domingo, 2 de marzo de 2014

EL TROLL QUE NO QUERIA SABER QUE ERA TROLL.




Desde que aparecieron las redes sociales, los Troll han campado por sus anchas en estos medios. Esto es sabido por todo el mundo.

Hay quien llama Troll, no sólo a los que meten líos en Internet, sino también llaman Troll a los que opinan y piensan diferente a ellos, ya que consideran que eso es “ir de mal rollo”. Pero mi experiencia me dice que los que no aceptan la opinión de otros, realmente son TROLLs que no quieren saber que son Trolls.


Últimamente nos podemos encontrar con gente que insulta, saca temas fuera de contexto, te provoca y hace comentarios de todo tipo, menos constructivos. Estos personajes, en cuanto les das a entender que eso es el comportamiento de un troll, lo primero que te dicen es “¿Yo Trooll? No tío, el que es un Troll eres tú, qué dices cosas contrarias a las mías y no es correcto, ya que lo que digo yo es lo cierto, y me importa un bledo que puedas demostrar lo que dices”.

Pero, ¿qué es realmente un “Troll”?

En Wikipedia nos dice:”Un troll o trol describe a una persona que publica mensajes provocativos, irrelevantes o fuera de tema en una comunidad en línea, como un foro de discusión, sala de chat o blog, con la principal intención de provocar o molestar, con fines diversos y de diversión, a los usuarios y lectores en una respuesta emocional o, de otra manera, alterar la conversación normal en un tema de discusión, logrando que los mismos usuarios se enfaden y se enfrenten entre sí. El troll puede crear mensajes con diferente tipo de contenido como groserías, ofensas, mentiras difíciles de detectar, con la intención de confundir y ocasionar sentimientos encontrados en los demás”.

Timothy Campbell definió en 2001 que es un Troll, y desde mi punto de vista, muy acertadamente.

“…Un «troll» de Internet es el que siente placer al sembrar discordia en Internet. Intenta iniciar discusiones y ofender a la gente.

Los trolls son completamente insensibles a las críticas (constructivas o no). No puedes negociar con ellos; no puedes hacerles sentir vergüenza o compasión; no puedes razonar con ellos. No se les puede hacer sentir remordimientos. Por alguna razón, los trolls no sienten que estén obligados a seguir las normas de cortesía o responsabilidad social…”

Sería perfecto que todos nos pudiésemos tomar con calma y con otros ojos a este tipo de personajes, pero ello no quiere dejarse ayudar, por lo que al final desaniman hasta al más predispuesto a tamaña tarea titánica. Cuando nos los encontramos, hasta los más antiguos usuarios llegan a abandonar los foros y los grupos, ya que las discusiones que encienden sin motivo alguno (flamewar). Esto puede llegar a crear un entorno paranoico a quienes han sufrido este ataque, por lo que ante cualquier tema, incluso sin intervenir ya el Troll, el usuario pacífico que ha sufrido el flamewar, puede saltar con una contestación no muy acertada.

Cuando los trolls ven que sus esfuerzos no están obteniendo los resultados deseados, a menudo se quejan de que se está coaccionando su derecho a la libertad de expresión. La respuesta definitiva que se le debe dar a un Troll al argumento de la libertad de expresión es que aunque podemos tener derecho a decir más o menos lo que queramos, no tenemos derecho a decirlo donde nos dé la gana, ni dañar a nadie con ello (libertad. No libertinaje).

Todos los que estamos en redes sociales sabemos cuán gratificante es que alguien responda a lo que hemos escrito; por ello lo hacemos. Es un encuentro de mentes, lo que es un estremecimiento intelectual, pero también es un reconocimiento del valor de uno, y eso puede ser una recompensa emocional muy placentera y satisfactoria.

Aunque parezca mentira, los trolls también buscan lo mismo, atención y protagonismo, de forma obsesiva y casi paranoica, pero en cambio no les preocupa ni lo más mínimo si es positivo o negativo. Ven Internet como un espejo en el que pueden mirarse en un éxtasis narcisista.


En resumidas cuentas, el Troll es aquel que no acepta las críticas constructivas y disfrutan con las destructivas, no soportan las opiniones diferentes a las suyas, le encanta entablar discusión por el simple hecho de divertirse viendo como la gente se pelean verbalmente y, en especial, son aquellos que después reconocen que les importa tres pimientos que puedas demostrar que se ha equivocado o que nos están contando una mentira.


Y ¿quién no ha leído últimamente a gente así en las redes sociales? Creo que a muchos se os estará pasando por la cabeza a gente que constantemente hacen esto mismo.

Pero no sólo existe un único tipo de Troll. Cada vez más se van especializando.

Troll Matón
El Troll Matón es aquel que siempre amenaza físicamente al autor del post y a los otros comentaristas: "Tío, te voy a dar una manita de hostias en cuanto te vea."

Troll Jaker
El Troll Jaker siempre te amenazara con romperte el blog con sus conocimientos informáticos. Ese ataque nunca llegará: "Te voy a meter un virus que te borra el disco duro, ja, ja ja."

Troll Fan
El Troll Fan defiende a muerte a sus ídolos y entrará dentro de tu blog para ponerte de vuelta y media: "Como vuelvas a decir algo del Bustamante, ti vas a cagar, listo."

Troll Vomitón
El Troll Vomitón no entra en razones, simplemente pone insultos hacia el autor del blog sin venir a cuento: "%$&%, hijo de %&/$·, eres un come ·$%$· y tienes el culo como un ·$$%&%$"

Troll Payasete
El Troll Payasete es uno de los más inofensivos, se dedica a hacer mofa con todo, aunque realmente nunca tiene gracia: "Es gracioso porque el autor del blog no es gracioso. Por eso es gracioso."

Troll Tikismikis
El Troll Tikismkis se dedica a mirar todo el blog en busca de fallos. Tanto de ortografía como del tema en cuestión: "Hombre, en 1978 no fue exactamente, fue en 1979. Y lleva tilde"

Troll Mafioso
El Troll Mafioso, o de Menéame, es el que puebla la página de menéame y que tiene toda una organización de Trolls con él: "¡Irrelevante! ¡Llorón! ¡Amarillista! ¡Repetida! Si no estás con la familia..."

Troll Enlace
El Troll Enlace siempre aprovecha para poner enlaces a otras páginas en los posts de tu blog: "Bueno, eso lo he visto yo en www.miblog.com que es mucho mejor."

Troll Batman
El Troll Batman es el Troll que tiene algo contra ti y se lo toma como algo personal convirtiéndose en un justiciero: "Da igual los mensajes que me borres, seguiré comentándolo hasta morir."

Yo más no puedo explicar del tema, pero si se quiere un análisis más profundo, quizá un psicólogo puede emitir algo más de luz sobre el asunto.

Papá Vader.


viernes, 28 de febrero de 2014

YO SOY EL PAPA



En cierta ocasión Bertrand Russel estaba especulando sobre enunciados condicionales del tipo :“Si llueve las calles están mojadas” y afirmaba que de un enunciado falso se puede deducir cualquier cosa.

Alguien que le escuchaba le interrumpió con la siguiente pregunta :

- “Quiere usted decir que si 2 + 2 = 5 entonces usted es el Papa”.

Russel contestó afirmativamente y procedió a demostrarlo de la siguiente manera :

- “Si suponemos que 2 + 2 = 5, entonces estará de acuerdo que si restamos 2 de cada lado obtenemos 2 = 3. Invirtiendo la igualdad y restando 1 de cada lado, da 2 = 1. Como el Papa y yo somos dos personas y 2 = 1 entonces el Papa y yo somos uno, luego yo soy el Papa”


En Defensa de los Derechos Fundamentales en Internet


Hace ya más de tres años y medio, a raiz de el famoso y controvertido Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de Internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y en vista que actualmente volvemos a las andadas, declarábamos y declaramos que:

  • 1. Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.
  • 2. La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.
  • 3. La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.
  • 4. La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.
  • 5. Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.
  • 6. Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.
  • 7. Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.
  • 8. Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.
  • 9. Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.
  • 10. En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.

miércoles, 19 de febrero de 2014

Manifiesto por una Red Neutral


NOTA: Si te sientes cómodo y representado por este texto, dale toda la difusión que puedas y quieras: reprodúcelo, enlázalo, tradúcelo, compártelo, vótalo… todas esas cosas que puedes hacer con total tranquilidad y libertad gracias, precisamente, al hecho de que tenemos todavía una red neutral. Hagamos posible el seguir teniéndola.


Desde hace 4 largos años, los ciudadanos y las empresas usuarias de Internet que estamos adheridos a este texto MANIFESTAMOS:

  1. Que Internet es una Red Neutral por diseño, desde su creación hasta su actual implementación, en la que la información fluye de manera libre, sin discriminación alguna en función de origen, destino, protocolo o contenido.
  2. Que las empresas, emprendedores y usuarios de Internet han podido crear servicios y productos en esa Red Neutral sin necesidad de autorizaciones ni acuerdos previos, dando lugar a una barrera de entrada prácticamente inexistente que ha permitido la explosión creativa, de innovación y de servicios que define el estado de la red actual.
  3. Que todos los usuarios, emprendedores y empresas de Internet han podido definir y ofrecer sus servicios en condiciones de igualdad llevando el concepto de la libre competencia hasta extremos nunca antes conocidos.
  4. Que Internet es el vehículo de libre expresión, libre información y desarrollo social más importante con el que cuentan ciudadanos y empresas. Su naturaleza no debe ser puesta en riesgo bajo ningún concepto.
  5. Que para posibilitar esa Red Neutral las operadoras deben transportar paquetes de datos de manera neutral sin erigirse en “aduaneros” del tráfico y sin favorecer o perjudicar a unos contenidos por encima de otros.
  6. Que la gestión del tráfico en situaciones puntuales y excepcionales de saturación de las redes debe acometerse de forma transparente, de acuerdo a criterios homogéneos de interés público y no discriminatorios ni comerciales.
  7. Que dicha restricción excepcional del tráfico por parte de las operadoras no puede convertirse en una alternativa sostenida a la inversión en redes.
  8. Que dicha Red Neutral se ve amenazada por operadoras interesadas en llegar a acuerdos comerciales por los que se privilegie o degrade el contenido según su relación comercial con la operadora.
  9. Que algunos operadores del mercado quieren “redefinir” la Red Neutral para manejarla de acuerdo con sus intereses, y esa pretensión debe ser evitada; la definición de las reglas fundamentales del funcionamiento de Internet debe basarse en el interés de quienes la usan, no de quienes la proveen.
  10. Que la respuesta ante esta amenaza para la red no puede ser la inacción: no hacer nada equivale a permitir que intereses privados puedan de facto llevar a cabo prácticas que afectan a las libertades fundamentales de los ciudadanos y la capacidad de las empresas para competir en igualdad de condiciones.
  11. Que es preciso y urgente instar al Gobierno a proteger de manera clara e inequívoca la Red Neutral, con el fin de proteger el valor de Internet de cara al desarrollo de una economía más productiva, moderna, eficiente y libre de injerencias e intromisiones indebidas. Para ello es preciso que cualquier moción que se apruebe vincule de manera indisoluble la definición de Red Neutral en el contenido de la futura ley que se promueve, y no condicione su aplicación a cuestiones que poco tienen que ver con ésta.

La Red Neutral es un concepto claro y definido en el ámbito académico, donde no suscita debate: los ciudadanos y las empresas tienen derecho a que el tráfico de datos recibido o generado no sea manipulado, tergiversado, impedido, desviado, priorizado o retrasado en función del tipo de contenido, del protocolo o aplicación utilizado, del origen o destino de la comunicación ni de cualquier otra consideración ajena a la de su propia voluntad. Ese tráfico se tratará como una comunicación privada y exclusivamente bajo mandato judicial podrá ser espiado, trazado, archivado o analizado en su contenido, como correspondencia privada que es en realidad.

Europa, y España en particular, se encuentran en medio de una crisis económica tan importante que obligará al cambio radical de su modelo productivo, y a un mejor aprovechamiento de la creatividad de sus ciudadanos. La Red Neutral es crucial a la hora de preservar un ecosistema que favorezca la competencia e innovación para la creación de los innumerables productos y servicios que quedan por inventar y descubrir. La capacidad de trabajar en red, de manera colaborativa, y en mercados conectados, afectará a todos los sectores y todas las empresas de nuestro país, lo que convierte a Internet en un factor clave actual y futuro en nuestro desarrollo económico y social, determinando en gran medida el nivel de competitividad del país. De ahí nuestra profunda preocupación por la preservación de la Red Neutral. Por eso instamos con urgencia al Gobierno español a ser proactivo en el contexto europeo y a legislar de manera clara e inequívoca en ese sentido.


viernes, 24 de enero de 2014

El Narcisismo Colectivo.




Hace un tiempo que conocidos me han comentado un tema cada vez más preocupante, ya que cada vez más existen grupos que se dedican a “castigar” a las personas que no son de su grupo ni piensan como ellos.



Esto no es nuevo, ya que ha existido por lo menos desde que yo tengo uso de razón, pero últimamente es cada vez más “descarado”, con más asiduidad y la gente que está fuera cierran los ojos y no sólo no quieren ver nada, sino que, para evitar sufrir lo mismo, se unen a estos grupos “para que los dejen en paz”.



Este tema es, tal como el título de este artículo, el Narcisismo Colectivo.



Yo pensaba que para poder leer sobre este tipo de colectivos, debería entrar en temática muy científica, de psicólogos, pero en estos meses que he estado leyendo el tema, me encuentro cada vez más que hay gente entendida del tema (o no tanto, pero se documentan), que explican temas relacionados con grupos de una forma entendible para la gente de a pie.



El narcisismo, eso que una persona sólo se ame asimismo y no le importe el resto de la humanidad, es ciertamente conocido por la gran mayoría, y si no, es fácilmente localizable su significado en libros y webs. Narciso, aquél joven que no puede ver más allá de su imagen reflejada en el agua, ¿es capaz de identificarse con una colectividad? ¿crear vínculos? ¿sentirse acompañado, identificado con el "otro"? Bien, en esta paradoja se encuentra una explicación muy sólida para describir una época llena de muchas confrontaciones: la soledad y la compañía, la aspiración moral y la tragedia cotidiana, el placer y el dolor.



Pero ¿Qué es el Narcisismo Colectivo? El narcisismo colectivo (o narcisismo de grupo) es una variación del narcisismo individual,  en el que un individuo cambia su amor propio por el de su ingroup, donde un “ingroup” es un grupo con el cual el individuo se relaciona e interactúa. El narcisismo colectivo es el culto donde la seducción es más importante que la producción. Nace

de los grupúsculos mediáticos e internáuticos de la posmodernidad.



El narcisismo colectivo tiene una opinión extremadamente elevada y de carácter similar a si mismo sobre un grupo. El narcisismo colectivo se encuentra relacionado con el etnocentrismo, que es la actitud o punto de vista por el que se analiza el mundo de acuerdo con los parámetros de la cultura propia, en la que el grupo es más importante o superior que otros grupos o forma de ver las cosas. Esta creencia diferencial suele ser la que establece la identidad cultural del grupo. Sin embargo el narcisismo colectivo es más amplio y abarca todo tipo de ingroup más allá de culturas y etnias.



La forma de diferenciar o reconocer a un grupo con un alto nivel de narcisismo colectivo, es en especial sobre la opinión positiva desproporcionada que tienen los miembros de su ingroup. También puede presentarse por un individuo en representación de todo el grupo, o por un grupo de ellos. Los grupos que exhiben este narcisismo colectivo requieren de aceptación externa. Los grupos que presentan este comportamiento tratan de proteger sus identidades premiando comportamientos de reafirmación del grupo.



Como se ve, es una forma alternativa de narcisismo, aunque no completamente ligada con el narcisismo individual, pero si manipuladas y modificadas para ser utilizada como idea de grupo.



La gente que pertenece a estos grupos, se juntan porque se parecen, porque están sensibilizados por los mismos objetivos narcisistas, por la necesidad de reagruparse con otras personas afines y similares, “idénticos”, en un intento de liberarse, un intento de solucionar los problemas íntimos por el contacto, con lo “vivido”, el oírse decir los unos a los otros “que guapo”, “que bien que haces las cosas”. Y si no estás con ellos o les dices lo buenos, guapos, algos e inteligentes que son, te hacen el vacio, te repudian, llegando a decir que eres el “feo”, el “tonto”, el “torpe”, y todo ello con tal de seguir quedando el grupo como los “guapos”, los “listos”, los “hábiles”; aunque se demuestre lo contrario.



Como dijo Sigmund Freud en “La civilización y sus descontentos”: Es posible reunir a un considerable número de gente en amor mutuo, siempre que haya otra gente dejada fuera para recibir las manifestaciones de su agresividad.



Están en la soledad del espejo acompañados por otros igual de reflejados, mirándose a si mismos, no al resto de reflejados.



Están todos juntos, solitos. Juntitos.



Papá Vader



Fuente:





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martes, 14 de enero de 2014

La envidia, otro de los grandes tóxicos.




Hoy, en el Pais por internet, he leído un artículo muy curioso sobre la envidia y como esta, cuando los fracasados lo extienden sobre los triunfadores, puede llegar a paralizarlos. Es lo que tiene la gente tóxica (que en cuanto más lejos, mejor, oiga!!)



¿Porque? Curiosamente formamos parte de una sociedad que tiende a condenar el talento y el éxito ajenos. Si el perdedor, el mediocre, el fracasado ve a uno de estos, se dedica a usar la envidia en contra de este, mediante el miedo. La envidia paraliza el progreso por el miedo que genera no encajar con la opinión de la mayoría. Uno de los mayores temores del ser humano es diferenciarse del resto y no ser aceptado y los envidiosos lo saben, aprovechándose de ello al hablar mal a la gente de su alrededor, de reírse de lo que hace el triunfador (por la más absoluta de las maldades), de hacerle quedar sólo. Si este se queja, encima es considerado como “el malo de la película”. Y si se defiende… ni te cuento: de Darth Vader como poco.



Podríamos decir que los envidiosos son los auténticos terroristas de la sociedad actual: promueven el miedo y el terror para que nadie sobresalga más que ellos.


En este articulo cuentan un curioso experimento, de cómo la gente es influenciada por los que le rodean, sólo por quedar bien; el síndrome de Solomon.

En 1951, el reconocido psicólogo estadounidense Solomon Asch fue a un instituto para realizar una prueba de visión. Al menos eso es lo que les dijo a los 123 jóvenes voluntarios que participaron –sin saberlo– en un experimento sobre la conducta humana en un entorno social. El experimento era muy simple. En una clase de un colegio se juntó a un grupo de siete alumnos, los cuales estaban compinchados con Asch. Mientras, un octavo estudiante entraba en la sala creyendo que el resto de chavales participaban en la misma prueba de visión que él. Haciéndose pasar por oculista, Asch les mostraba tres líneas verticales de diferentes longitudes, dibujadas junto a una cuarta línea. De izquierda a derecha, la primera y la cuarta medían exactamente lo mismo. Entonces Asch les pedía que dijesen en voz alta cuál de entre las tres líneas verticales era igual a la otra dibujada justo al lado. Y lo organizaba de tal manera que el alumno que hacía de cobaya del experimento siempre respondiera en último lugar, habiendo escuchado la opinión del resto de compañeros. La respuesta era tan obvia y sencilla que apenas había lugar para el error. Sin embargo, los siete estudiantes compinchados con Asch respondían uno a uno la misma respuesta incorrecta. Para disimular un poco, se ponían de acuerdo para que uno o dos dieran otra contestación, también errónea. Este ejercicio se repitió 18 veces por cada uno de los 123 voluntarios que participaron en el experimento. A todos ellos se les hizo comparar las mismas cuatro líneas verticales, puestas en distinto orden.

Cabe señalar que solo un 25% de los participantes mantuvo su criterio todas las veces que les pre­­guntaron; el resto se dejó influir y arrastrar al menos en una ocasión por la visión de los demás. Tanto es así, que los alumnos cobayas respondieron incorrectamente más de un tercio de las veces para no ir en contra de la mayoría. Una vez finalizado el experimento, los 123 alumnos voluntarios reconocieron que “distinguían perfectamente qué línea era la correcta, pero que no lo habían dicho en voz alta por miedo a equivocarse, al ridículo o a ser el elemento discordante del grupo”.

Independientemente de este famoso experimento, se dice que padecemos el síndrome de Solomon cuando tomamos decisiones o adoptamos comportamientos para evitar sobresalir, destacar o brillar en un grupo social determinado. Nos volvemos perdedores y mediocres voluntariamente. Y también cuando nos boicoteamos para no salir del camino trillado por el que transita la mayoría. De forma inconsciente, muchos temen llamar la atención en exceso, e incluso triunfar, por miedo a ofender a otros y que estos se pongan en su contra. Esta es la razón por la que en general se siente pánico a hablar en público (menos mal que Papá Vader disfruta haciéndolo…uf!!).
 
El experimento que realizó el profesor Solomon pone de manifiesto el lado oscuro de nuestra condición humana: nuestra falta de autoestima y de confianza en nosotros mismos. Poniendo de manifiesto una verdad incómoda: que seguimos formando parte de una sociedad mediocre en la que se tiende a condenar el talento y el éxito ajenos, y aunque nadie hable de ello, por norma general y en especial si nos gusta estar rodeados de gente no quiere que haya alguien que sobresalga más que ellos, está mal visto que nos vayan bien las cosas. 

Esto, aunque parezca mentira, todo esto tiene un nombre: envidia. 

La Real Academia Española define esta emoción como “deseo de algo que no se posee”, lo que provoca “tristeza o desdicha al observar el bien ajeno”. La envidia surge cuando nos comparamos con otra persona y concluimos que tiene algo que nosotros no tenemos pero nos gustaría tener. Así es como se crea el complejo de inferioridad; de pronto sentimos que somos menos porque otros tienen más.

El primer paso para superar el complejo de Solomon consiste en comprender lo tonto que es el preocuparnos por lo que opine la gente de nosotros. Si lo pensamos detenidamente, tememos destacar por miedo a lo que ciertas personas puedan decir de nosotros, movidas por el desanimo que les genera su complejo de inferioridad, para compensar sus carencias y sentirse mejor consigo mismo.

¿Y qué hay de la envidia? ¿Cómo se puede eliminar? Muy simple: visitando a un especialista. Pero si os da miedo visitarlo “por lo que dirán de mí”, para no recibir la misma dosis de la medicina que están dando a la otra gente, lo mejor es empezar no ser codiciosos y a admirar y aprender de las cualidades y las fortalezas que han permitido a otros alcanzar sus sueños. Si bien lo que codiciamos nos destruye, lo que admiramos nos construye. 

Se debe usar la envidia, no como un arma como muchos la usan, sino como un maestro que nos enseña los dones y talentos que todavía tenemos por desarrollar. En vez de luchar contra lo externo, utilicémosla para construirnos por dentro. 

Papá Vader.

Fuente: http://elpais.com/