viernes, 2 de diciembre de 2011

Desmitificando los mitos de los eventos míticos






Hace ya uno meses, me enseñaron un artículo por internet criticando al Salón del Cómic de Barcelona. Aparentemente uno más de los artículos clones que he visto en los últimos años. Era un artículo de alguien que veía todo mal hecho en el evento y, en ese momento, me llenó de mal humor por la cantidad de incongruencias, no saber lo que decía, por comparar el Salón con una Convención, y otras tantas “meadas fuera de tiesto”, denotando una falta total de profesionalidad, que no podía dejarme indiferente.

Dejé aparcado el tema, olvidandome completamente de él, pero haciendo limpieza de papeles, eso tan bueno y aconsejado de hacer de tanto en tanto, volví a leerlo con todas las anotaciones que puse, y que no eran pocas.

A día de hoy ya no es mal humor lo que siento cuando leo el artículo, sino pena por el articulista, ya que denota una envidia tal por los organizadores y por el resto de profesionales del gremio del comic. Lástima y pena.

No hace falta decir quien era el articulista. No merece la pena dar su nombre. Realmente sólo interesa la base clonada de los pocos artículos idénticos que se pueden leer pasada cada edición del Salón del Cómic, por no profesionales amargados y frustrados del sector del Cómic. De los que querrían ser y lo que realmente son y nunca serán. Pero indicar sólo donde no es coherente el escrito, similar al resto de artículos que he leído criticando al Salón del Cómic de Barcelona en los últimos años.

En algo en lo que sí estamos todos de acuerdo es que el Salón del Cómic de Barcelona es carente de algunas cosas, que se pueden mejorar en conjunto y se puede cuestionar el cómo se han hecho otras. También es cierto que esto sólo lo puede comentar el Fan que compra cientos de cómics al año, y gente que organiza otros eventos y sabe lo que cuesta mantener año tras año un salón de estas características. Pero sobretodo decir que no existe ni el evento perfecto ni el evento que sea del gusto de todo el mundo, afortunadamente.

Lo primero que me llama la atención de este escrito, al igual que el resto que se lee año tras año por los muy pocos descontentos del Salón, es el intento vano y pueril por destacar por encima de la inmensa marea que existe en el mundillo Friki; o eres bueno en lo que haces o sólo tendrás la fama de los 5 minutos.

Como decía, en el escrito se compara el Salón del comic de Barcelona con las ComicCon de USA. Por ello se debería explicar en que consiste un Salón y una Convención,  ya que comparar una pera con un camión con tráiler lleno de melones, como que no tiene nada que ver. A mi no se me ocurriría nunca en la vida decir que hace lo mismo una moto de 49cc y un camión con tráiler de 10Tm de desplazamiento. Si, los dos son vehículos, ambos llevan ruedas, y son movidos por el mismo tipo de combustible, pero… Fin de las similitudes.

Un Salón es casi una feria temática, es una enorme tienda en la que pagas por entrar para ver otras tiendas dentro, a las que puedes acudir para comprar cosas que te resulta difícil adquirir habitualmente. En un Salón se pueden ver a artistas firmando sus obras (Cómics, libros, cornucopias, posters,…), ver presentaciones de productos, promociones teatralizadas de productos, novedades de productos, ver productos, productos, productos,… En un salón todos los presentes pagan por estar: las tiendas para vender su stock a precios de oferta, normales o desorbitados, el artista también paga por el espacio para enseñar su obra y la editorial para presentar su nuevo producto. La organización se reserva el invitar a algún artista relevante, para que sus fans paguen la entrada y babeén un rato, mientras compran su producto… bueno, traer al invitado suele hacerlo en el 90% de los casos la editorial que ha pagado por el espacio preferencial.

El cliente objetivo de un Salón del Cómic es el friki que busca comics raros y todo aquello que se pueda comprar y no lo encuentre habitualmente en su tienda favorita.

Una Convención es un evento en el que se conjugan multitud de facetas sobre el tema. Una Convención de Cómics debe poseer un salón en el que las tiendas venden su stock a precios de oferta o asequibles; debe tener una zona de Feria Empresarial, sólo accesible a profesionales acreditados del sector, en el que se presentan novedades y ofertas (sólo para tiendas y distribuidores), se cierran acuerdos con artistas,…; debe tener también una gran área lúdica, ya que el público que va a una ComicCon es el Fan y Friki del Cómic y lo que se desea de este tipo de eventos es que esta gente se lo pase bien y que el número de aficionados que venga el siguiente año a la convención crezca. En esta parte lúdica podemos encontrar desde juegos temáticos (Ah, sí!!! Una Convención cada año suele tener una temática diferente), bien sean de mesa o sociedad, rol de mesa i en vivo, wargames de tablero o figurita, cartas,…, las presentaciones a todos los públicos de juegos sobre el tema (y juegos que han salido de cómics, se puede hacer una lista muy larga), y no nos olvidemos de los concursos, en especial el de cosplay, favorito del público asistente, pero también los concursos del mejor cómic de artista novel, o el del mejor Best Sellers.

Y no nos olvidemos del área cultural de las convenciones, con presentaciones, disertaciones y mesas redondas, ofrecidas por profesionales, catedráticos, editores, escritores, dibujantes y otros entendidos y líderes de opinión del tema a tratar.

A ver… ¿en donde nos hemos perdido al comparar un Salón del Cómic Español, de los más grandes de Europa, con la Convención de Cómics Norteamericana? Creo que de entrada ya en el nombre y para seguir en los conceptos.

“El Concepto es el Concepto” (Airbag)

Lo que si que está claro es que en ambas, si un artista quiere exponer su obra, debe pagar por estar presente. Siempre  ha sido así aquí, en Honolulu y en cualquier lugar del mundo, sea en un Salón o una Convención. Si el artista tiene un representante, es función de este último conseguir las mejores condiciones para su representado, por lo que correrá por cuenta del representante el decirle a su artista donde debe exponer y, si hace falta, pagarle esa exposición (ya se lo cobrará más adelante con las ventas de las obras en esa exposición). Pretender que el artista vaya gratis al salón y encima salir con beneficios, eso dejaría al salón como ser puta, no cobrar y poner la cama.

En definitiva, si un representante de artistas se cabrea porque sus representantes no exponene, sólo significa que no ha sabido hacer su trabajo. Y si otros representantes tienen éxito y están mejor considerados, es porque han pagado, no han criticado nada, y encima realizan los deberes correspondientes para que las editoriales contraten a sus artistas, para que editen sus cómics, en las mejores condiciones tanto para la editorial como para el artista. Y no hablo sólo de la parte económica, sino de promociones y reconocmientos.

Todas las críticas y comparaciones mal puestas dejan en entredicho al que las hace, y denotan una gran falta de profesionalidad, gran envidia y poca responsabilidad por el trabajo propio y no demasiado bien hecho.

Lo dicho, Lástima y pena.

Saludos.

Papá Vader.

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