin Sirkin (autor de esta lista)
Austin Sirkin es en algún punto u otro, cada uno de los tipos mencionados. De hecho esta lista será molesta a muchas personas en este momento. Afortunadamente Austin Sirkin no se toma a si mismo seriamente y sabe que todo esto es solo un recordatorio de que nadie es un estereotipo.



Austin Sirkin.

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Reamente debemos tomamos todo el escrito como la autocrítica que es y tal como cuenta en el estereotipo 15, el propio autor. Yo me autoreconozco en varios de ellos. Es por ello que debemos hacer una reflexión sobre este chiste (no muy bien construido, por cierto), que más de uno seguro que se ha sentido identificado en alguno o algunos de estos estereotipos (que no arquetipos, cuidado!). Tenemos en cuenta que lamentablemente hay gente que esto no se lo tomará como un chiste de autocrítica y entenderá que es una auténtica catalogación casi de "steam-trolls", y que incluso pueda que, sin broma alguna, vayan diciendo eso de "tú eres el nº tal"...

La reflexión que personalmente hago de este artículo, y que más de uno también ha coincidido, es que todo tipo de perfil que defienda en exceso una postura puede ser entendido como "molesto". Que en el fondo, no importa qué postura tomes, o que nº de los estereotipos estés más representado , si no que los molestos son aquellos cuya humildad la tiene de vacaciones, o que esta palabra no entra ni en su vocabulario ni el concepto en su diccionario, o son pesados y cansinos insistiendo siempre en el mismo tema.

Papá Vader.


sábado, 14 de septiembre de 2013

¿No te doy lástima?




Hay muchas maneras de conseguir cosas, bien trabajándolo correctamente, bien haciendo que otros lo trabajen por ti. En el caso de estos últimos es gente que se dedica a maltratar psicológicamente a sus presas, para conseguir sus objetivos, bien sea para conseguir ganar un concurso, amañándolo con chantajes emocionales, bien conseguir  que te realicen un proyecto, pero firmándolo otro.

Pero lo  más lamentable es que la víctima propiciatoria, cuando se ha visto involucrada en el tema, intenta por todos los medios hacer lo mismo con otra gente; robar para conseguir algo es una buena solución. Más cuando el primero le promete a la víctima ventajas y beneficios, que en el fondo nunca llegan.

Una forma de conseguir estas cosas es “por lástima”, llorando a quien sea, buscando una víctima propiciatoria para convertirla en esclava, que pueda maltratar psicológicamente. Y cuando esta victima accede, “por lástima” a las exigencias, es cuando se convierte en esclavos del llorón, ya que después exigen que se le siga dando lo mismo, “como si fuese una obligación”.

Este personaje, el llorón “profesional”, siempre se queja de todo, sin importar por lo que se han quejado anteriormente; no les importa llevarse a sí mismos la contraria. Y si alguien se da cuenta de su contradicción, lloran “porque nadie les cree”. Si llueven se molestan, si sale el sol también, si los saludas de mala gana se enfadan, si los saludas amablemente les fastidia, si opinas de una manera les contraria, si opinas de la otra manera les encoleriza, si tienes una forma de hacer las cosas, no les agrada, si las haces de otra, les desagrada. El tema es quejarse, buscar un motivo para pensar que el mundo está en contra de ellos y que nadie es capaz de entenderlos.

Realmente el quejarse es la consecuencia de la acumulación de estados reprimidos actuales y pasados, muchas veces por no guardárselo y no decir nada, y otras por hablar demasiado de ello. Seguro que si miras a tu alrededor encontraremos a muchas personas que se quejan constantemente. Os comento una cosa: no es bueno para nosotros y es necesario romper con esas costumbres, ese mal hábito, y ser libres de ese parloteo continuo que sólo nos trae más dolores de cabeza.

Los llorones, o quejosos, no están constantemente con las lágrimas en los ojos y balbuceando incoherentes palabras entre sollozos. NO. La forma  de reconocerlos es:
• Pierde su tiempo en anécdotas y cosas pasadas.
• No tiene sueños, metas, ni propósitos.
• Siempre espera que otro resuelva su vida.
• Es dubitativo, reiterativo y limitado
• Tiene una mente cerrada.

Los llorones no harán lo que hace la gente con éxito:
• No valoran su tiempo y sabe que el tiempo de la queja es un tiempo perdido.
• No aprenden, se instruye permanentemente.
• No saben concentrarse en su proyecto.
• No invierten en cosas importantes, y mucho menos invierten en su crecimiento personal.
• No viven cada momento con intensidad.
• No invierten el tiempo en soñar sueños grandes.

Todos, todos podremos reconocer algunos de estos síntomas en nosotros, ya que en la sociedad que vivimos nos han ensañado, desde nuestros padres, pasando por los maestros y los superiores en algún trabajo, que la única manera de conseguir cosas es de esta forma… Que engañados que nos tenías. Pero los llorones profesionales son los que, después de leer hasta aquí, dirán “no tengo ninguno de estos síntomas” y empezarán, si no lo han hecho antes de llegar a este punto,  a quejarse de este escrito. Muy típico de ellos.

La forma de pensar de los llorones es lo que se denomina " mente de langosta", ya que  nunca consiguen nada, nunca llegan al final de su objetivo, si realmente tienen alguno en esta vida. Hay personas una vez conocen a alguien, lo primero que hacen es quejarse. La queja es un lamento, un llanto, una demanda, un reproche, una desazón, un disgusto, un reclamo permanente que lo único que logra es alejarte de la mejor gente. ¿A quién le gusta estar cerca de personas que siempre están dispuestas a encontrarle "los cinco pies al gato"?

Un proverbio oriental dice: "Si tiene remedio, ¿por qué te quejas? Si no tiene remedio, ¿por qué te quejas?". Esto me recuerda una frase que usaba mucho un director comercial que tenía que decía: “Si el problema tiene solución, no es problema. Si el problema no tiene solución, se convierte en una situación a asumir”.

En el fondo es un tema de aceptación de los demás. El llorón quiere llamar la atención, ser el centro de atención de los que le rodean, sentirse importante en su pequeño círculo de influencia. Conozco gente que se enfadan y van llorando en cuanto alguien les rechaza; no deberían tomarlo como algo personal, deberían pensar que esa persona seguramente fue rechazada y dañada anteriormente.

Los llorones se montan paranoias constantes, ya que es otra de las formas de poder estar quejándose, de hacer sentir lástima a sus víctimas, de conseguir lo que quieren en ese momento. Son muy propensos a contar y creerse una forma infantil de mentir, aquello que dice "me dijeron que tú dijiste, que el otro dijo, lo que dicen de ti"; una forma de decir que “me estoy inventando una trola y adornándola para que te la creas”.

Y bien, ¿Cómo podemos diferenciar el llorón del que tiene éxito?:
• El llorón pierde su tiempo en anécdotas y cosas pasadas; “por aquel entonces, se vivía mejor”.
• El llorón se queda a vivir en la circunstancia actual, en lo que le va bien, en el no avanzar, en el no progresar.
• El llorón no tiene sueños, metas, ni propósitos; sólo un objetivo, ser el centro de atención del mayor número de gente.
• El llorón en el fondo es dependiente, siempre espera que otro le solucione sus problemas, le resuelva su vida.
• El llorón es dubitativo, reiterativo y limitado; repite lo único que sabe hacer y no desea innovar. Lo que sabe hacer es lo único válido, el resto, es un motivo para quejarse.
• El llorón tiene una mente cerrada.

Y por último unas frases para pensar.

"Las quejas son el lenguaje de la derrota." Frank Grane

"El pesimista se queja del viento; el optimista espera que cambie; el realista ajusta las velas." William George Ward

Saludos.
Papá Vader.

Referencia: Gente Tóxica de Bernardo Stameteas.

martes, 13 de agosto de 2013

Pues tu más!!



Me encanta cuando la gente, autodenominada adulta, empiezan a echarse las culpas los unos a los otros, en vez de tomar responsabilidades de lo que hacen/dicen.



Me encanta verlo, sentarme en una poltrona y comer palomitas.



Cuando veo este tipo de comportamiento me recuerda cuando era chiquitín, recuerdo casi como en sueños, borroso, sin conseguir definir las caras ya extintas de los compañeros de colegio, recuerdo de cuando tenía 6, 7 y 8 años. Cuando algún compañero intentaba alardear de algo que “a lo mejor” el otro carecía o no tenía (las disputas por “yo tengo tele y tu no!”, estaban casi a la orden del día), en especial me llega a la memoria el típico comportamiento de cuando no se puede discutir con el “chinchoso” y su cancioneta de “yotengo, yotengo, yotengo”, cuando el otro saltaban con aquello de “y tu tienes la cara sucia!”, y en especial con la respuesta del chinchoso con aquella frase en la que podían enzarzarse durante la media hora del recreo con el “pues tu más!”.



Cuando esto lo veo en la televisión, con gente con más de 30 años tirándose los trastos verbales a diestro y siniestro entre ellos, me da pena, incluso nauseas, de que un elemento como es este medio, que puede servir para enseñar el bien a la gente, sólo nos enseñe lo malo y negativo de la asquerosa sociedad en la que vivimos.



Pero cuando realmente disfruto viéndolo, es cuando gente que se autodenomina adulta, lo hace de forma sistemática en contra de todo aquel que no piensa, dice y actúa de la forma que ellos quieren y empiezan echándoles las culpas de que todo va mal, gracias a su postura “encorsetada” (y utilizo esta palabra, ya que me hizo mucha gracia en su día, cuando me la dijo alguien que posteriormente ha demostrado ser más conservador que un operario apretando tornillos durante 30 años). Me encanta ver como empiezan una discusión de diálogo de besugos, ver como solos, al mejor estilo de monólogo de los no-humorista del “Club de la Comedia”, empiezan a soltar lindezas, faltas de respeto, se autocontestan ellos solos y, sin que el otro haya abierto la boca para nada, juran y perjuran que se les está insultando y contestando mal.



Esto, en mi época adolescente, de eso hace casi 35 años, se llamaba “disputas de patio de colegio”.



Parece ser que hay gente que con estas disputas de patio de colegio, disfrutan y pretenden hacerse una reputación, contraria a la que al final consiguen, aunque las culpas de que esto último suceda, siempre son de otro y nunca por lo ellos puedan llegar a hacer. El echarle las culpas de todo lo que pasa a otro, por el simple hecho de no querer reconocer sus limitaciones, responsabilidades o “meteduras de patas”, parece ser que es demasiado habitual últimamente. Y el gobierno de España ayuda mucho a que así pase, francamente, ya que parece ser que como ellos lo hacen, es permisivo para todos los estamentos sociales de este país de pandereta y mantilla.



El “ahora no te ajunto” y “ahora te ajunto”, algo que la mayoría de niños hacíamos de pequeños, muchos lo hacían más por interés (el otro tenía un juguete “superguai”), era de primera instancia… y hoy parece ser que también.



Muchos de los adultos de hoy (por edad física, pero no mental), en cuanto no les salen bien las cosas, tal como lo habían diseñado en sus sueños, tal como debía de ser para poder dar el siguiente paso, inicia una pataletas de niño chico, llegando a la falta de respeto e insulto, así iniciar un griterío ensordecedor monotono (creo que se piensan que en cuanto más chillan, más razón tendrán, aunque no sea cierto lo que dicen). Les sienta muy mal que las cosas no les salgan, tal y como ellos las habían ideado y diseñado en su cabeza. Las variaciones y las improvisaciones a ellos no les sirven. No les sirve y les incomoda en exceso. Flexibilidad no existe en su diccionario.



Una de las peleas de patio más habituales de estos adultos/niños, son los intentos de convencer a todo el mundo de algo que ellos han sido los primeros en algo, que son los “más mejores” en una actividad, que es “exclusivo de ellos”, más cuando es sabido por mucha gente que lleva tiempo siendo realizado por otra gente y que los hay mucho mejores que ellos. Ponerse las medallas ajenas es su máxima, su ilusión, el Top parade de los más cool, lo moderno, lo que está de moda. Si alguien lo descubre, es un pobre loco sin seso que no sabe distinguir “un botijo de un caramelo”. Pero si hay personas inocentes, confiadas, crédulas que desconocen que otros ya lo hayan hecho antes, no les importa, y menos aun que lo averigüen más tarde, siempre que consigan esa corte palaciega dispuesta a adularlos por un tiempo aunque sea corto. Cuando esta corte de acólitos desaparece, la culpa siempre recaerá en otra agente, amigos o enemigos, con tal de no reconocer lo que han hecho mal.



Igual que cuando éramos niños, siempre podremos encontrarnos al individuo o individua que quiere aparentar que son más que otros, que se merecen la fama antes que los otros, que el dinero les corresponde a ellos y no a otros, pero sin querer hacer el esfuerzo, el trabajo y la responsabilidad que ello conlleva. Lo quieren por Loreal, “porque yo lo valgo”.



Igual que cuando éramos pequeños, estos adultos no crecidos disfrutan y se crecen echando en cara sus logros conseguidos, los de verdad, por minúsculos y ridículos que sean (y la mayoría, ridículos, lo son y mucho), como si fuesen los únicos que lo han hecho en la vida, los únicos merecedores del premio Guinness. Y como desprecian a los demás cuando estos consiguen cosas que ellos no han conseguido, bien sea fama, dinero, reconocimiento o, simplemente, amistades. Y si estos saben que alguna de estas cosas no lo conseguirán nunca,… bueeeenoooo!! Ya ni os cuento; desprecio, falta de respeto, pueden llegar a gastar su tiempo libre, sus esfuerzos y recursos en conseguir que esa persona sea repudiada por mucha gente.



Y sobre todo, cuando algo les sale mal, dicen que son los demás que lo han provocando, diciendo que son el objetivo de una conspiración judeo-masónica internacional capitaneada por Pepito Pérez, como mínimo,… llorones que no quieren responsabilizarse de nada.



Papá Vader