martes, 22 de abril de 2014

La invasión de los (hijoputas) «buenistas», de Ignasi Giró



En esta ocasión reproduzco un artículo de , yaque me ha parecido muy Papá Vader y, francamente, no me apetece hacer un comentario diferente al que este caballero ha escrito, ya que lo encuentro perfecto, no le falta ni le sobra.

El original se puede leer en http://yorokobu.es/buenistas/

"Damas y caballeros, hay algo que me preocupa profundamente. Se trata del auge que está experimentando el «Buenismo», de la invasión de los (hijoputas) «Buenistas». De hecho, no solo me preocupa. También me jode. Y mucho. Por «Buenismo» entenderíamos lo que sucede cuando los típicos malnacidos de toda la vida, esos seres humanos con principios morales a la altura del betún (o menos), cínicamente y pese a su esencia hijoputera, optan por proyectar hacia el mundo exterior una imagen de buena onda, simpatía y «cambiemoselmundismo» con fines principalmente comerciales. Y encima, va y les funciona. Manda huevos.

Mientras tanto, sotto voce, en sus círculos más íntimos, siguen actuando con sus empleados (o socios o amigos) rigiéndose por los mismos parámetros inmorales que siempre han profesado, con la impunidad y pachorra existencial que probablemente les ha acompañado (¡maldita sea!) toda la vida. Solo que ellos (o ellas) ahora van y parecen buenos.

Los visualizas, ¿verdad? Igual incluso mientras me lees tienes a alguno cerca. Ya sabes, son la típica mala gente que le baila las aguas a lo que toque. Cuando se llevó ser un «yuppie agresivo» y pisar al más pintado con tal de salirse con la suya, lo hicieron. Y ahora, viendo que lo que se lleva es la transparencia, el «twittersocialismo» bucólico y la «teoría del karma concéntrico positivo», se han dado a la caza y captura de humanos despistados que no tienen la menor idea de que el ser humano sonriente que le cuenta en un iPad ultrafino los principios (fantasiosos) por los que se rige su empresa, en realidad es un ser maquiavélico que le pisó la idea a un excuñado parlanchín y volvería a hacerlo si se le pone a tiro otro inocentón despistado.

Así son los «Buenistas»: expertos en dar conferencias sobre el valor de ser buenas personas que luego, si te despistas, mientras te firman su libro, te roban empresa, novia y cartera. Ilusionistas de la moral, capaces de moldear su persona en segundos, ahora versión Madre Teresa (de Calcuta), ahora versión Mario (Conde), para deleite de quienes les conocen de hace poco… y tragedia segura de quienes llevan años a su lado.

Sé de lo que hablo. Mi primera jefa era una de las mayores «Buenistas» que he conocido nunca. La misma persona capaz de sumir en ansiedades agudas a empleados «requetefrustrados» podía plantarse luego delante de un auditorio abarrotado y contar mil maravillas tecnológicas que iban a re-diseñar el mundo, seduciéndolos a todos. El problema era que nadie que la conociera de cerca se atrevía a delatarla y nadie que no la conociera de cerca, a sospechar su fondo cabroncísimo.

Ese es el gran drama (y la gran fuerza) del «Buenismo»: el miedo y la incredulidad le dan alas. He visto a gentes que tras hacerle mobbing a la secretaria (porque se quedó embarazada) firman un acuerdo con una ONG a favor de conciliar vida familiar y curro, pasan por casa a besar a su esposa, pillan el BMW (porque hay marrón en la agencia) y se largan de fiesta (o peor) como si no hubiera un mañana. Que sí, que marrón había. Solo que se lo fuma el de siempre. Y a él, nuestro «Buenista», cava y alegría, sin miserias, que para eso está la VISA de empresa.

¿Qué dice la ciencia al respecto? Recientes estadísticas muestran que aproximadamente un 20% de la gente es mala. Mala de «muy mala», de «malomalísimos». Después hay un 40% de buena gente, muy buena gente. El restante 40% se deja llevar por lo que haga la mayoría (ya les vale). Obviando a los malísimos (por favor: si eres un hijoputa, deja de leer este artículo inmediatamente), me dirijo al restante 60% de la humanidad. Este es un mensaje universal: amigas, amigos, no podemos permitir que se salgan con la suya. Tenemos que hacer piña entre nosotros. ¡Los buenos tenemos que ganar la batalla!

Pero leyendo el párrafo anterior, en el cual me autodefino como «bueno», es probable que hayas soltado un «¡Ay!» mayúsculo, dándote cuenta de que yo mismo podría ser otro «Buenista». Solo que uno un poco más retorcido, que lanzase un órdago a la banca escribiendo un artículo en contra del mismo «Buenismo» que él (¿yo?) abraza. Y lo más «requetejodido» de todo es que responderé a tus dudas con otro «¡Ay!» melancólico, admitiendo que tu argumento es intachable y que soy incapaz de demostrar una cosa o la contraria, dando por fracasado este artículo.

¿No hay esperanza, entonces, para el mundo? ¿Acabará el «Buenismo» logrando que incluso los buenos se confundan y se peleen entre ellos? Ni idea. Todo dependerá del acierto que tengamos diferenciando a los unos de los otros. Y de lo dispuestos que estemos a dejar que nos tomen el pelo. Porque ese es el precio que hay que pagar para detectar buenas personas y mantenerlas a tu lado: darles la oportunidad de que te jodan bien jodido, confiando profundamente en ellas. Sin asumir ese riesgo, no hay premio gordo y ganan ellos. Los «Buenistas». Los malos.

Ignasi Giró es inventor y creativo"

Espero que os haya gustado como a mi me ha gustado. 

Papá Vader

domingo, 20 de abril de 2014

Comprensión Lectora


No porque el actor Lionel Stander hiciera esto con un libro en 1942 hay que llegar a la conclusión de que esto lleva a alguna parte / Hulton Archive (Getty)

 

Realmente la gente que tiene una difícil comprensión lectora, no “leerá” este artículo, o simplemente dirán “que chorrada”. Los que no tengan este problema lo leerán, sonreirán y, terminar de leer el artículo, pensarán “CIERTO”.


Para poder entender muchas cosas, saber realmente que es lo que está pasando, no es cuestión de hablar o criticar un tema, sólo porque alguien te lo diga, si no que debes contrastarla con diferentes fuentes, y a ser posible, de ambos lados de la información, para poder tener un criterio propio de los temas.


Pero lo que más me desilusiona de mucha de la información que recibo constantemente por diferentes canales, es que la gente que la emite, que ha tenido que gastar tiempo y recursos para buscarla, no sólo no la han contrastado, sino que emiten un dictamen, cual ley nacional, sin realmente haber entendido que de que realmente trata la noticia que acaba de comentar.


En octubre del pasado y nefasto 2013, aparece una noticia que a gente le ha sorprendido, pero que a otros nos ha afianzado en nuestra creencia: “Los adultos españoles, a la cola de OCDE en comprensión lectora” (Clicar aquí: http://www.lavanguardia.com/vida/20131008/54390687357/adultos-espanoles-cola-ocde-comprension-lectora-matematicas.html).



Este informe sitúa a España a la cola, junto con Italia, de los países europeos comprensión lectora y en matemáticas, y el nivel de rendimiento de sus ciudadanos adultos se sitúa el no entendimiento del gráfico del recibo de la luz o a no comprender textos complejos, ya no con fabulas o parábolas, que debe entenderse la lección que nos intentan dar, sino ya en lecturas como cuentos o novelas con una trama densa, pero sin llegar a la complejidad. 



Todo ello quiere decir que la mayoría de la gente no entiende lo que está escrito. No es que su léxico, su cantidad de palabras conocidas sea tan sumamente escasa que no saben lo que el escrito quiere decir (que en algunos casos sí que es así), sino que desgraciadamente ni con las palabras conocidas, el lector entiende correctamente el contexto y lo que se está contando o explicando en ese artículo o novela. Si a alguien con una comprensión lectora algo mermada se ha leído un libro que esté de moda (“si lo lee todo el mundo, yo no voy a ser menos”), por ejemplo de espías, si le pregunto de que va, sólo son capaces de decirme “pues de eso, tío, de espías!!” pero con la expresión de ser yo el que no me he enterado de que va el libro (y eso que soy el que no se lo ha leído…), pero no saben decirme ni tan siquiera de que va la trama principal. Incluso hay gente que dirá que es para no hacer spoiler del libro, pero yo eso, a estas alturas, en muchos casos, en la mayoría de los casos, ya no cuela.


Pero volvamos a lo que importa, a la comprensión lectora. Veamos la diferencia entre leer y entender. O lo que es lo mismo ¿Qué es “comprensión lectora”? La comprensión lectora es la capacidad para entender lo que se lee, tanto en referencia al significado de las palabras que forman un texto, como con respecto a la comprensión global del texto mismo. No es lo mismo saber lo que significa cada una de las palabras, que lo que significa el texto que forman esas palabras.


Es por ello que la novela  de corte juvenil está triunfando tanto en nuestra sociedad (frases cortas, tramas simplistas, o únicas tramas ligeramente complejas,...) , en contra de lo que hace 30 años triunfaba, los libros de autor o con contenido algo más profundo (Hess, Camus,…), en las que se debatían temas existenciales o novelas con multiples tramas complejas y entrelazadas. Y aun así leen poco. La gente de difícil comprensión lectora, cuando les comentas porque leen este tipo de libros, más juveniles, aunque ya tienen cierta edad avanzada, ya no sólo contestan que es por un tema de gustos, sino que además te contestan en medio de risa infantil, qué no les gusta los libros “más cultos”.


Tengo un amigo que con sus casi 80 años, se funde un libro cada 15 días , si es algo “gordo” o una semana, si es más ligero. Da igual de que va el tema. El sólo lee las temáticas que le gusta (política, historia, espías, policiacas, conspiranoicas internacionales,…), o de autores de renombre. Y si a día de hoy le preguntas por un libro que leyó cuando tenía 20 años, todavía es capaz de hacerte un resumen de él. Ya no es que tenga buena memoria para su edad, sino que ha comprendido perfectamente todos y cada uno de los libros que ha devorado.


Hablando con algunas editoriales nuevas que han surgido desde hace poco, me comentan que el libro de literatura culta, cuesta en salir; la de aventuras cuesta algo menos en salir. Ahora bien, si en cambio es un libro lleno de fotos, esta se vende de fábula; siempre y cuando el texto que hay en él no exceda de la tercera parte del total del libro; realmente somos sólo 2 ó 3 tontos, los que nos leemos esa parte de estos libros de imágenes.


Hay gente que además de este problema de lectura, le sumamos que cree saber lo que el escritor ha querido decir, por ser de una tendencia política determinada o porque su ideología choca con la propia, muy posiblemente no entenderá (o no querrá entender) que es lo que ha escrito.


Cierto es que la gran mayoría de los que tienen dificultad de comprensión lectora, suelen escribir muy poco y se apoyan mucho en imágenes y en frases cortas de, como máximo, 3 líneas escritas (iba a decir de 5 palabras juntas, pero creo que eso es pasarme un poco y no creo que estemos tan a la cola a nivel mundial).


La falta de comprensión lectora también suele pasarle a la gente cuando realizan una lectura en diagonal, porque con ello creen haber entendido TODO el escrito. Leer en diagonal es una técnica de lectura rápida de un texto que sirve básicamente para poder quedarte con las palabras importantes de una forma rápida y poder tener una idea general del contenido del mismo. Esto no sirve para poder entender o comprender correctamente un texto ni poder sacar conclusiones de él, sino para poder tener una idea global muy acertada de lo que va el tema en cuestión; algo que para exámenes es perfecto. Es básicamente una técnica para estudiantes y para gente que debemos estar leyendo mucho por nuestra profesión. En este último caso, los profesionales de multitud de campos constantemente están utilizando esta  técnica, no con la intención de aprender todo lo que les cae en las manos (hay quien lo hace porque así lo cree, y después van diciendo que han leído esto o aquel libro/artículo de fulanito o de menganito, aunque no saben resumirte ninguno de los títulos que dicen haber leído, ni el más reciente hace media hora), sino para poder discernir que es más o menos importante para poder invertir su costoso tiempo en leer eso u otro artículo, si le es importante para su profesión y trabajo o si es un tema banal, sin importancia. Si es importante, entonces lo leen de la forma tradicional: palabra tras palabra, parando de vez en cuando para entender que es lo que han leído, y si no lo han entendido, volverlo a leer, como todo hijo de buen vecino, como nos han enseñado a todos a hacerlo en la escuela (¿A ti no te lo han enseñado así? Aibá!!).


A parte de este tema de lectura en diagonal, que algunos creen que así es como más se puede saber de todo, queda la parte más lógica que es la de entender las palabras que estamos leyendo. Y eso se hace teniendo como mínimo un diccionario a mano para ello (y si somos tan ecológicos como para no tener ni un diccionario de bolsillo en casa, os recomiendo visitar http://www.rae.es/drae, web de la Real Academia de la Lengua Española, en la que se puede consultar tantas palabras como deseemos hacerlo). Muchos de los que se quejan de fulanito o menganito, a veces no es por una mala comprensión lectora, sino porque no entienden las palabras que se han utilizado en los escritos y “creen” saber qué es lo que significan. Y hay mucha vergüenza por parte de gente por reconocer que deben usar un diccionario, cuando son mayores de 20 años (y si tienen más de 30, ya ni te cuento).


Papá Vader lleva más de 30 años usando casi cada día el diccionario, ya que muchas de las palabras que usan los políticos y los escritores y periodistas, no las conoce. ¡Y no veas la de sorpresas que te puedes llevar!, ya que hay gente que usa palabras que realmente no sabe ni lo significan.


Si esto lo trasladamos a las redes sociales, las peleas ya están aseguradas!!! Está más que demostrado que en cualquiera de las redes sociales existentes, la mayoría de gente no lee lo que pone nadie, solo miran las fotos que se cuelgan en ellas y, si  tienen algún amigo, no hace falta leer lo que dice (incluso cuando no pone ni una miserable foto), por el simple hecho de ser un amiguete, se pone el recurrente “me gusta” y ya se queda bien con el amigo. Si no entienden lo que quien sea que ponga,  se callan. Si alguien le defiende, como no saben leer y suelen ser muy mal pensados, atacan al que le defiende, por no entender nada.



Papá Vader

jueves, 3 de abril de 2014

Gigacon 2014



El pasado viernes 28 de marzo, se inauguró la nueva Gigamesh, la tienda temática de Fantasía y Ciencia Ficción más grande de Europa (y toda enterita la tenemos en Barcelona, Wow!!). Debido al cariz y magnitud que este hecho de abrir las puertas de la nueva ubicación de la antigua tienda Gigamesh, convertida en la tiendaza que es ahora, al final todos la llamábamos a ese fin de semana la GigaCon; toda una convención en toda regla. Y como no, un servidor no podía faltar a tal magno evento.

Si ya la antigua tienda, con el acto de entrar a hurtadillas, con el escaparate metido dentro del edificio, de la entrada propia de la tienda, incluso antes de entrar en ella, “sólo para sus ojos” para ver las novedades, era toda una intención de subversión, sensación que nos daba a los que en aquellos locos 80 nos atrevíamos a entrar en el antro, con libros y cerámicas, para saciar nuestra sed de conocimiento subversivo, subcultural, no académico, en la actualidad la nueva entrada, más acorde con los nuevos tiempos en los que el frikismo empieza a no esta “tan” mal visto, en el que ahora ser friki “deloquesea” incluso esta de moda y es muy Cool, da la sensación entre columnas estilo helénico, que entramos en un templo de sabiduría. Antes entrabas en las catacumbas de Gigamesh y hoy entras en el templo de Gigamesh.

Entrada de la antigua Gigamesh.

Foto obtenida de página de Gigamesh de Facebook

Entrada de la nueva Gigamesh.
Foto obtenida de página de Gigamesh de Facebook


El día de la inauguración, los más halagüeños vaticinaban una GigaCon con inmensidad de gente… pero se quedaron cortos, muy cortos, ya sólo el viernes por la tarde, el viernes de las firmas de libros.
 
Viernes 28 de marzo, interior tienda.
Foto obtenida de página de Gigamesh de Facebook


Actualmente ya se alzan alguna voces del entorno de la tienda, en la que “piden” (yo diría que más bien exigen), hacer una GigaCon en cada aniversario. Y Alejo sólo sonríe y ni afirma ni desmiente el hecho. Supongo que “lo esta valorando”.

Pero yo no fui para contar la gente que fue, ni para estar en medio de este ambientillo (mentiroso!!!), lo primero que hice fue ver ese pedazo de lienzo pintado por Enrique Corominas, titulado “La Escritora” con total ambientación Steampunk, ya que él consideró al final que poder plasmar en esta obra todo lo que puedes encontrar en la librería, desde el inicio de la creación del libro, la inclusión de todos los géneros, al final lo que mejor plasmaba la idea es el Steampunk; Verne, ciencia ficción, fantasía, naves espaciales, airships, rayguns, dragones, magia, engranajes… Me gusta esta idea, si, y mucho, mucho el trabajo realizado.
 

Alejo Cuervo con Enrique Corominas.
Foto obtenida de página de Gigamesh de Facebook



Pero ver el Gigalienzo fue la escusa más barata de todas para ir el mismo día de la inauguración, ya que se puede ir en cualquier otro momento a disfrutar de él. Y francamente lo voy a hacer, con toda la calma del mundo, en otro momento, sin tanta gente, sin empujones y sin estar saludando a todo el mundo.

Otro de los motivos, uno casi tan poderoso como el que más, es saber que me voy a encontrar con un montón de gente que hace más de 10 años no nos vemos o que sólo nos vemos en eventos de está envergadura.

Y como no, ver a dos buenos amigos entre ellos, de años y años, y buenos conocidos míos; Alejo y Cels.

Perdón, perdón… Papa Alejo I y Cels Piñol. 



Durante la tarde de la inauguración estuve escuchando a gente comentar un tema muy curioso, ya que les sorprendía mucho ver a Alejo y Cels juntos, ya que como estaban “peleados” desde hace tantos años…

Jajajajajajaja, ¿y aun hay gente que se cree este bulo? Jajajajajajajajajajajajajaja.

Que por motivos comerciales Alejo no vendió el comic de Cels durante una temporada, no ha querido decir nunca que estuviesen enfadados, ni muchísimo menos. Que esa historia creada por gente no conocedora del tema, le ha ido de perlas al universo Fanhunter, eso sí que es incuestionable.

Fotos de todos los escritores firmando libros, los podemos ver en cien mil sites de internet, en especial en el FB, por lo que sólo pondré una, la que más gracia me ha hecho.



También debo decir que ese día no me quería perder una foto un tanto especial, la de Hija Vader nº 1 con Alejo, ya que Elisabet hace trabajos para la Giga desde hace tiempo, y eso, como padre me llena de orgullo. Si, soy un nostálgico y con un pequeñito corazón.



Pero no nos podemos perder la foto de Papá Vader con Papa Alejo I.

Foto obtenida del blog Crónicas Anacrónicas.


Una anécdota que no todo el mundo sabe. Hay que tener en cuenta que los viejos frikis arrastramos al lado oscuro a nuestros hijos para que también lo sean, como pasa en la mayoría de los casos, o por lo menos lo intentamos. Pues bien, el caminante blanco que estuvo toda la tarde del viernes dando vueltas, no es otro que Iñigo, el hijo de Alejo. Aunque por el parecido mucha gente podía haberlo imaginado.

Caminante Blanco el viernes 28 de marzo.

Foto obtenida de página de Gigamesh de Facebook

Hasta aquí el comentario de la GigaCon. Aunque quiero comentar un par de temas que pasaron días después, relacionados con el frikerío (porque yo lo valgo!! Y porque quiero).

Hija Vader nº 1 (el numero es por el orden de nacimiento), estuvo en la V Comida Friki que celebran cada año desde Gigamesh, y que en esta ocasión han hecho coincidir con la inauguración de la tienda. Al llegar a casa y enseñar el babero conmemorativo que tuvieron que lucir para no mancharse (es lo que tiene comer Calçots), Mamá Vader lo reconoció enseguida “¡¡El babero de “V”!!” A ver si alguien sabe porqué (hay que ser muy friki para verlo a la primera y tan rápida como lo vio ella, fracciones de segundos antes que yo). 



Que orgulloso estoy también de Mamá Vader. Y eso que ella insiste en que no es Friki ni por asomo (noooo,… ni pooooco!!!).

Y por último un encuentro fortuito en la calle. Un día de la siguiente semana, más concretamente el viernes siguiente, alguien tiro está máquina de coser al lado de los contenedores de la basura.



Comentar que el carrete del contrahílo (supongo que se llama así, el que está por debajo de la aguja), no es carrete, es lanzadera. Esto me sorprendió y por lo mirando por internet, vi que es un modelo de máquina construida entre 1904 y 1915; o sea, 100 añitos tiene la pieza. Está en tal perfecto estado que hasta cose bien, ya que la aguja no está desequilibrada, y tiene pocas zonas con óxido y sólo en la base, nada que no se pueda eliminar y reparar con lija y un poco de pintura de esmalte negra lacada. Mirando por e-bay, que es el único sito que he visto que pone el precio de una máquina, algo más castigada que esta y que la venden en plan antigüedad, sin funcionar, para estar de adorno, está valorada sobre los 300,- € (¿cuánto puede costar una que funciona y que está muy bien conservada?). Un buen regalo que le he hecho a Hija Vader nº 1.

Hay gente que realmente no saben lo que tiran a la basura, ni el valor real de las cosas.

Papá Vader.

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